miércoles, 11 de enero de 2012

LOS PENSAMIENTOS DE UN VELEÑO...


JOSÉ MANUEL MORENO. "BOXEO VELEÑO".

¿Conocen mis ídolos en el mundo del boxeo? Varios, claro. Por encima de todos, Muhammad Ali. No, no es una cosa de hoy. La noche (madrugada en España) que combatió contra Joe Frazier yo tenía 9 años y mi padre, que me inyectó en vena la afición por los deportes, me despertó aunque fuera lunes y aunque hubiera escuela al día siguiente. Yo había percibido algo especial en aquel tipo que se movía como un peso ligero encima del ring. Su forma de hablar, parecida a la de Salvador Dalí, otro de mis ídolos, rayaba entre la insolencia, la extravagancia y la mala educación. Pero, sencillamente, me fascinaba. Mi padre, como buen exguardia civil, iba con el orden establecido que exponía Frazier. Y mi padre se salió con la suya. Tumbó en el último round (entonces eran quince) el león de Filadelfia a mi ídolo, y ahí labró su victoria por puntos, justa por otro lado. Años más tarde, y aunque ya no flotaba como una mariposa, dio la sorpresa del siglo al ganar al invencible George Foreman en la demostración más clara de inteligencia en cualquier deporte en cualquier momento de la historia. Luego pudo la codicia con el loco de Louisville y no supo retirarse por unos malditos millones de dólares, perdiéndonos los humanos durante décadas el espectáculo de oír a un gurú como Ali cada vez que hubiera hablado o escrito un libro durante todos estos años, pero así es la vida. Otro fenómeno para mi fue Ray Sugar Leonard. Qué estilo, qué pegada, qué manera de moverse en un ring, cuanta inteligencia. Lo mejor, junto a Ali, que he visto en toda mi vida. Hagler o Hearns, siendo temibles y muy buenos, no le llegaban en cuanto a clase ni ... bueno no quiero exagerar, pero eran sencillamente inferiores. "Mano de Piedra"´Durán recuerdo perfectamente cómo intimidaba dentro y fuera del ring con esa mirada y esa pegada asesinas. Encontró en Leonard alguien mucho más listo que él, y ya nunca fue el mismo. Luego vino Tyson. Nos entraba a todos las prisas porque ganara cuanto antes mejor. Lo de Buster Douglas fue un mazazo para todos sus seguidores, pero algo bueno para el deporte. Ya saben, nadie se puede confiar, y menos en boxeo, y aún menos en pesos pesados. Lo que le venció fueron los tres años de cárcel por un delito que nunca quedó claro que cometiera aunque su vida haya sido el vivo ejemplo de cómo dilapidar dólares, neuronas y dignidad. Fíjense que les digo que hubiera reinado, con otra cabeza, hasta hace unos años en el depauperado, por mucho que me quieran convencer los fans de los Madelman Klistschko, peso pesado. ¿Y quién me emociona hoy en día? Como boxeador nadie, aunque Mayweather sea lo más parecido a aquellos estadounidenses de los 80. Pero le falta ambición, vocación y le sobra miedo de perder el invicto. A ninguno de los que nombro más arriba le importó enfrentarse a los mejores, y no por eso están peor considerados en la historia de este deporte. Tendría que haber peleado con Cotto en su día, con Margarito en su día y no poner hace año y medio tantos impedimentos para poniéndose tan digno con las pruebas olímpicas cuando su vida no es precisamente la de un caballero... del deporte.
Ahora busca desaforadamente al congresista filipino sabedor de que el mejor momento de este ha pasado, y eso lo sabe mejor que yo y que ustedes el que más manda en este negocio, Bob Arum.

Lo más cercano a la excelencia es, Mayweather aparte, "Maravilla" Martínez, que tiene clase e inteligencia para dar y tomar, pero lástima que su carrera de verdad la empezara con 33 años. Pero es un fenómeno dentro y fuera del ring, provoca emociones y reacciones sobre la lona y con un micrófono delante, lástima que los estadounidenses aún no lo hayan comprendido así. Y bueno, por lo demás, el año 2011 ha sido, a mi juicio, un auténtico annus horribilis. Comenzó con el fiasco de combate entre Alexander y Bradley, que no son ni la mitad de buenos de lo que se creen ellos mismos, y acabó, entre polémicas asquerosas y arbitrajes desvergozados con el ridículo del árbitro del Khan-Peterson. Parecía Joe Jersey Walcott en la segunda ¿pelea? Liston-Clay. Un año malo, malo de verdad. ¿Un robo la decisión en el Pacquiao-Márquez? Si eso es un robo, los demás que he visto este año y durante los últimos cuarenta años son verdaderamente atracos a mano armada. Lo que sí que fue una pelea mediocre, nos pongamos como nos pongamos con un Pacquiao que cuando ve a Márquez parece que ve a la bicha. Miren si fue malo el 2011, que creo que en único que va a ser mejor este temible 2012 que el anterior es en boxeo. Peor, imposible. Y las peleas que se avecinan en el primer trimestre auguran algo por lo menos decente. ¿Veremos alguna vez al filipino contra el próximo presidiario? Supongo que por algún motivo que se nos escapa, cuando la "casque" Arum, es decir, que me parece, viendo al promotor americano el buen aspecto que tiene, que nos quedaremos con las ganas. Pero bueno, reparecerán cuando tengan cuarenta y tantos y lo televisarán en Canal Nostalgia. Por cierto y acabo por hoy de darles la tabarra, ¿cambiará el nuevo Gobierno la ley de horarios infantiles para que en Marca TV, en Energy, en Velevisa o donde tengan a bien dar las grandes veladas en directo? Falta haría, don Ignacio. Espero que amén, de madridista, sea usted señor Wert (como si me estuviera leyendo, tengo más moral que el Alcoyano) coherente, consecuente y por qué no esperar un milagro, un seguidor del boxeo, como yo, desde chiquitillo. Amén.

No hay comentarios: