sábado, 26 de marzo de 2016

ANDRE WARD SE LA JUEGA ANTE SULLIVAN

Bernardo Pilatti
ESPN Digital

No cabe otro título para la batalla que este sábado protagonizaran en el Oracle Arena, de Oakland, California, los invictos Andre Ward (28-0 con 15 KO) y Sullivan Barrera (17-0 con 12 KO). Tanto la victoria como la derrota pueden resultar determinantes para el rumbo de sus carreras. Vencer significa el pasaje a una mega batalla contra el monarca indiscutido de las 175 libras: Sergey Kovalev. Perder, puede significar el adiós a los sueños en el caso de Barrera y el comienzo del fin en el caso de Ward.
Para comprender la importancia de ganar este combate, basta señalar el momento de cada uno. Andre Ward ya ni siquiera es considerado entre los mejores libra por libra, viene de un largo período de poca actividad y en sus dos únicas salidas al ring en los últimos tres años, no mostró nada excepcional. Ganarle a Barrera le servirá para empezar a pagar la deuda con las exigencias del primer nivel del boxeo que siempre lo tuvo como una de sus hijos pródigos.
Sullivan Barrera es la antítesis. Su historia en el boxeo profesional de primera línea ni siquiera comenzó. Es un púgil con un valioso pasado amateur y un buen record invicto como profesional. Pero no ha enfrentado aún a rivales de peso ni tampoco ha ganado títulos. Barrera es una enorme promesa de 34 años de edad. Si no le gana a Ward, la derrota y la edad, tal vez, lo dejen sin futuro.
Lo anterior nos permite imaginar que los dos rivales subirán al cuadrilátero bajo presión y conscientes de que deben darlo todo para llevarse la victoria. Ward con su experiencia y Barrera con su agresividad. ¿Les alcanzará a los dos con esos expedientes? No, claro que no. Y es en esa constatación que comienza nuestro juego de especulaciones.

¿GANARA ANDRE WARD?
Si este combate se hubiera realizado hace cinco o seis años en las 168 libras donde Andre Ward era la figura dominante e indiscutible, no tendría dudas en vaticinar una victoria cómoda del estadounidense. Sin embargo, luego de casi cuatro años en los cuales apenas realizó tres peleas, no es un invento el óxido acumulado como factor negativo para sus posibilidades. A eso sumemos la incógnita de subir a una división superior donde el peso de la mano rival es más poderoso que en la de los medianos.
El estadounidense subirá con el misterio de esa deficiencia, lo que, de todas maneras, no debería opacar sus grandes virtudes: la experiencia, la técnica, el trabajo sobre piernas, la velocidad, el golpeo desde los ángulos y la capacidad de resolver en situaciones complicadas, algo propio de un campeón que ha enfrentado a rivales de todos los estilos.
Ward encuentra sólido crédito en su pasado, pero la incógnita de su presente otorga ventajas al rival de turno. Por lo pronto, deberá ser muy inteligente con el manejo del ritmo del combate. Tendrá que tomarse descansos para regular el cardio si pretende llegar con la misma velocidad a los 12 asaltos. Moverse siempre en sentido contrario a la mano derecha de Barrera, trabajar el golpeo desde los ángulos, entrar y salir para conectar sus combinaciones, parecen ser las claves de su estrategia. No debe ser mala idea cambiar el libreto en los primeros asaltos, aprovechando la posible ansiedad de Barrera que seguramente padecerá miedo escénico en su primera gran pelea y es posible que cometa errores al inicio de la reyerta.

¿GANARA SULLIVAN BARRERA?
El cubano tiene las herramientas apropiadas para llevarse la pelea. No es el favorito y a veces esa condición suele ayudar a quien consigue superar el miedo escénico, algo que solo se constatará una vez comience la pelea. La ansiedad del novato en peleas de mucha presión mediática, puede ser el primer rival que deberá vencer Sullivan Barrera.
Pero hay otros aspectos a superar. La mejor versión de Andre Ward para cualquier rival de las características de Barrera es un total acertijo sin solución. El estadounidense en su mejor momento conseguía construir un guion apropiado a cada oponente. Para cualquier intento ofensivo encontraba la solución defensiva y siempre, inevitablemente, lograba establecer el ritmo de sus peleas, colocar los mejores golpes, lucir impecable ante el escrutinio de los jueces y llegar el final con el rostro inmaculado. A ese Andre Ward, Sullivan Barrera jamás lo podría vencer. Pero vamos a imaginarnos que la versión del ex campeón súper mediano es otra muy desmejorada y en ese escenario el cubano se puede llevar la pelea hasta por KO.
¿De qué depende? En primer lugar de su estrategia ofensiva y para ello cuenta en su esquina con el mejor de los entrenadores: Abel Sánchez. Si Barrera es disciplinado y cumple el libreto, habrá dado un paso decisivo hacia la victoria. Y el plan de pelea puede ser una de las grandes sorpresas de la noche. Basta recordar como Sánchez nos sorprendió a todos en la última pelea de su pupilo estrella, Gennady Golovkin, cuando venció a David Lemieux. El considerado entrenador del 2015 estableció un férreo control sobre la ansiedad agresiva de GGG que reguló su presión habitual cambiando acoso por destrucción lenta, pero sin arriesgar un solo instante la posibilidad de un trallazo perdido del canadiense. Fue una batalla impecable donde se unieron la capacidad aniquiladora del kazajo y la inteligencia estratégica de su entrenador.
Para Barrera no me sorprendería que Abel inventara un libreto parecido. El cubano tiene mejor pegada, está en su peso natural y, por si fuera poco, es más alto que Ward y además lo supera en cinco centímetros en la extensión de brazos. Es de esperar que Barrera controle a su rival con el jab y trabaje de manera permanente con golpes de poder desde la larga y la media distancia. También es de esperar que el ritmo de pelea que le imprima el cubano sea de menos a más. Le cortará el ring a Ward, pero le permitirá los caminos laterales para ayudar su desgaste y evitará llegar a la corta distancia para no permitirle los amarres o el golpeo en espacios reducidos.
Tal vez las incógnitas previas sobre el plan de pelea de cada uno sean uno de los grandes atractivos de este combate de muy difícil pronóstico. Quizás, por su localía, velocidad, experiencia en este tipo de combates donde existe tanta presión y la capacidad de aprovechar cualquier error del adversario, Andre Ward es ligeramente favorito para llevarse la victoria en las tarjetas. Sin embargo, la determinación, la pegada, la capacidad de su esquina y las ventajas físicas del cubano, emparejan cualquier pronóstico.
Como sea, veremos una gran batalla, la primera de una definición en las 175 libras que promete ser apasionante si imaginamos que luego de vencer en esta batalla, el ganador se las verá con quien parece imposible derrotar: Sergey Kovalev.