viernes, 27 de noviembre de 2015

LA "ERA WLADIMIR KLITSCHKO" PASA EXAMEN ANTE TYSON FURY

 
JUANMA LEIVA
AS.com

Casi diez años como campeón mundial de los pesados. Actual monarca de Federación (FIB), Organización (OMB) y Asociación (AMB). Un récord de 64-3 (53 KO’s) en el que se incluye una racha de 11 años invicto y sus últimas 18 defensas mundialistas con éxito. Son algunos de los datos de la ‘era Wladimir Klitschko’, un reinado sólo superado por la leyenda Joe Louis (aunque en su época sólo había un título de campeón). Este sábado en Dusseldorf (en Alemania es un ídolo) el ucraniano de 39 años volverá a exponer sus títulos por 19ª vez seguida. Enfrente Tyson Fury, en un combate que ha levantado expectación, no sólo por las salidas de tono del británico, sino porque este ‘gigante’ de 206 centímetros (por 198 del campeón), 12 años más joven e invicto (24-0), es considerado, por Klitschko incluido, como una amenaza. “Uno de los combates más difíciles de mi carrera”, valora el rey del peso completo.
A pesar de las provocaciones de Fury, que llegó a aparecer en una rueda de prensa disfrazado de Batman, Klitschko no le subestima. Ni a él ni a ningún rival. Al menos, desde el 10 de abril de 2004, fecha que tiene grabada a fuego. “Cuando pienso en aquel día me motivo”, reveló a la ESPN. Aquella noche en Las Vegas, el norteamericano Lamon Brewster (11 a 1 abajo en las apuestas) noqueó en el quinto a un Wladimir que había dominado los cuatro asaltos anteriores. “Todo el mundo dijo: ‘se acabó’. Que no tenía ni mandíbula, ni corazón, ni nada”. Esa fue su última derrota.
Dos años más tarde, el que fuera oro olímpico en Atlanta se proclamó campeón WBO y IBF. Aunque no eran sus primeros títulos, ese fue el principio de su reinado cuyo lunar es no haber acumulado los cinturones de los cuatro principales organismos, motivado en parte por su promesa de no pelear contra su hermano Vitali, campeón del WBC hasta su retirada en 2012 para dedicarse a la política. Ese, y la crítica que le persigue de boxeador aburrido, que rompe con el estilo espectacular y el carácter, en algunos casos fanfarrón, de otros campeones... Frente a eso, sus buenos modales y su boxeo meticuloso. “Cuido hasta el más mínimo detalle, porque eso es lo que marca la diferencia”, asegura.
Dos pequeños ‘peros’ que podrían dejar de tener razón de ser. El primero, si supera el examen de este sábado y se da la unificación con el WBC, donde ahora domina el norteamericano Wilder. Y el segundo, como asegura su entrenador, Johnathon Banks, será el tiempo el que lo borre: “No apreciaremos su carrera hasta que se retire”. Fury comenta que se encuentra “nervioso y ansioso” en las horas previas. No es para menos. Cuando suba al ring se encontrará a un púgil que va camino de la leyenda.