miércoles, 25 de febrero de 2015

SAMY VASQUEZ JR. EL NUEVO HÉROE AMERICANO

JUANMA LEIVA 
AS.com

Su boxeo engancha, su récord está impoluto (18-0) y su historia es digna de lo que tanto gusta denominar al otro lado del charco como la de “un verdadero héroe americano”. Se trata de Sammy Vasquez jr, un peso welter que en menos de tres años como profesional se ha convertido en uno de los prospectos estadounidense más prometedores.
Tras pasar por la promotora de Mike Tyson, que fue quien le lanzó, Al Haymon, el hombre de moda en el boxeo y que maneja la carrera de Floyd Mayweather, ya ha echado sus redes sobre el campeón de EE UU.
El pasado fin de semana logró por decisión unánime ante el ghanés Emmanuel Lartey la 18ª victoria desde que irrumpió en el profesionalismo. Algo que el de Monnesen (Pensilvania), pueblecito donde se crió Michael Moorer, hizo tras servir ocho años en la Guardia Nacional del ejército de Estados Unidos, incluidos dos periodos destinado en Irak, uno en la Fuerza de Respuesta Rápida y otro en reconocimiento y localización de minas.
De ahí que cuando fue preguntado sobre si una velada televisada a nivel nacional le ponía nervioso, su respuesta fue impactante: “Yo fui donde no sabes si vas a estar vivo al día siguiente. Esto es boxeo y quizá acabe con un ojo morado o la nariz rota, pero cuando termine el combate volveré a casa con mi familia”.
Guardia Nacional. Vasquez, de 28 años, asiduo de la iglesia junto a su mujer y sus tres hijas, no duda en nombrar a Naseem El Príncipe Hamed como una de sus referencias y, al parecer, no sólo por sus logros. Si el inolvidable británico de origen yemení se atrevía a llegar al cuadrilátero en una alfombra mágica (por nombrar alguna de sus míticas apariciones), Vasquez lo hace sobre uno de los Hummer del ejército y flanqueado por sus excompañeros en la Guardia Nacional. Y, lo más importante, una vez suena la campana, su boxeo inteligente y vistoso no defrauda.
A pesar de su paréntesis militar, Vasquez nunca dejó de lado un deporte en el que comenzó a los 9 años tras ser intimidado por otros chicos en el bus. Ya en el ejército, fue campeón de las Fuerzas Armadas labrándose un récord amateur que le llevó a ser reserva del equipo olímpico en Londres 2012. Su padre, de ascendencia latina (su hijo lleva tatuadas las banderas de EE UU y México), le puso de sobrenombre The who can mexican (el que podría ser mexicano) y guía una carrera que se desarrolla a un ritmo vertiginoso (18 peleas en 34 meses con 13 KO’s) que le deberían llevar en un futuro a conquistar cotas importantes. El objetivo de este héroe americano.