domingo, 9 de diciembre de 2012

JUAN MANUEL MÁRQUEZ: NUNCA DIGAS NUNCA JAMÁS

 
JOSÉ MANUEL MORENO. "BOXEO VELEÑO".

Se presagiaba un déjà vu, un combate anodino, más de lo mismo. Manny Pacquiao y Juan Manuel Márquez, dos veteranos boxeadores a sus 33 y 39 años respectivamente demostraron este sábado que en deporte, y en boxeo, cuando se quiere, se puede lograr un espectáculo de los que hacen afición. Y eso hicieron estos dos fenómenos en el abarrotado MGM de Las Vegas. Salir de verdad y no con la boca pequeña, a buscar el nocaut desde el principio. Aunque el combate, cuarto de la ya histórica saga, tuvo un punto de inflexión: la derecha "volada" impresionante que saca inopinadamente el "Dinamita" en el tercer asalto y que puso al filipino boca arriba. Primera caída de Pac Man en los cuatro combates. Márquez, una vez más, y contra el peor rival, demostrando por qué es el mejor contragolpeador del boxeo en estos pesos. La pelea es  un maremágnum de golpes, Pacquiao se recupera y sigue dominando la pelea, mostrando lo mejor en el cuarto y quinto round, donde se pareció a ese peleador con aspas de molino en sus brazos de 2008 y 2009, el que retiró al gran Óscar de la Hoya. En ese quinto espisodio, gran izquierda de Pacquiao y Márquez que se trastabilla, no llega a caer, pero sí a tocar con su mano la lona, por lo que el justamente prestigioso Kenny Bayless le cuenta la protección. Qué combate. La gente ruge en la Arena. Y llega el sexto asalto.

Dos minutos y cincuenta ocho segundos trepidantes, pero de aparente normalidad, siempre con Pacquiao ligeramente dominante. Y cuando todos esperaban el sonido reconfortante de la campana, había un hombre, Juan Manuel Márquez, que buscó algo más, la gloria, la revancha, una posible retirada en belleza, en forma de  de derecha terrorífica, a medio palmo de la cara de Pacquiao, que se estrelló de una forma pocas veces vista en el mentón del ex número 1 libra por libra. Pacquiao, ante un público atónito, queda inerte, boca abajo. Dios, qué susto. El combate, mientras Márquez festeja a lo grande el triunfo, pasa a un segundo plano. Ni hay cuenta ni nada. Solo tensión y preocupación por la salud de este fenómeno asiático. La mujer del ídolo caído llora desconsolada temiéndose algo terrible. Dos minutos, tres, y por fin el ídolo de medio mundo se levanta, o mejor, lo sientan. Sonríe. No sabe ni dónde está, pero está. Respiramos todos. Quizás faltó un gesto por parte del ganador, pero se volvió sencillamente loco. Hay que entenderle. México necesitaba una alegría de este calibre. Y el viejo "Dinamita" se la dio, El gran Pacquiao de hace cuatro años no se hubiera trabado esas contras del mexicano, pero este combate ha sido en este tiempo, y el resultado es el que es. Será difícil encontrar un nocaut tan espectacular en un combate de primer nivel. Y a partir de ahora, ¿qué?. Si Márquez pensara como el que suscribe, recogería los 10 millones de dólares, más los millones de toneladas de satisfacción, y me iba a casa. A enseñar a chiquillos mexicanos, a seguir impartiendo clases televisivas en ESPN.

Pero los boxeadores ya sabemos cómo son. Siempre encuentran retos. Y lo encontrará, a buen seguro. En cuanto a Pacquiao, ha sido el mejor, o ha estado cerca de serlo (Mayweather mediante) pero ya no lo es. Es congresista en su país, es una estrella, y ya no está para estas grandes peleas. Ayer se lo recordó un hombre grande, todo corazón, llamado don Juan Mánuel Márquez.

4 comentarios:

Oliver dijo...

Creo que se sobrevaloran las derrotas en el boxeo, más cuando estas vienen por la vía de KO. Pacquiao ganó las tres peleas anteriores. Fue superior. También iba ganando esta pelea. Perdió contra otro grande, uno de los mejores contragolpeadores. No perdió contra un cualquiera. Lo cierto es que el golpe final no fue accidental. Pacquiao se había tragado unas cuantas. Es posible que haya perdido algo, pero sigue siendo realmente bueno. Esta "tetralogía" no la resume este final. Pacquiao no merece un final así.

Julio dijo...

Enhorabuena al sr.Márquez, un gran boxeador que necesitaba esta deseadísima victoria y con ella hizo felices a muchos de sus seguidores.
Pacquiao es una estrella y como tal brillará por mucho tiempo.
No me extrañaría que organizaran un quinto episodio..ojalá.
Saludos.

Parménides Martínez dijo...

Efectivamente.
Márquez si merece ese final, pero Pacman no lo merece. Por lo grande que ha sido.
Yo me quedo triste, si hubiese sido al revés también.

enrodrigo dijo...

Recomiendo a Pacman no pelear una quinta vez. Marquez pegaba el DOBLE DE FUERTE que Pacquiao.
Pacquiao ha pegado un bajón increible en dos años. No se parece en nada al boxeador que hundió el pómulo a Margarito.