miércoles, 27 de noviembre de 2019

ARUM CONFIRMA LA REVANCHA WILDER-FURY PARA EL 22 DE FEBRERO

ÁLVARO CARRERA
AS.com

El acuerdo se firmó hace meses, pero en el boxeo nada se puede tener como claro hasta que todos los combates intermedios están finalizados. En julio Tyson Fury reveló que ya había firmado la revancha con Wilder. Sería el 22 de febrero, pero todavía él tenía que pelear ante Wallin, contra quien lo pasó mal por un corte, y Wilder tenía que enfrentarse a Ortiz. El británico ganó y estaba listo, quedaba ver el desempeño del estadounidense. Tras su victoria del sábado dejó claro que la revancha sería en la fecha pactada, pero faltaba oficialidad.
La dio este martes por la noche (madrugada del miércoles) Bob Arum, copromotor de Tyson Fury. Será el 22 de febrero. Esa fecha ha sido buscada con mucho cuidado y creen que será la mejor desde el punto de vista publicitario, ya que ningún gran evento en Estados Unidos podría quitarle sponsors. Lo único que todavía no está claro es la sede, pero el veterano promotor espera que sea el MGM Grand Arena de Las Vegas, dónde tanto Fury como Wilder han disputado sus últimos combates.
Esa decisión, y algunos flecos que faltan, los cerrarán la próxima semana Arum y los promotores de Wilder. Lo que también reveló el manejador de Fury es que en Estados Unidos la pelea será un PPV que compartirán ESPN (que tiene acuerdo con Top Rank) y Fox (que tiene los derechos de Wilder). Además, también ha adelantado ESPN que en ese contrato se firmará una posible tercera pelea entre ambos, aunque no se especifica de momento si será en todos los supuestos o en que casos. Pese a ello, el acuerdo existe y los aficionados al boxeo ya tienen la fecha guarda: Wilder y Fury resolverán el 22 de febrero de 2020 su empate en 2018.

lunes, 25 de noviembre de 2019

UNA MANO DE WILDER FULMINA A ORTIZ

ÁLVARO CARRERA
AS.com

Una décima de segundo. Eso fue lo que necesitó Deontay Wilder para retener por décima vez el Mundial WBC del peso pesado. El estadounidense regaló seis asaltos y en el séptimo conectó su primera derecha clara. Fue directa a la sien de Luis Ortiz, quien se quedó totalmente noqueado. No hubo más vueltas que darle. Si algo tiene el 'Bombardero de Bronce' es pegada y en Las Vegas lo volvió a ratificar. Hubo dudas sobre su victoria contra el cubano en 2018 y en la revancha las despejó todas. Ahora se marca un nuevo objetivo: Tyson Fury. "El siguiente será él en febrero y después una unificación. La división es muy pequeña para tener tantos campeones", desafió tras acabar. Nadie puede parar la potencia del de Alabama.
El combate tuvo un guión claro desde el inicio hasta el sexto asalto. Ortiz y Wilder jugaron con su jab, y se midieron. Ritmo constante, pero sin muchas chanzas. Pausados y estudiando a su rival. El cubano cada vez fue sacando más trabajo y se fue gustando. Variaba los planos de golpeo y conectó manos claras. El Wilder más visceral no salió a relucir pese a todo. Deontay demostró tener más capacidad de encaje de lo que muchos le presuponían y aguantó todos los golpes que le llegaron con gran facilidad. El plan estaba claro por ambas partes. Ortiz quería aguantar, ya que sabía que lo que hacía le valía.
Wilder se dio cuenta que debía reaccionar y en ese séptimo asalto comenzó a sacar su derecha. Varios golpes fueron abajo y otros tanto blocados y el pareció tocado. Ahí justo, cuando saca su rabia, el Bombardero de Bronce es más peligroso y preparósu traca final sorprendiendo a todos. Ortiz no se cubrió bien del todo. Dejó un hueco mínimo entre su guante y su cabeza, lo justo para que el estadounidense clavase ahí su derecha letal. Le dio en la sien y le dejó con la mirada perdida. Estaba claro que no se podía levantar en condiciones. Wilder demostró de nuevo que puede no ser el mejor técnicamente, pero con la pegada supera todo. Ante Ortiz tuvo un 100% de efectividad. Colocó y conectó una derecha y noqueó. No necesitó más. Deontay Wilder solo necesita una mano para cambiar todo.

jueves, 21 de noviembre de 2019

LUIS ORTIZ, ANTE SU ÚLTIMO TREN

ÁLVARO CARRERA
AS.com

Luis Ortiz (31-1, 26 KO) está ante su último tren. El cubano, de 40 años, peleará por segunda vez en su carrera por un mundial absoluto (lo fue interino WBA). La anterior fue por ante el mismo rival e idéntico cinturón que disputará este sábado en Las Vegas. En aquella ocasión, marzo de 2018, el cubano fue noqueado por Deontay Wilder, que sumaba una nueva defensa exitosa. Este 23 de noviembre, el Bombardero de Bronce expone el Mundial WBC del peso pesado por décima vez. Un legado importante y una revancha para despejar dudas. Ortiz estuvo cerca de ganar a Wilder, pero el estadounidense se rehizo y acabó imponiendo su pegada. El aspirante es consciente de la dificultad, pero llega muy confiado.
"Wilder es el mejor peso pesado de esta década y hasta que alguien le derrote lo seguirá siendo. Tenemos una estrategia diferente y creo que será la gran diferencia. Mis planes son acabarle antes de la campana, pero si necesitamos llegar lejos, estoy preparado. Aunque si tengo la oportunidad como en la pelea anterior, no voy a dejar de golpearle hasta terminarlo. Lo voy a buscar y lo destruiré", ha apuntado Ortiz en la previa. El cubano perdió, y aunque durante mucho tiempo no lo reconoció es consciente que debe cambiar lo hizo y tuvo fallos. Por ello ha cambiado su estrategia y más cosas.
Ortiz se ha concentrado en Las Vegas (reside en Florida), ha hecho una preparación dura y su aspecto es diferente al de 2018. Está más definido. Ha perdido peso y parece más en forma que nunca. "Hice cosas diferentes con mi dieta y creo que eso me hará rendir a un alto nivel. Mi peso está justo donde quiero", admite. Hasta que llegó Fury, Ortiz fue quién más complicó a Wilder, el estadounidense no quiere dejar dudas sobre su poderío y por eso aceptó la revancha. Arriesga, pero más lo hace el cubano. Con 40 años y mejor que nunca quiere subirse a su último tren para ser campeón mundial absoluto.

lunes, 18 de noviembre de 2019

WILDER QUIERE VENCER A ORTIZ DE FORMA "DRAMÁTICA"

Álvaro Carrera
AS.com

Deontay Wilder (41-0-1, 40 KO) está casi inédito en 2019. Solo ha boxeado una vez, y despachó a su rival (Dominic Breazeale) en dos minutos y 17 segundos. Desde mayo no se sube al ring. Ha sido una temporada de esperas y dudas. Finalmente, el 'Bombardero de Bronce' ha decidido tomar el camino de las revanchas. Ya lo había hecho en 2017, cuando antes de mirar a grandes nombres quiso volverse a enfrentar con Stiverne, único hombre hasta ese momento, que le ha aguantado 12 asaltos. Después llegó Ortiz, al que noqueó, pero sufrió mucho y Fury, contra el que hizo combate nulo. Dos resultados que alimentaron a sus haters, quienes siempre han estado presentes. Por ello, con la idea de despejar dudas, Wilder se ha reprogramado a ambos.
Con Luis Ortiz (31-1, 26 KO) se ha citado este sábado en Las Vegas. Él campeón WBC del peso pesado hace su décima defensa titular y tienes claro que todo será diferente a 2018. "Quiero vencer a Ortiz de manera mucho más dramática. Cuando peleamos por primera vez tuve gripe, pude haber rechazado la pelea, pero quería demostrar que podía hacer cosas que otros no son capaces de hacer", reveló en la previa. El estadounidense siempre muestra una gran confianza, pero también se ha mostrado crítico con su primer pleito. "Creo que no lancé los jabs suficientes. Mis pies no estuvieron todo lo bien posicionados que debían. Los movimientos que se hacen con un zurdo son diferentes", añadió.
Consciente de que será difícil, Wilder espera ganar con mayor facilidad. Después de Ortiz, en su imaginario está Tyson Fury (en principio han acordado enfrentarse el 22 de febrero). Después tendrá que volver a mirar al futuro... pero también ha deslizado su intención. Espera disputar diez combates más y ganarlos todos por KO, para superar así el récord de Floyd Mayweather (50-0). Su objetivo es ser recordado como una leyenda. "Cuando la gente piensa en boxeo, quiero que piensen en mi y cuando me vaya me echarán de menos. Nadie noqueará como lo hacía Deontay Wilder". El Bombardero de Bronce está de vuelta.

jueves, 14 de noviembre de 2019

JOANA PASTRANA: "PARA MEJORAR DEBO TENER PRESENTE EL COMBATE EN EL QUE MÁS FALLÉ"

ENRIQUE MELLADO
Marca.com

Joana Pastrana (15-2-0, 5 KO) está a las puertas de un combate frente a la mexicana Katia Gutiérrez (22-7-0. 5 KO) que marcará sus aspiraciones futuras. El duelo, una eliminatoria mundialista con el título Silver WBC del peso mínimo, tendrá lugar en el Polideportivo Municipal de Moralzarzal y la ganadora se convertirá en aspirante al título mundial del Consejo Mundial de Boxeo (WBC). Las entradas para la velada están a la venta en Marca Entradas.
La boxeadora madrileña contó que la derrota contra Yokasta Valle "me enseñó a dar importancia a cosas que antes hacía, pero menos. Por ejemplo, el cariño de la gente, que en lugar de fallar me ha apoyado más y eso ha sido algo muy importante para poder seguir adelante".
Respecto a la pelea contra Valle, Pastrana no esquiva el tema cuando se le pregunta por la derrota: "Es fundamental tener presente el combate en el que más he fallado. Para pensar en la próxima parada debemos solucionar todos los errores que tuvimos. Es imposible estar siempre arriba, nadie es perfecto y es deporte". En este sentido, Joana aseguró que es un privilegio que el título Silver de la WBC esté en juego, ya que "mi objetivo no era llegar ahora y enfrentarme a una boxeadora novel. Son este tipo de peleas las que te ayudan a mejorar y las que atraen al público".
El combate, que será emitido por LaLigaSports TV, es según contó Pastrana, "justo lo que necesitaba porque estoy mejor que nunca. En nueve días sacaré lo que me dejé en el tintero ante Valle", afirmó. La excampeona, tiene ante sí la opción de volver a reinar en el peso mínimo, aunque para ello tendrá que superar en el ring a Gutiérrez y, en caso de ganar, enfrentarse como aspirante a la campeona del WBC Tina Rupprecht. "Me gusta plantearme retos a corto pero también a medio y largo plazo para estar motivada, por eso ya tengo en mente también lo que puede suceder si logro vencer el 23 de noviembre".

miércoles, 13 de noviembre de 2019

HOLYFIELD: "YO TAMBIÉN MORDÍ A UN RIVAL"


EFE

En un combate en Las Vegas, hace 22 años, Mike Tyson y Evander Holyfield protagonizaron una de las imágenes que ha pasado a la historia del boxeo y el deporte. En un momento de la pelea, Tyson aprovechó para morder en la oreja a su rival, que fue declarado ganador.Ambos púgiles se han reencontrado en la grabación de unos podcast en Estados Unidos y, como no podía ser de otra forma, volvió a salir aquel episodio. Y al ser preguntado Holyfield por cómo pudo perdonar la acción de su rival, el exboxeador hizo una revelación al asegurar que "lo perdoné porque eso fue algo de aquel momento. Yo también he mordido a un rival. Era joven, era una pelea sin televisión y estaba casi conmocionado cuando perdí la cabeza y le mordí el hombro. Fue algo que sucedió".
Tras la revelación, que recoge el medio 'GloboEsporte.com', tanto Tyson como Holyfield se rieron mucho recordando aquel combate de hace 22 años. Holyfield, sin embargo, especificó que llamó a la víctima al día siguiente para disculparse. Y añadió: "Siempre has sido una inspiración para mí ", dijo Evander, antes de ser recibido por su eterno rival.

viernes, 8 de noviembre de 2019

EL APRENDIZ INOUE VENCE AL MAESTRO DONAIRE

ÁLVARO CARRERA
AS.com

Arrugado contra las cuerdas Nonito Donaire aguantaba el vendaval en el que se transformó Naoya Inoue en el undécimo asalto de su combate. El filipino estuvo tocado, una acción extraña del árbitro le permitió seguir en pie y poder y resistir, pero un combate así no da pie a polémicas. Nonito ha sido campeón mundial en cuatro divisiones, pero su hambre es insaciable y cuando muchos le daban por descartado se sacó un tremendo combate de la manga. Inoue quería ser el rey, y lo es ahora, pero no por abdicación. Se lo tuvo que ganar para alzar el Ali Trophy de las World Boxing Super Series y los Mundiales WBA e IBF del gallo. El japonés derrotó a Donaire por decisión unánime (116-112, 117-111 y 114-113) y después dejó claro que su cabeza fuera del ring es excepcional. "Todavía tengo que ser más fuerte. No soy el mejor de la historia ni del momento, tengo que seguir trabajando. Esto es una gran victoria, pero nada más", reveló el púgil de solo 26 años.
Las apuestan daban pocas opciones a Nonito y menos aun se pensaba que el combate se decidiese en las cartulinas. Todo falló. Inoue venía de estar 5 minutos y 29 segundos en acción en los dos combates anteriores de las WBSS, pero tuvo que picar piedra ante el ídolo de su infancia. El japonés dejó hacer de inicio y mostró sus fantásticas cualidades defensivas. También replicó duro con sus golpes, lo cuales Donaire asimilaba. En un cruce al final del segundo round, Nonito cortó a Naoya. Fue por un crochet de izquierda, lo que dejó la continuidad de pleito en el aire. La esquina de Inoue trabajó bien y aunque se fue abriendo más en la parte final nunca se pensó en la detención del combate. Antes de eso, los dos tuvieron sus opciones y brindaron una gran guerra. Inoue recibía muy bien a Donaire cuando entraba. Pegaba y salía. El corte le había hecho titubear en el tercer round, pero desde el cuarto volvió a dominar. En el sexto el filipino parecía tocado, Nonito aguantaba y con sus crochets de izquierda volvió a desconfigurar al japonés, quien comenzó a sufrir.
La derecha sobre el jab y el uno-dos-uno le empezaron a funcionar a Donaire. Metió en apuros reales al japonés en el noveno asalto. Dos derechas consecutivas hicieron que el japonés se agarre y dejase pasar el tiempo. No podía dejar la iniciativa y no lo hizo. Desde el décimo subió la intensidad de nuevo y en el undécimo el final pudo cambiar. Inoue apretó, y con una izquierda recorrió la zona hepática de Nonito. El filipino corrió y tardó en poner la rodilla en el suelo. Había sido golpe legal, pero el árbitro debía tener dudas, ya que se cruzó delante del japonés y no le permitió seguir la acción. Se escapó la leyenda, a quien le permitieron algo más de tiempo en la cuenta de protección. De hecho, Inoue hizo un amago de festejar, pero supo aguantar concentrado y siguió.
Aquí llegamos al inicio del relato, y es que Donaire aguantó lo que no estaba escrito. Un púgil con su legado no tenía necesidad, pero siempre ha sido un guerrero y quería salir con la cabeza en alto. Inoue se vació, pero no llegaba el KO... y había contras duras de Nonito. Podía sacar un golpe cada 20 segundos, pero iba con todo. En el último asalto Inoue supo trabajar, controlar y no arriesgar. La victoria era suya. Después abrazó a su rival. Su ídolo de la infancia le permitió hacer el mejor combate de su carrera. Naoya Inoue está en el boxeo para hacer historia. Su leyenda ya lleva tiempo fraguándose, pero en el Saitama Super Arena vivió su capítulo de mayor gloria. El 'aprendiz' derrotó al maestro.