martes, 30 de noviembre de 2010

MARQUEZ QUIERE A PACQUIAO


ESPN.com


La playera de color amarillo rabioso, casi fluorescente, sin posibilidades de pasar inadvertida, no podía ser más clara: "Pacquiao, tu eres el próximo". Se trataba de la camiseta que miembros de su entorno había utilizado en el pesaje oficial, un día antes. Solo que, tras vencer brillantemente a Michael Katsidis, el propio Juan Manuel Márquez decidió colocársela para mostrársela al mundo entero.
El mexicano acababa de protagonizar una de las mejores peleas del año, en la cual había visitado la lona en el tercer asalto, producto de un furibundo cruzado de izquierda. Claro, en esa misma vuelta había sacado a relucir todo su oficio y había terminado dando guerra, con tanta bravura como inteligencia, en uno de los mejores rounds del año.
A partir de allí, Márquez hizo exactamente lo que tenía que hacer. Boxear desde afuera cuando era necesario y entrar en la corta distancia con golpes al cuerpo que, poco a poco, iban deteriorando el ímpetu de un Katsidis que mucho se parece a una máquina irrefrenable.
Pero al cabo de algunos asaltos más, esos ganchos al cuerpo comenzaron a dar sus frutos y Márquez resolvió el combate con contundencia, obligando al árbitro Kenny Bayless a detenerlo en el noveno.
Hasta allí, otra sensacional presentación del boxeador mexicano, con la cual dio por tierra las interrogantes que existían respecto de su real condición para afrontar este tipo de batallas sangrientas, a sus 37 años y con tantos otros combates cruentos sobre sus hombros.
El mexicano es indudablemente uno de los mejores cinco del mundo, y a estas alturas, probablemente el mejor mexicano de los últimos años, incluyendo a Marco Antonio Barrera y Erik Morales, nada menos. Después de todo, Dinamita logró lo que no pudieron los otros dos: poner en serios problemas al mejor de todos, Manny Pacquiao.
Como hemos venido diciendo tantas veces, aunque los resultados digan en la estadística que el filipino lo venció en el 2008 y le empató en el 2004, Márquez debió haber tenido mejor suerte.
Pero claro, todavía parece haber tiempo para que se enfrenten por tercera vez y arreglen sus asuntos pendientes. Para el mexicano esto se ha convertido casi en una obsesión. Por otro lado, el público pide la pelea a gritos. Después de las últimas actuaciones de ambos, en el lapso de dos semanas, ha quedado claro que continúan en su mejor forma. Entonces, ¿por qué no hacerla si se vendería como pan caliente?
Por un lado, el primer obstáculo parece ser el peso. Pacquiao ya anda por las 154 libras (aunque haya limitado su peso a 150 en su choque con Antonio Margarito), mientras que Márquez está cómodo en las 135, ya que en su experiencia como peso welter [ante Floyd Mayweather Jr.] no le fue nada bien.
Sin embargo, el mexicano ya ha confirmado que está dispuesto a subir a las 140 libras, categoría en la que el Pacman podría encajar sin hacer demasiado esfuerzo, considerando su contextura física.
Bien podría, por ejemplo, buscarse un peso intermedio (142-143 libras).

El otro costado de la historia es bastante más complejo. Porque cuando se trata de negocios millonarios, las soluciones no suelen ser sencillas. Especialmente, si entre los promotores de ambos [Top Rank, de Pacquiao y Golden Boy Promotions, de Márquez] existe un larga historia de rivalidad y odios, generada, justamente, por asuntos relacionados al contrato de Pacquiao.
Recordemos que cuando Pacquiao llegó a Estados Unidos para su tercera pelea con Morales, acordó un contrato con Golden Boy, pero el filipino hizo lo mismo con Top Rank, lo cual fue motivo de un arbitraje que determinó que ambas promotoras debían compartir las ganancias.
Sin embargo, argumentando que había recibido cifras mucho menores a las que correspondían, la promotora de Oscar de la Hoya demandó legalmente a la de Bob Arum hace poco tiempo y ahora el caso está en la corte.
Esto significa, en principio, que cualquier negociación entre ambos difícilmente podría llegar a buen puerto. Pero veamos qué dicen los protagonistas, tras la brillante demostración de Márquez ante Katsidis.
"Obviamente, mi prioridad es Pacquiao. Subiría sin problemas a las 140 libras. Pacquiao debe dejar de dar excusas, porque esta es la pelea que pide la gente. A menos que me tenga miedo, Pacquiao puede bajar de peso. Creo que me merezco una tercera oportunidad con él", dijo Márquez.
"Sus rivales han sido un africano que no lanzó golpes [Joshua Clottey], un Miguel Cotto que venía de recibir una paliza ante Margarito y al propio Margarito, que venía de recibir una paliza de Shane Mosley y había sido suspendido por un año", agregó Dinamita.
Mientras tanto, Pacquiao afirmó en una conferencia de prensa hace unos días en Manila que estaba dispuesto a pelear nuevamente con Márquez. Aunque, fiel a sus estilo a la hora de las declaraciones, no fue tan contundente como el mexicano.
"Yo hago lo que diga mi promotor. Pero sí estoy dispuesto a enfrentar a Márquez, como a cualquier otro que me pongan por delante. Aunque no estoy seguro de que el público pagaría una entrada para ver un tercer duelo entre Márquez y yo", dijo Pacquiao, demostrando que está lejos de ser un gran experto en marketing.
El promotor de Pacquiao, Arum, dijo que Márquez es una de las posibilidades, en tanto Mayweather Jr. sigue siendo la gran prioridad.
"Si por alguna razón Mayweather Jr. no acepta la pelea, los candidatos para Pacquiao siguen siendo Mosley, Márquez y Andre Berto. También estaría dispuesto a hacer un negocio con la Golden Boy, siempre cuando la promoción sea enteramente mía. Porque Manny no necesita hacer co-promociones", señaló Arum.
Arum ya se reunió la semana pasada con Mosley, quien ya no está vinculado a Golden Boy Promotions, lo cual allana el camino.
El lunes Arum se reunirá con Lou Di Bella, promotor de Berto, quien el sábado obtuvo un formidable nocaut ante un rival de tercera clase.
Volviendo a Márquez, el último rival de Pacquiao, Margarito, recibió 3 millones de dólares asegurados, más tres dólares por cada "pay per view" vendido arriba de los 700 mil, con lo cual terminó embolsando unos 6 millones.
Márquez, en tanto, tuvo asegurada una bolsa de 4 millones, más 1 dólar por cada "pay per view" vendido arriba del millón en su pelea ante Mayweather.
Esos número son una referencia positiva para que el mexicano se convierta en el próximo oponente del Pacman. "Nuestro teléfono está abierto para escuchar ofertas. Si Pacquiao vs. Márquez no se concreta, no será por culpa de Golden Boy", dijo Richard Schaefer, director de la promotora.

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