miércoles, 13 de marzo de 2013

PELEA LUCA GIACON VS. EMILIANO BARSILI


DANNY GARCÍA VUELVE AL GIMNASIO





A un mes de la lesión que aplazó su combate contra el ex monarca Zab Judah, el bicampeón súper ligero, Danny 'Swift' García, dijo ya estar completamente recuperado y trabajando a todo vapor para recuperar la condición de cara al importante choque que tendrá lugar en Barclays Center de Brooklyn, Nueva York. García tenía señalado defender su corona el 9 de febrero en esa ciudad, pero una lesión en las costillas mientras realizaba una sesión de guanteos, lo obligó a hacer un alto total en su preparación. Una prueba de resonancia magnética reveló que García tenía fractura en una costilla. El peleador de ascendencia puertorriqueña enfrentará a Judah el 27 de abril. "Ya me siento en un 100 por ciento y todavía me quedan siete semanas para mejorar mi condición", reveló García a ESPN. García, que tiene marca de 25-0 y 16 KO, viene de un espectacular 2012, con dos victorias ante el veterano Erik 'El Terrible' Morales y otra ante Amir Khan. Sus últimas dos -- la revancha con Morales y su enfrentamiento con Khan -- las culminó por nocaut técnico en el cuarto asalto. "La lesión me afectó por tres semanas. También me afectó un poco mentalmente. Fue una lesión que no la sentí hasta que terminé de hacer los guanteos. Oye, me rompí una costilla. No lo podía creer. Pero esto es parte del deporte. Una lesión le puede sobrevenir a cualquiera, sin importar el deporte", agregó. García, que es manejado por Al Haymon y cuya empresa promotora es Golden Boy Promotions, adelantó que retomará las sesiones de guanteos esta semana. "Empezaré esta semana los 'sparrings'. Ya me siento muy bien estoy listo para hacerlo. Como dije, me quedan siete semanas todavía y eso será suficiente para entrar en completa condición. Tengo un gran equipo que me está ayudando a eso", añadió. García es campeón súper ligero del Consejo Mundial de Boxeo y de la Asociación Mundial de Boxeo. Ante Judah pondrá ambas correas en juego. El joven peleador se convirtió en una revelación en el boxeo profesional cuando a sus 23 años conquistó el cetro del CMB con una gran demostración en marzo de 2012 ante el varias veces campeón del mundo 'El Terrible' Morales en un choque en el que disputaban la vacante de ese peso. Luego añadió el cinturón de la AMB con un triunfo por nocaut sobre Khan en el mes de julio. Judah, un ex campeón welter y junior welter, viene de vencer por nocaut técnico en el noveno asalto a Vernon Paris en marzo de 2012. Se mantenido inactivo desde entonces. Judah, de 35 años, tiene marca de 42-7 y 29 nocauts. Paris perdió su invicto ante Judah y tiene récord de 26-1 y 15 KO.

LUCA GIACON PIERDE ANTE MARSILI EL TÍTULO EUROPEO EN DOS ASALTOS

 


El excelente púgil malagueño Luca Giacon perdió su condición de invicto y la oportunidad de conquistar el Campeonato de Europa EBU del peso ligero al ser noqueado en el segundo asalto por el italiano Emiliano Marsili. Giacon es un fenómeno del boxeo que ha nacido para esto. Solo realizó 15 combates como amateur antes de pasar al profesionalismo a la edad de 19 años. Desde el año de su debut en 2007, ha configurado un record de 21-0 (19 Kos), disputando el título de la Unión Europea EBU-EU Ligero en dos ocasiones ante Rudy Encarnación y ante Krzysztof Szot, saldando ambas con victoria antes del límite. Su oportunidad del título EBU le llegaba ante Emiliano Marsili, un púgil invicto con marca de 26-0-1 (11 Kos) que no iba a dejarle el terreno fácil al malagueño.En la noche del sábado, Giacon y Marsili se enfrenatron por este codiciado título. El zurdo italiano consiguió sorprender a Giacon con su izquierda recta hasta en dos ocasiones en el primer asalto, infringiéndole dos cuentas de protección. Luca pareció encajarlo bien, escuchando la cuenta de protección seriamente y mirando a su adversario para un posible contraataque, aunque solo quedaban pocos segundos y el primer asalto se escapó con un 10-7. No fue así el segundo, donde Luca conectó un crochet de derecha que hizo a Marsili doblar la rodilla y escuchar la correspondiente cuenta. El litigio incrementaba en emoción y se palpaba un temprano desenlace, aunque fuese Luca quien se fuese a llevar la peor parte al recibir una izquierda recta y una combinación posterior que, no llegando a impactarle con plenitud, sí que llegó a desmadejarle. El malagueño perdió la estabilidad y, quizás, el árbitro tomó la repentina decisión de detener el combate por KoT técnico. ¿Podría haber continuado Luca? La descoordinación de piernas fue decisiva en la decisión arbitral. Si Luca hubiese doblado la rodilla, seguro que podría haberse incorporado para volver a conectar a Marsili, ya que no hay que olvidar que Luca tiene casi un cien por cien de victorias antes del límite, y puede cambiarlo todo con un solo golpe. Pero la intervención del árbitro se produjo de manera fugaz y dejó un interrogante en el aire. ¿Revancha? Por favor, tan pronto cuanto sea posible.

martes, 12 de marzo de 2013

IVÁN POZO SE RETIRA DEL BOXEO

 
DIARIO ATLÁNTICO
JAVIER D. CAMPA

La pelea que perdió el pasado sábado en el Palacio de Vistalegre de Madrid ante el catalán Xavi Urpí se ha convertido en la última de Iván Pozo, que una hora más tarde anunciaba a este periódico su intención de abandonar el boxeo después de catorce años como profesional. Cuatro títulos de campeón de Europa del peso gallo adornan el palmarés del púgil vigués, de 33 años, que en 43 combates sumó 33 victorias (20 por KO), nueve derrotas (7 por KO) y un nulo.

¿Cómo se encuentra, dos días después de anunciar su
despedida del boxeo?
Bien. La verdad es que en ese último combate me perjudicó la lesión que tuve hace unos años, que me llegó a sangrar el cerebro. Desde entonces, tanto los árbitros como los médicos están muy pendientes de mí por lo que signifiqué para el boxeo y parece que tienen miedo a que me pase algo. Yo lo agradezco, pero en estos combates me gustaría que me hubiesen dado más chance para poder pelear y no parar el combate por un simple golpe. Porque caí al suelo pero me levanté y estaba perfectamente para seguir peleando. Pero bueno, dejo el boxeo entero y con salud.

El sábado comentó que ya no entrenaba con la misma ilusión ¿cuándo empezó a notar que se acercaba el final de su carrera?
Yo siempre he tenido ganas de boxear. Iba a entrenar porque quería pelear y ganar. La ilusión es para los niños. Lo que pasa es que los deportistas vivimos de los resultados. Y yo iba a entrenar y notaba que el cuerpo no respondía igual. Me faltaban los reflejos, la intensidad, una serie de puntos físicos que hacían que mi actitud no fuese la idónea. Me faltaba esa chispa que antes me permitía vaciarme en los entrenamientos.

Después de catorce años como profesional, ¿qué momento considera el mejor de su carrera?
Sin lugar a dudas, el combate con Brahim Asloum (abril de 2004, su primera pelea por el título europeo), que era campeón del mundo, olímpico y de Europa y que ganaba cerca de un millón de euros por combate. Llegamos a París y le dimos una lección, que estuvo una hora metido en el vestuario después del combate. Yo estaba quinto en el ránking europeo y después de ese combate me pusieron de número uno. Aquella pelea la ganamos, pero no nos la dieron por el peso que tenía aquel púgil y el nivel económico de sus promotores. Paco Amoedo y yo acabamos llorando, pero vimos que podíamos hacer cosas grandes.

¿Y el peor combate?
En Italia, en 2006, ante Andrea Sarritzu. Fue un combate muy duro. Ya le había ganado bien aquí en Vigo, pero aquel día estaba mal físicamente y me produje una lesión muy importante. Es el combate más triste que recuerdo.
¿Quién ha sido su rival más duro?
Ha habido muchos. El más habilidoso, sin lugar a dudas (el mexicano) Omar Narváez. Era un boxeador que pegaba y no dejaba que le tocases, era como pelear con una sombra. No le gustaba el tú a tú y no logré que entrara en mi juego.
¿El combate contra Narváez en Vigo por el título mundial marcó su carrera de alguna manera?
Sí. Tuvo mucha trascendencia y me sentí ahogado por tanta prensa. Hubo periodistas que después me pidieron perdón por el acoso al que me habían sometido. Me llamaban continuamente, desayunaba con el teléfono, me pasaba el día dando entrevistas… Fue una cosa de locos y no puede ser. En el boxeo hay que estar tranquilo los días antes del combate y llevarlo de la manera más profesional. No puedes estar atendiendo a cincuenta mil medios, que me llamaban de emisoras que yo creo que ni existían. Eso me afectó mucho. Llegué al combate sin ganas de pelear, asqueado. No podía ser que saliese a entrenar y tuviese que estar dando explicaciones de cómo fue el día.

Paco Amoedo ha sido siempre su entrenador, ¿cómo ha contribuido a sus éxitos?
Yo tuve la desgracia de que mis abuelos murieron muy pronto y no pude disfrutar de ellos, entonces Amoedo ha sido para mí como un abuelo y un amigo. Puedo hablarle de cosas que no le cuento a casi nadie porque son muy privadas y él las entiende. Me ha transmitido esa ambición por el éxito, la ilusión y la energía que tiene. Amoedo se ha comportado siempre con una dignidad y una profesionalidad enormes. Además, es una persona en la que puedes confiar y nunca te va a hacer daño. Al revés, siempre va a luchar por ti. Gente como él dignifica este deporte. También hay otros que me han ayudado en mi carrera, como Indalecio y Saúl, de la empresa Darling.

El boxeo le ha dado mucho pero, ¿se arrepiente de algo?Quizás de algunos combates en la última etapa, que no daba el cien por cien y perdí por falta de ambición. Por eso el mensaje que envío a la gente es que hay que luchar, sacrificarse y nunca rendirse.

¿Hacia dónde le gustaría encaminar su futuro profesional?Todavía no lo sé. Puedo entrar en una empresa o en una institución, pero lo que puedo garantizar es que donde trabaje, va a seguir siendo una preparación para un combate. Seguiré defendiendo el lugar en el que esté con uñas y dientes.

ENTRADAS PARA MAYWEATHER VS. GUERRERO: ENTRE 200 Y 1.500 DÓLARES


DAN RAFAEL
ESPN.com

Desde el anuncio el pasado mes de que el rey libra por libra Floyd Mayweather Jr. defendería su título mundial pesos welter ante el campeón interino Robert Guerrero el 4 de mayo en el MGM Grand en Las Vegas, he hecho las mismas preguntas una y otra vez: ¿Cuál es el costo de los boletos y cuando se colocan a la venta? Golden Boy hizo el anuncio el lunes sobre el evento Pague por Ver de Showtime, que se ha bautizado como: "Mayday: Mayweather vs. Guerrero". Los boletos costarán $1,500, $1,250, $800, $600, $300 y $200 (sin incluir los cargos aplicables por servicios) y serán puestos a la venta el martes a la 1 p.m. ET/10 a.m. PT. Están limitados a un total de 12 por persona, con un límite de 10 por persona en los niveles de $1,500 a $300 y dos por persona en el nivel de precio de $200. Los mismos pueden ser adquiridos por teléfono o internet. La pelea de semi fondo también fue anunciada formalmente, aunque se conocía desde hace días: el campeón peso pluma Daniel Ponce De León (44-4, 35 KO) defenderá ante su compatriota mexicano Abner Mares (25-0-1, 13 KO), el ex campeón gallo y junior pluma que recientemente dejó vacante su campeonato de las 122 libras para subir de categoría a las 126 libras. Al anunciar los detalles de la pelea, Mayweather /43-0, 26 KO) dijo, "Sé que Guerrero ha hecho campaña para pelear ante mí por bastante tiempo y estoy feliz de darle su oportunidad. Su nombre se menciona centre los otros grandes campeones del boxeo hoy día, y eso significa que se ha probado en el cuadrilátero. Ahora tendrá que probarse ante mí, que es otro cantar. "Estoy entusiasmado por el reto y espero totalmente una buena, y difícil pelea de él. Sin embargo, espero el mismo resultado para él que todos los otros que me han retado: Cuarenta y dos lo han intentado, 42 han fallado. Él será el número 43". Dijo Guerrero (31-1-1, 18 KO), un ex campeón en dos divisiones que también ha ganado cinturones interinos en otras dos categorías: "Nada ha venido fácil para mí, y esa fortaleza mental me ha preparado para vencer al único boxeador que todos perciben es el rey libra por libra en Floyd Mayweather. Cuando cerremos nuestra vista a través del cuadrilátero en la noche del combate, él sentirá la presencia de un hombre pre ordenado para la grandeza. "El momento es ahora para demostrarle al mundo por qué estoy destinado a destronar a Floyd, y cuando salga victorioso el 4 de mayo, todo el mundo conocerá que soy un hombre que se ha mandado a sí mismo a la victoria al colocar a Dios primero en su vida".

lunes, 11 de marzo de 2013

EL ESPECTÁCULO HOPKINS



DAN RAFAEL
ESPN.com

Una hora después de que Hopkins hubiese agregado una pieza más de historia significativa a su ya rebosante currículum digno del Salón de la Fama, "El Verdugo" dijo en su conferencia de prensa posterior al combate que planeaba pelear hasta los 50 años. Cuando se le preguntó sobre eso unos minutos más tarde, dijo estar apenas bromeando y que planeaba retirarse antes de llegar a esa edad. Pero ¿puede alguien estar seguro de que un grande como Hopkins haya estado bromeando apenas? Después de todo, Hopkins, la leyenda de Filadelfia que cumplió 48 años el pasado 15 de enero, había superado por puntos de manera convincente a un Cloud de 31 años para así romper su propio récord de transformarse en el peleador más viejo en la historia del boxeo en ganar un título mundial. Hopkins inicialmente rompió el récord en 2011 a sus 46 años cuando logró una actuación similarmente impresionante ante Jean Pascal. Esta vez, Hopkins, regresando a pelear en Nueva York por primera vez desde que se transformara en campeón indiscutido de peso mediano en su histórico nocaut en 12 asaltos ante Félix Trinidad dos semanas después del 9/11, lució como si pudiese seguir peleando durante muchos años. Claro, no es tan rápido como lo fue alguna vez. Sus piernas no son tan sólidas y no puede pelear a toda máquina los tres minutos de cada round. Pero Hopkins todavía tiene una gran defensa, puede tirar suficientes golpes, trabajar los ángulos, tirar un buen jab y pelear por dentro lo suficientemente bien como para darle a cualquiera una noche difícil si están dispuestos a plantarse y pelear. Cuando Hopkins perdió su título en abril pasado ante Chad Dawson en su revancha, eso no fue una gran sorpresa porque Dawson es un peleador hábil con un largo alcance y rara vez quiere mezclarse a pelear. En otras palabras, fue un estilo de pesadilla para Hopkins, y todos lo sabían. Pero Cloud, oriundo de Tallahassee, Florida, es lo opuesto. Es un peleador de mentalidad ofensiva y le gusta plantarse a intercambiar golpes, que fue lo que trató de hacer ante Hopkins en su quinta defensa del título. Cloud tuvo algunos éxitos tempranos y la pelea fue pareja hasta la primera mitad, pero luego Hopkins, peleando en su combate de campeonato número 33, se asentó en un buen ritmo y eso fue todo. Dominó la segunda mitad del pleito y volvió a hacer historia. Como bono adicional para Hopkins, él sintió que al derrotar a Cloud, el último gran peleador en el establo de Don King, terminó por efectivamente sacar a King (su viejo enemigo y ex promotor) del negocio grande del boxeo. Nadie debería desestimar a King con mucha facilidad, pero Hopkins celebró esa posibilidad junto a su victoria en una edad que lo pone más cerca de comenzar a cobrar su jubilación (14 años) que de la edad en la que noqueó a Glen Johnson en una defensa de título mediano (16 años atrás).
Hopkins abrió un feo corte en el párpado izquierdo de Cloud en el sexto round. Aunque el réferi Earl Brown declaró que fue un cabezazo accidental (y Cloud dijo que fue un codazo), las repeticiones parecieron demostrar que fue causado por un gancho de izquierda. De cualquier modo, el curador de cortes de Cloud, Danny Milano, uno de los mejores del negocio, logró controlar el sangrado y nunca se transformó en un gran problema, aunque el corte volvió a abrirse en el 12do asalto.
Al igual que en cualquier pelea de Hopkins, hubieron amarres, abrazos y momentos de lucha libre, pero según los estándares típicos de Hopkins, no fue tan malo y la pelea en general fue bastante entretenida considerando que el protagonista tenía 48 años de edad. La multitud de 12.293 personas presentes en el Barclays Center se metió de lleno en el combate, cantando "B-Hop! B-Hop! B-Hop!" en varios momentos durante el pleito.
Hopkins ganó al anotar más golpes que un boxeador 17 años más joven y conectando a una tasa más alta. Según las estadísticas de CompuBox, conectó 169 de 417 golpes (41 por ciento) y Cloud conectó de 139 de 650 (21 por ciento). Fue otra extraordinaria actuación de este viejo guerrero, que puede agregar ahora el nombre de Cloud a las demás grandes sorpresas que ha logrado en peleas significativas, incluyendo sus victorias ante Trinidad, Antonio Tarver, Kelly Pavlik y Pascal.
Hopkins dijo que no peleará hasta los 50 años, pero que todavía no está acabado. Probablemente regrese a pelear en otoño. Mencionó una posible pelea de unificación con el galés Nathan Cleverly, diciendo que estaba incluso dispuesto a pelear en el Reino Unido, pero la mayor pelea posible para Hopkins es obviamente ante el campeón supermediano Andre Ward, quien estaba en el ringside como comentarista para HBO, quien tiene mucho invertido en Ward y probablemente pondría millones para hacer el combate. Hopkins profesó no estar interesado, pero se lo conoce por haber cambiado de opinión anteriormente.

BERNARD HOPKINS ENTRA EN LA LEYENDA



JOSÉ MANUEL MORENO. "BOXEO VELEÑO".

Bernard Hopkins entró en el olimpo del deporte universal al proclamarse nuevo campeón mundial del peso semipesado de la IBF, tras imponerse claramente a los puntos por decisión unánime al hasta ahora campeón invicto, Tavoris Cloud, de 31 años. Las cartulinas fueron elocuentes y justas en esta ocasión: 117-111, 116-112 y 116-112.
En realidad era algo más que una pelea cualquiera. Estaba en juego una posible gesta consistente en que un tipo con 48 años, 1 mes y 25 días se convirtiera en el campeón mundial más mayor, que no viejo, de la historia, plusmarca que poseía el mismo Hopkins cuando en 2011, cuando contaba con 46 años, superó en combate antológico al canadiense Jean Pascal. Tavoris Cloud es un buen boxeador, de buen físico y buena pegada. Pero enfrente tuvo un mito, una leyenda, alguien que se siente superior, y que sabes que hará sobre el ring todo lo que sea capaz para vencer a cualquiera, a menos que sea muy superior a él. Desde el principio de la pelea, celebrada en el majestuoso Barclays Center de Brooklyn, Nueva York, el árbitro Earl Brown quiso advertir, ya con el combate empezado, que no toleraría artimañas fuera del reglamento. Sabía que Hopkins es un tipo duro, que a veces no dista mucho de realizar un boxeo rayano en lo sucio o antirreglamentario. No fue el caso. En realidad no ha sido el caso desde que cumplió los 40 años. El corte que le hizo a Cloud con su antebrazo en el ojo izquierdo, y por el que tuvo que suspenderse unos segundos el combate, fue aparentemente fortuito. 
 
Pero bajo el griterío ensordecedor de los miles de aficionados que encendían el ambiente con sus “B-Hop”, “B-Hop”, Hopkins volvió a ejercer su magisterio, sin hacer más que lo estrictamente necesario. El peso de los años claro que se nota, y él también lo acusa, su boxeo no fue lo magistral que resultó ser en su recordada lección ante Kelly Pavlik en 2008, pero siempre hizo más que Cloud, se movió infinitamente mejor en el ring que su rival, 17 años más joven, y también fueron suyos los mejores golpes de la noche, a pesar de una andanada de Cloud en el 6º round, encorajinado por el corte, que hizo temblar al viejo Bernard, que solucionó la papeleta con unos imperiales movimientos laterales. De pronto, la pelea, no exquisita ni vistosa pero sí interesante y vibrante por momentos, se detuvo en los cuatro últimos asaltos. A Tavoris Cloud se le acabó la gasolina, pareció pedir el armisticio, buscando árnica en los jueces, como en la injusta victoria ante Gabriel Campillo. Fueron cuatro asaltos sin nada trascendente, como si el destino estuviera jugado antes de empezar la pelea. Hopkins los vivió con tranquilidad, sabedor de que el trabajo estaba hecho. Al final de la pelea, se fue a por los periodistas, pero esta vez no para mirarles provocadoramente como después de su pelea ante Pavlik, sino directamente para increpar, aparentemente, a los comentaristas de HBO. Le sobró tiempo aún para también gesticular desafiante al octogenario Don King, dedo índice por delante. Quizás estaba cobrando facturas a quienes desconfiaron de él por la maldita edad.
Si estaba confiado en que había cumplido su particular expediente (repito, frente a un peleador invicto) que se puso a charlar con su posiblemente próximo rival Jean Pascal en el centro del ring, mientras el inefable Michael Buffer leía el veredicto. No hubo sorpresas. Ganó el mito. La alegría de la huerta para cuarentones y hasta cincuentones a este paso. Nada es imposible, viéndole encima de un cuadrilátero, Hopkins es alguien capaz de todo en el deporte más físico y duro del mundo. Bernard Hopkins no está aún en el Salón de la Fama, precisamente porque sigue en activo, pero ha entrado ya en ese departamento estanco solo reservado para los verdaderos mitos del deporte. Por muchos años, por qué no.