TERRA
Manny Pacquiao podría regresar a pelear el 1 de diciembre, fecha en la que también el mexicano Saúl Álvarez combatiría contra el puertorriqueño Miguel Cotto.
De acuerdo con el diario mexicano Reforma, el boxeador asiático descartó pelear el 12 de noviembre, fecha separada por la cadena HBO y el promotor Bob Arum. Se prevé que se haga oficial en estos días la revancha entre Pacman y el estadounidense Timothy Bradley.
Pacquiao y Arum, de Top Rank, decidirán esta semana la fecha exacta, considerando que en abril del 2013 chocaría ante el estadounidense Floyd Mayweather.
Se estaba planeando también una posible revancha entre Manny y el mexicano Juan Manuel Márquez, aunque parece que esto ya ha quedado descartado.
viernes, 24 de agosto de 2012
"ESPERO EL MAYOR DESAFÍO"
Brian Campbell
ESPN.com
No hay mucho que el invicto campeón supermediano Andre Ward no pueda hacer en un ring de boxeo.
El medallista olímpico dorado en 2004 ha dado un salto impresionante en los últimos dos años, pasando de ser una promesa candente a ser uno de los mejores peleadores del mundo libra por libra, luego de arrasar con un grupo de peleadores respetables para alzarse con el título del Súper Seis.
A sus 28 años, Ward (25-0, 13 KOs) está entrando en su mejor etapa como peleador siendo muy requerido por sus servicios, y actualmente se encuentra en preparación para un desafío de su título de las 168 libras ante el campeón semipesado Chad Dawson (31-1, 17 KOs) el 8 de septiembre [HBO, 9:45 p.m. ET/PT], en Oakland, ciudad natal de Ward.
ESPN.com pudo conversar con Ward durante los últimos tramos de su campamento de entrenamiento antes de lo que será la quinta defensa de su campeonato mundial.
¿Cómo fue que surgió la idea de la pelea ante Dawson?
Todo comenzó como una conversación entre nuestros dos promotores. Yo estaba haciendo el cambio de Showtime a HBO, y como Chad era un peleador de HBO, yo simplemente pensé que sería un rival natural. Chad siempre declama sobre lo fácil que le resultaría llegar a las 168 libras y que ese es realmente su peso natural. Él no tuvo competencia en las 175 libras, a menos que nos remontemos hasta Jean Pascal, y por la razón que fuere esa pelea no estaba en los planes de nadie, por lo cual yo simplemente pienso que nuestro combate era algo correcto. Él viene de una gran pelea y una gran victoria ante Bernard Hopkins, y yo vengo de ganar el Súper Seis ante Carl Froch. Simplemente pienso que es una pelea única y apropiada en este momento de nuestras carreras.
Considerando la ventaja de alcance de Dawson de casi seis pulgadas, y su habilidad boxística, ¿qué tipo de desafío esperas de su parte?
Espero el mayor de los desafíos. Chad es un peleador hábil. Tiene el alcance y la altura. Pero en definitiva no se trata solamente de eso. Yo he peleado con tipos más grandes, más altos y más pequeños. Si quieres ser el mejor tienes que aprender cómo pelear con todos y aceptar todos los desafíos que te pongan enfrente. Todos hablan sobre la capacidad de Chad y de lo que es capaz de hacer. Pero yo no tengo que lidiar con Chad Dawson solamente, sino que Dawson tiene que lidiar con Andre Ward y con lo que yo pongo en la mesa de negociaciones.
¿Hubieses estado dispuesto a subir a las 175 libras o a chocar con Dawson en un peso intermedio de ser necesario?¿Te sorprendió en algún momento que estuviese tan dispuesto a bajar a las 168 libras?
Para ser honesto, no le habíamos puesto mucha cabeza, porque en su entrevista posterior a la pelea (ante Hopkins) todo el mundo decía que él había dicho que no tenía problemas en llegar a las 168, y en las semanas posteriores a eso, su equipo se reunió y hablaron de eso, y nunca fue un problema para mí. Pero eso de que Dawson salió en un programa de radio diciendo que yo exigí (ese peso), yo realmente no exigí nada. Él se está contradiciendo con lo que dijo en televisión a nivel nacional. El hombre dice que podía llegar a las 168 sin problemas. Entonces ¿por qué dice luego que tratará de lograr un trato en las 170 libras? No estoy diciendo que yo lo haya descartado. Eso es algo que hubiese estado en la mesa de discusión, pero nunca llegamos a ese punto.
¿Qué tan importante piensas que son las peleas como esta (con Dawson bajando de peso y dos campeones lineares enfrentándose) para el bienestar general del deporte?
Todo depende, porque todos somos diferentes. Una vez más, estamos tomándole la palabra a este hombre Chad Dawson, y toda la gente de su equipo que sigue diciendo lo fácil que va a ser para él (llegar a las 168 libras). Hace un par de semanas en ESPN2, él dijo "ya he bajado". Solo podemos oir comentarios positivos de Dawson y su equipo sobre su peso. Por eso pienso que es segro decir que al final de esta pelea el peso no debería ser un problema, y yo espero que no lo sea porque todo lo que estamos diciendo está documentado. Pero en lo que hace a otros peleadores, es duro porque nadie es como un Chad Dawson, que quizás pueda pelear en dos divisiones diferentes. Para mí, yo puedo bajar hasta 160 libras, pero no sería muy bueno cuando esté ahí. Por eso, a pesar de que podría ser una buena tendencia, para algunos peleadores es físicamente imposible. Entonces si se puede hacer, creo que es bueno para el deporte. Creo que le agrega intriga y emoción.
¿Has pensado en algún momento en una potencial súper pelea ante el ganador del combate de título mundial de peso mediano entre Sergio Martínez y Julio César Chávez Jr.?¿Dónde está el punto límite en la cantidad de libras que bajarías por debajo de las 168 para todavía seguir siendo efectivo?
Yo tendría que ir a un profesional y realmente explorar eso y ver si es seguro y no solamente si puedo cumplir con el peso, sino dónde puedo ser productivo y competitivo en el más alto nivel. No tiene sentido hacer esto cuando vemos a (Oscar) De La Hoya ante (Manny) Pacquiao, cuando De La Hoya entró a la pelea ya medio muerto. Sí, él puede cumplir con el peso. Él dijo que se sentía muy bien. Fue a su campamento de entrenamiento en Big Bear (California) e hizo todo lo que se suponía que hiciera, pero su cuerpo no respondió de ese modo. Yo nunca quisiera estar en una situación así. Pero pelear con el ganador Martínez y Chávez, pienso yo, sería una mega-pelea al igual que esta pelea. Hacer este tipo de peleas hace que uno llegue a hacer cosas más grandes y mejores.
Tú has tenido una carrera profesional casi impecable, pero los críticos siempre encuentran algo de qué hablar. ¿Te molesta que la gente diga que eres un peleador demasiado precavido o muy aburrido que no siempre busca liquidar a sus oponentes cuando tiene la oportunidad de hacerlo?
No, no me molesta. Me impulsa más. Pero también entiendo el estado del deporte ahora mismo, y cómo ni siquiera el mejor peleador del mundo, Floyd Mayweather, recibe el respeto que se merece a menos que haya sangrado o tenga un corte o una nariz rota. Es algo que viene incluido en el paquete completo. Es desafortunado porque no todas las peleas pueden ser candidatas a peleas del año. No es así. Y si no lo es, entonces el peleador no debería ser penalizado por eso. Como fanático del boxeo, desde que tengo memoria, siempre quise ver a dos tipos peleando mano a mano. Pero hay algo especial en ver a un maestro en su mejor momento, y yo quiero ser el maestro de mi propio oficio. En lo que respecta a liquidar boxeadores, en el más alto nivel uno no ve muchos nocauts. Dime cuál fue la última vez que viste un evento de pay-per-view en los últimos años que haya terminado en un nocaut. No sucede muy a menudo porque se enfrentan dos peleadores del mejor nivel. Cada tanto, un tipo puede enfrentar a un peleador medio acabado como Ricky Hatton (ante Pacquiao en 2009), pero eso no es fácil de hacer. Al final del día, todo se trata de ganar y lograr que nos levanten la mano.
Recientemente hemos visto a Pacquiao obteniendo lo que pareció ser una injusticia ante Timothy Bradley Jr. Ante Froch, dos jueces vieron la pelea para ti en 115-113 en un combate que muchos te vieron dominar. Con siete de tus últimas ocho peleas habiendo terminado en decisión, ¿te preocupa esto a la hora de armar un plan de pelea?
Siempre es una preocupación lo que tengo en la cabeza, porque viendo mi pelea con Froch eso fue algo preocupante, y francamente eso no estuvo bien. Lo que yo pienso que sucedió fue que Froch y su equipo tuvieron éxito a la hora de hacer mucho ruido antes de la pelea sobre el tema de lograr un fallo justo, y creo que los jueces lo compensaron en exceso por eso. Siempre es algo que uno tiene en mente, ya sea peleando en casa o en el extranjero.
Muchos te han nombrado como el sucesor de Mayweather y Pacquiao en los listados libra por libra. Pero ¿qué tipo de objetivos tienes para tu carrera? ¿Piensas en cosas como retirarte invicto o recoger títulos en múltiples divisiones?
La verdad es que a mí no me gusta perder. Trato de hacer todo lo que está en mis manos para prepararme y lograr que me levanten la mano. Ser un campeón en múltiples divisiones es uno de mis objetivos, tal como lo es llegar al Salón de la Fama y poder mirar hacia atrás y apreciar el nivel de competencia que pude tener. Si puedo mirar atrás y saber que le he dado a mi carrera (en cada pelea, cada entrenamiento) todo lo que tenía y que he tomado las decisiones correctas en lo que hace a los negocios, entonces estaré completamente satisfecho.
Te has armado de una considerable fanaticada en el boxeo, pero ¿qué tan importante es para ti
transformarte en una estrella más allá del deporte en los ojos del público en general?¿Qué piensas que tienes que hacer para dar ese salto?
Tienes que seguir peleando y ganando. Creo que una vez que el público y los medios realmente hurgan debajo de la superficie y ven que eres algo más que un peleador (que tienes una vida, una personalidad, una buena conversación y que eres un gran embajador y un gran representante no solamente para el deporte sino para cualquier empresa corporativa que quiera darte su apoyo), entonces ahí es cuando sucede. Con programas como "Fight Camp 360" y "24/7", ese tipo de programas le muestra a la gente qué tipo de personas somos, y la gente comienza a enamorase de uno y realmente apreciarte por lo que eres más allá de ser un peleador.
Generalmente eres considerado como un tipo tranquilo y con clase fuera del ring. ¿Qué tan importante es para ti ser un modelo para fanáticos más jóvenes?
Lo bueno es que así es como soy yo. Es mi corazón y es algo que es real para mí. Esa parte es sencilla y no es algo que yo tenga que premeditar y decir 'OK, estoy frente a un montón de chicos, déjame cuidar mi lenguaje'. Yo soy así naturalmente, porque yo fui ese niño alguna vez y admiré y respeté a tipos que estaban haciendo algo, y conozco la importancia de ser un ejemplo cuando estás en cierta plataforma. Por eso es algo importante para mí y también es importante ser un ejemplo no solo para los chicos sino para otros niños que están afuera de todo esto. Pienso que es una salida fácil si eres atleta y dices 'yo no estaba de acuerdo con ser un modelo de comportamiento'. Los niños van a seguirte de todas maneras, debido a la atención y la fama que ya tienes. Es tu deber hacer eso.
¿Piensas que la pelea ante Dawson será el juego de ajedrez que todos predicen, o hay un potencial de acción mano a mano en el centro del ring?
Es difícil decir cómo va a resultar la pelea. Él parece estar diciendo cosas como que va a ser una de las mejores peleas del año, y si él trae ese impulso a la negociación, bienvenido sea. Yo nunca he visto a Chad en una pelea que haya luego sido vista como candidata a pelea del año, pero me encantaría que él traiga su tipo de pelea. Eso jugaría totalmente en mi ventaja.
ESPN.com
No hay mucho que el invicto campeón supermediano Andre Ward no pueda hacer en un ring de boxeo.
El medallista olímpico dorado en 2004 ha dado un salto impresionante en los últimos dos años, pasando de ser una promesa candente a ser uno de los mejores peleadores del mundo libra por libra, luego de arrasar con un grupo de peleadores respetables para alzarse con el título del Súper Seis.
A sus 28 años, Ward (25-0, 13 KOs) está entrando en su mejor etapa como peleador siendo muy requerido por sus servicios, y actualmente se encuentra en preparación para un desafío de su título de las 168 libras ante el campeón semipesado Chad Dawson (31-1, 17 KOs) el 8 de septiembre [HBO, 9:45 p.m. ET/PT], en Oakland, ciudad natal de Ward.
ESPN.com pudo conversar con Ward durante los últimos tramos de su campamento de entrenamiento antes de lo que será la quinta defensa de su campeonato mundial.
¿Cómo fue que surgió la idea de la pelea ante Dawson?
Todo comenzó como una conversación entre nuestros dos promotores. Yo estaba haciendo el cambio de Showtime a HBO, y como Chad era un peleador de HBO, yo simplemente pensé que sería un rival natural. Chad siempre declama sobre lo fácil que le resultaría llegar a las 168 libras y que ese es realmente su peso natural. Él no tuvo competencia en las 175 libras, a menos que nos remontemos hasta Jean Pascal, y por la razón que fuere esa pelea no estaba en los planes de nadie, por lo cual yo simplemente pienso que nuestro combate era algo correcto. Él viene de una gran pelea y una gran victoria ante Bernard Hopkins, y yo vengo de ganar el Súper Seis ante Carl Froch. Simplemente pienso que es una pelea única y apropiada en este momento de nuestras carreras.
Considerando la ventaja de alcance de Dawson de casi seis pulgadas, y su habilidad boxística, ¿qué tipo de desafío esperas de su parte?
Espero el mayor de los desafíos. Chad es un peleador hábil. Tiene el alcance y la altura. Pero en definitiva no se trata solamente de eso. Yo he peleado con tipos más grandes, más altos y más pequeños. Si quieres ser el mejor tienes que aprender cómo pelear con todos y aceptar todos los desafíos que te pongan enfrente. Todos hablan sobre la capacidad de Chad y de lo que es capaz de hacer. Pero yo no tengo que lidiar con Chad Dawson solamente, sino que Dawson tiene que lidiar con Andre Ward y con lo que yo pongo en la mesa de negociaciones.
¿Hubieses estado dispuesto a subir a las 175 libras o a chocar con Dawson en un peso intermedio de ser necesario?¿Te sorprendió en algún momento que estuviese tan dispuesto a bajar a las 168 libras?
Para ser honesto, no le habíamos puesto mucha cabeza, porque en su entrevista posterior a la pelea (ante Hopkins) todo el mundo decía que él había dicho que no tenía problemas en llegar a las 168, y en las semanas posteriores a eso, su equipo se reunió y hablaron de eso, y nunca fue un problema para mí. Pero eso de que Dawson salió en un programa de radio diciendo que yo exigí (ese peso), yo realmente no exigí nada. Él se está contradiciendo con lo que dijo en televisión a nivel nacional. El hombre dice que podía llegar a las 168 sin problemas. Entonces ¿por qué dice luego que tratará de lograr un trato en las 170 libras? No estoy diciendo que yo lo haya descartado. Eso es algo que hubiese estado en la mesa de discusión, pero nunca llegamos a ese punto.
¿Qué tan importante piensas que son las peleas como esta (con Dawson bajando de peso y dos campeones lineares enfrentándose) para el bienestar general del deporte?
Todo depende, porque todos somos diferentes. Una vez más, estamos tomándole la palabra a este hombre Chad Dawson, y toda la gente de su equipo que sigue diciendo lo fácil que va a ser para él (llegar a las 168 libras). Hace un par de semanas en ESPN2, él dijo "ya he bajado". Solo podemos oir comentarios positivos de Dawson y su equipo sobre su peso. Por eso pienso que es segro decir que al final de esta pelea el peso no debería ser un problema, y yo espero que no lo sea porque todo lo que estamos diciendo está documentado. Pero en lo que hace a otros peleadores, es duro porque nadie es como un Chad Dawson, que quizás pueda pelear en dos divisiones diferentes. Para mí, yo puedo bajar hasta 160 libras, pero no sería muy bueno cuando esté ahí. Por eso, a pesar de que podría ser una buena tendencia, para algunos peleadores es físicamente imposible. Entonces si se puede hacer, creo que es bueno para el deporte. Creo que le agrega intriga y emoción.
¿Has pensado en algún momento en una potencial súper pelea ante el ganador del combate de título mundial de peso mediano entre Sergio Martínez y Julio César Chávez Jr.?¿Dónde está el punto límite en la cantidad de libras que bajarías por debajo de las 168 para todavía seguir siendo efectivo?
Yo tendría que ir a un profesional y realmente explorar eso y ver si es seguro y no solamente si puedo cumplir con el peso, sino dónde puedo ser productivo y competitivo en el más alto nivel. No tiene sentido hacer esto cuando vemos a (Oscar) De La Hoya ante (Manny) Pacquiao, cuando De La Hoya entró a la pelea ya medio muerto. Sí, él puede cumplir con el peso. Él dijo que se sentía muy bien. Fue a su campamento de entrenamiento en Big Bear (California) e hizo todo lo que se suponía que hiciera, pero su cuerpo no respondió de ese modo. Yo nunca quisiera estar en una situación así. Pero pelear con el ganador Martínez y Chávez, pienso yo, sería una mega-pelea al igual que esta pelea. Hacer este tipo de peleas hace que uno llegue a hacer cosas más grandes y mejores.
Tú has tenido una carrera profesional casi impecable, pero los críticos siempre encuentran algo de qué hablar. ¿Te molesta que la gente diga que eres un peleador demasiado precavido o muy aburrido que no siempre busca liquidar a sus oponentes cuando tiene la oportunidad de hacerlo?
No, no me molesta. Me impulsa más. Pero también entiendo el estado del deporte ahora mismo, y cómo ni siquiera el mejor peleador del mundo, Floyd Mayweather, recibe el respeto que se merece a menos que haya sangrado o tenga un corte o una nariz rota. Es algo que viene incluido en el paquete completo. Es desafortunado porque no todas las peleas pueden ser candidatas a peleas del año. No es así. Y si no lo es, entonces el peleador no debería ser penalizado por eso. Como fanático del boxeo, desde que tengo memoria, siempre quise ver a dos tipos peleando mano a mano. Pero hay algo especial en ver a un maestro en su mejor momento, y yo quiero ser el maestro de mi propio oficio. En lo que respecta a liquidar boxeadores, en el más alto nivel uno no ve muchos nocauts. Dime cuál fue la última vez que viste un evento de pay-per-view en los últimos años que haya terminado en un nocaut. No sucede muy a menudo porque se enfrentan dos peleadores del mejor nivel. Cada tanto, un tipo puede enfrentar a un peleador medio acabado como Ricky Hatton (ante Pacquiao en 2009), pero eso no es fácil de hacer. Al final del día, todo se trata de ganar y lograr que nos levanten la mano.
Recientemente hemos visto a Pacquiao obteniendo lo que pareció ser una injusticia ante Timothy Bradley Jr. Ante Froch, dos jueces vieron la pelea para ti en 115-113 en un combate que muchos te vieron dominar. Con siete de tus últimas ocho peleas habiendo terminado en decisión, ¿te preocupa esto a la hora de armar un plan de pelea?
Siempre es una preocupación lo que tengo en la cabeza, porque viendo mi pelea con Froch eso fue algo preocupante, y francamente eso no estuvo bien. Lo que yo pienso que sucedió fue que Froch y su equipo tuvieron éxito a la hora de hacer mucho ruido antes de la pelea sobre el tema de lograr un fallo justo, y creo que los jueces lo compensaron en exceso por eso. Siempre es algo que uno tiene en mente, ya sea peleando en casa o en el extranjero.
Muchos te han nombrado como el sucesor de Mayweather y Pacquiao en los listados libra por libra. Pero ¿qué tipo de objetivos tienes para tu carrera? ¿Piensas en cosas como retirarte invicto o recoger títulos en múltiples divisiones?
La verdad es que a mí no me gusta perder. Trato de hacer todo lo que está en mis manos para prepararme y lograr que me levanten la mano. Ser un campeón en múltiples divisiones es uno de mis objetivos, tal como lo es llegar al Salón de la Fama y poder mirar hacia atrás y apreciar el nivel de competencia que pude tener. Si puedo mirar atrás y saber que le he dado a mi carrera (en cada pelea, cada entrenamiento) todo lo que tenía y que he tomado las decisiones correctas en lo que hace a los negocios, entonces estaré completamente satisfecho.
Te has armado de una considerable fanaticada en el boxeo, pero ¿qué tan importante es para ti
transformarte en una estrella más allá del deporte en los ojos del público en general?¿Qué piensas que tienes que hacer para dar ese salto?
Tienes que seguir peleando y ganando. Creo que una vez que el público y los medios realmente hurgan debajo de la superficie y ven que eres algo más que un peleador (que tienes una vida, una personalidad, una buena conversación y que eres un gran embajador y un gran representante no solamente para el deporte sino para cualquier empresa corporativa que quiera darte su apoyo), entonces ahí es cuando sucede. Con programas como "Fight Camp 360" y "24/7", ese tipo de programas le muestra a la gente qué tipo de personas somos, y la gente comienza a enamorase de uno y realmente apreciarte por lo que eres más allá de ser un peleador.
Generalmente eres considerado como un tipo tranquilo y con clase fuera del ring. ¿Qué tan importante es para ti ser un modelo para fanáticos más jóvenes?
Lo bueno es que así es como soy yo. Es mi corazón y es algo que es real para mí. Esa parte es sencilla y no es algo que yo tenga que premeditar y decir 'OK, estoy frente a un montón de chicos, déjame cuidar mi lenguaje'. Yo soy así naturalmente, porque yo fui ese niño alguna vez y admiré y respeté a tipos que estaban haciendo algo, y conozco la importancia de ser un ejemplo cuando estás en cierta plataforma. Por eso es algo importante para mí y también es importante ser un ejemplo no solo para los chicos sino para otros niños que están afuera de todo esto. Pienso que es una salida fácil si eres atleta y dices 'yo no estaba de acuerdo con ser un modelo de comportamiento'. Los niños van a seguirte de todas maneras, debido a la atención y la fama que ya tienes. Es tu deber hacer eso.
¿Piensas que la pelea ante Dawson será el juego de ajedrez que todos predicen, o hay un potencial de acción mano a mano en el centro del ring?
Es difícil decir cómo va a resultar la pelea. Él parece estar diciendo cosas como que va a ser una de las mejores peleas del año, y si él trae ese impulso a la negociación, bienvenido sea. Yo nunca he visto a Chad en una pelea que haya luego sido vista como candidata a pelea del año, pero me encantaría que él traiga su tipo de pelea. Eso jugaría totalmente en mi ventaja.
jueves, 23 de agosto de 2012
CHÁVEZ JR. Y MARAVILLA SE DIJERON DE TODO EN HBO
"Vives prisionero de un apodo, que es el de tu padre. Eres el hijo de la leyenda. ¿Cuándo vas a dejar de ser 'el hijo de'?". Así, fuerte, al mentón, arrancó Sergio Martínez con simplemente una mesa de por medio separándolo de Julio César Chávez, su próximo objetivo para capturar nuevamente el cinturón mediano del Consejo Mundial de Boxeo, ese que le quitaron y que podrá volver a lucir con una victoria el 15 de septiembre en el Thomas & Mack Center de Las Vegas.
Maravilla (49-2-2,28ko) y el Júnior (46-0-1,32ko) hicieron el Face Off (un trailer del programa 24/7, quese emitirá en Estados Unidos) que acostumbra a realizar la cadena HBO (con el conductor Max Kellerman en el medio) antes de cada combate. "En el ring vas a estar tú sólo, no va a estar tu padre", continuó el quilmeño. Pero el mexicano le respondió: "Esta –señalándose el mentón-, la mejor quijada". Mirándolo a los ojos, el argentino fue por más. "¿Cómo vas a pelear con alguien si no puedes golpearlo? Pongo la firma", añadió.
Julio César le contó a Martínez una serie de coincidencias por su pelea perdida ante Antonio Margarito. Maravilla, otro muy distinto a aquel que PKOT7 en 2002, fue clarito: "Tengo la revancha que tanto he soñado. Probablemente te deje con un pie y medio afuera del boxeo. Te voy a dar una paliza, te voy a lastimar. Está escrito o tengo que escribirlo yo".
lunes, 20 de agosto de 2012
UN REPASO A LO MEJOR DE LA SEMANA
ESPN.com
Sábado en Miami
Breidis Prescott G8 Francisco Figueroa Jr.
Peso welter Jr.
Tarjetas: 79-71, 78-71, 77-73
Récords: Prescott (26-4, 18 KOs); Figueroa Jr. (20-5-1, 13 KOs)
Comentario de Rafael: Prescott, de 29 años y oriundo de Colombia viviendo en Miami, será siempre recordado por su sorprendente nocaut en el primer asalto ante Amir Khan en una pelea de peso ligero en 2008. Prescott ha hecho campaña para darle una revancha a Khan desde entonces, pero Khan, quien terminó ganando múltiples títulos en el peso welter junior (y luego terminó siendo noqueado nuevamente ante Danny García en julio pasado) nunca ha aceptado la oferta. Desde esa pelea, Prescott ha tenido una carrera despareja. Tiene marca de 6-4 desde su más grande victoria ante Khan, incluyendo esta duramente disputada (aunque bastante unilateral) victoria ante Figueroa, que encabezó otra cartelera de Telefutura en "Solo Boxeo Tecate". Para Prescott fue una manera de continuar su recuperación después de dos derrotas consecutivas. En septiembre del 2011, Prescott perdió en una debatible decisión en Irlanda ante el local Paul McCloskey en una eliminatoria por el título welter junior. En noviembre, Prescott estaba encaminado a una victoria sorpresiva sobre Mike Alvarado en la cartelera previa al combate entre Manny Pacquiao y Juan Manuel Márquez en pay-per-view antes de que un Alvarado muy lastimado se recuperase para lograr una dramática victoria por nocaut en 10 asaltos. Prescott regresó a Colombia para lograr una victoria fácil ante un rival de bajo nivel en enero antes de reemerger en los Estados Unidos ante Figueroa, esperando hacer otro regreso. Prescott, quien lució mucho más grande que Figueroa, abrió una significativa ventaja al anotar un par de caídas en el primer asalto, el primero tras una combinación y el segundo tras una dura derecha sobre la defensa. El mejor momento de Figueroa llegó en el quinto asalto cuando conectó una derecha salvaje que sacó a Prescott de balance y lo puso en las lonas faltando dos minutos para finalizar el round. Prescott no se mostró feliz con la decisión del réferi Frank Santore Jr. pero no estaba lastimado. Mirando las repeticiones, creemos que Santore tomó la decisión correcta. Prescott continuó superando a Figueroa en cantidad de golpes hacia el final para lograr una clara decisión en lo que fue una pelea entretenida. Figueroa, de 34 años y oriundo de Puerto Rico viviendo en el Bronx, N.Y., perdió su segunda pelea seguida y cayó a 0-3-1 en sus últimos cuatro combates, a pesar de que no peleó del todo entre 2010 y 2011.
Rances Barthelemy G8 Alejandro Rodríguez
Peso ligero Jr.
Tarjetas: 80-71 (tres veces)
Récords: Barthelemy (17-0, 11 KOs); Rodriguez (14-7, 7 KOs)
Comentario de Rafael: Barthelemy, de 27 años y nativo de Cuba viviendo en Miami, comenzó su carrera profesional a la sombra de su hermano mayor Yan Barthelemy, un medallista dorado cubano en 2004. Pero mientras que la carrera de Yan decayó rápidamente, Rances está en pleno ascenso como prospecto de calidad en la división de las 140 libras. No tendrá el pedigrí olímpico de su hermano, pero Rances abrió muchos ojos en febrero cuando se alzó con una decisión unánime en ocho asaltos ante el también promisorio y sobresaliente amateur estadounidense Hylon Williams Jr. en lo que fue una pequeña sorpresa. Barthelemy logró una victoria en ocho asaltos ante Robert Osiobe en mayo, y ahora tiene otra victoria incluso más amplia en el banco luego de una noche fácil ante Rodríguez en una pelea transmitida por "Solo Boxeo Tecate" en Telefutura. Luego e pelear seis veces de manera consecutiva lejos de su ciudad adoptiva de Miami, Barthelemy regresó para dominar. Marcó el tempo del primer round derribando a Rodríguez con una izquierda al cuerpo seguida de una izquierda arriba mientras Rodríguez estaba en caída. El golpe al cuerpo, que es lo que causó la caída, pareció un poco bajo, pero el réferi Sam Burgos no dudó en pedir que se anote de inmediato una caída. Barthelemy nunca estuvo en problemas al usar sus sólidos ganchos de izquierda para superar a Rodríguez durante toda esta pelea unilateral. Rodríguez, de 24 años y oriundo de México, fue voluntarioso y recibió muchos golpes en camino a lo que fue su segunda derrota consecutiva, y sexta de sus últimos ocho combates.

Sábado en Puebla, México
Juan Carlos Salgado G12 Jonathan Barros
Peso ligero Jr.
Tarjetas: 116-111 (dos veces), 115-112
Récords: Salgado (26-1-1, 16 KOs); Barros (34-3-1, 18 KOs)
Comentario de Rafael: Salgado, de 27 años y oriundo de México, ganó un título vacante al superar por puntos a Argenis Méndez en septiembre del 2011 y estaba haciendo su tercera defensa en tierra local ante Barros, un ex campeón de peso pluma de 28 años y oriundo de Argentina. Habían pasado dos peleas desde que Barros perdiera su faja de las 126 libras ante Celestino Caballero en octubre, en una revancha de la controvertida victoria de Barros en la primera pelea entre ambos, ocurrida ocho meses antes. Barros hizo un gran esfuerzo ante Salgado, aunque también cometió muchas faltas incluyendo golpes en la nuca y cabezazos, muchos de los cuales no parecieron ser accidentales. Eso mantuvo al réferi Tony Weeks en alerta. Uno de los cabezazos le abrió un corte a Salgado sobre el ojo izquierdo a comienzos del combate, pero nunca se transformó en un factor porque su rincón hizo un gran trabajo round tras round para mantenerlo cerrado. A pesar de la naturaleza sucia de la pelea por momentos, este fue un combate muy atractivo. Hubieron muchos momentos de acción de ida y vuelta con mucha energía, y generalmente con mucha rapidez. Salgado fue más agresivo y a menudo encontró la manera de colar su derecha mientras Barros pasaba mucho tiempo en la defensiva y retrocediendo. En muchas ocasiones, Salgado pudo hacer retroceder a Barrios sobre las cuerdas para conectarle muchas seguidillas de golpes anotadores. Aunque hubo buena acción, estuvo claro que Salgado estaba en control. Barros nunca pareció estar en peligro severo de caer, pero tampoco pareció tener una chance de ganar en los últimos rounds mientras Salgado continuaba marchando hacia adelante y conectando derechazos y golpes al cuerpo.
Salgado superó la pelea sin lesiones (aunque el corte podrá llevar algo de tiempo para curarse), lo cual significa que hay una fuerte posibilidad de que se transforme en el oponente del otoño para el campeón unificado de peso pluma Yuriorkis Gamboa. Gamboa resolvió recientemente su disputa con Top Rank fuera de la corte y firmó con la recientemente creada empresa TMT Promotions, encabezada por el rapero 50 Cent y por Floyd Mayweather Jr. Incluso antes de la pelea con Barros, TMT ya estaba hablando con Salgado sobre la pelea ante Gamboa, pero Salgado eligió hacer el combate con Barros antes de eso. Coincidentemente, la primera derrota de Barros llegó ante Gamboa en un choque por el título mundial de peso pluma 2010.
Sábado en Chester, W.Va.
Paul Spadafora G8 Humberto Toledo
Peso welter Jr.
Tarjetas: 80-72 (dos veces), 79-73
Récords: Spadafora (46-0-1, 19 KOs); Toledo (41-8-2, 25 KOs)
Comentario de Rafael: Miren quien regresó. De nuevo. Cada tanto, Spadafora, oriundo de Pittsburgh, reaparece y habla de realizar un regreso en el que estará más activo. Entre 1999 y 2003, Spadafora, quien cumplirá 37 años el próximo 5 de septiembre, tuvo un título de peso ligero en sus manos antes de abandonarlo por no poder lograr más el peso luego de un sangriento empate en un choque de unificación de títulos con Leonard Dorin. Pero eso parece haber sido una vida atrás. Desde entonces, Spadafora ha peleado de manera esporádica. Ha tenido problemas de alcoholismo, ha pasado por rehabilitación, y ha estado en la cárcel en el 2004 por dispararle a su novia de entonces. Por decir algo, Spadafora ha tenido sus problemas. Estando ahora aparentemente en el camino correcto, peleó por primera vez desde noviembre del 2010 y sin su promotor de tantos años, Mike Acri. En lugar de eso, Spadafora fue promovido por TNT Promotions, una empresa en la que está involucrado Roy Jones Jr. Se suponía que Spadafora enfrentara al obrero del ring Wilfredo Negrón. Sin embargo, al poco tiempo él terminó enfrentando a otro oponente de bajo nivel como Humberto Toledo, de 33 años y oriundo de Ecuador, quien ha enfrentado (y ha perdido) ante oponentes notables como Breidis Prescott, Stevie Johnston y Humberto Soto. Toledo probó que no era rival para Spadafora, que todavía tiene sus habilidades presentes, y que boxeó en círculos alrededor de Toledo en una pelea que los fanáticos del boxeo pudieron ver por internet pagando $9.99 a la empresa NESportsTV.com. ¿Qué tan frustrado se mostró Toledo por su incapacidad de llegarle a Spadafora? En un punto intentó patear a Spadafora. Considerando su largo descanso y sus problemas personales, el zurdo Spadafora lució fuerte y sólido con su jab. Él también fue veloz, al menos comparado con el desgastado Toledo. Spadafora puede derrotar a gente como él cualquier día. Quizás algún día durante su regreso él podrá mantenerse lo suficientemente activo como para eventualmente enfrentar un oponente legítimo.
Viernes en Miami, Okla.
Carlos Molina G10 Damián Frías
Peso mediano Jr.
Tarjetas: 100-90 (tres veces)
Récords: Molina (20-5-2, 6 KOs); Frías (19-5-1, 10 KOs)
Comentario de Rafael: Molina, de 29 años y oriundo de Chicago, es uno de esos tipos con quien pocos están interesados en pelear porque no tiene un gran nombre, no genera mucho dinero y es un peleador peligroso e incómodo. Él se ganó su derecho a estar entre los mejores en las 154 libras con una serie de fuertes actuaciones desde comienzos del 2011 cuando regresó luego de un descanso de casi dos años debido a una batalla promocional con Don King. Ya liberado de King y en manos del promotor Leon Margules, Molina ha florecido. Tuvo un disputado empate con el retador de primer nivel Erislandy Lara en su regreso, un excelente nocaut sobre Allen Conyers, una paliza unilateral ante el ex campeón Kermit Cintrón y luego una abominable derrota por descalificación en 10 asalto en una pelea de HBO ante James Kirkland en marzo.
Molina, quien estaba superando en clase a Kirkland, fue estafado en esa pelea al recibir una descalificación cuando uno de sus esquineros entraba en el ring tras el sonar de la campana en el 10º round, pero antes de que el réferi Jon Schorle hubiese completado un conteo completo luego de que Molina visitara brevemente las lonas. Incapaz de lograr peleas significativas desde entonces, Molina se mantuvo activo ante Frias, de 35 años y oriundo de Miami. Originalmente se suponía que la pelea fuese el choque previo al evento estelar de la temporada final de los Viernes de Combates de ESPN, pero terminó transformándose en combate principal luego de que la pelea entre Adonis Stevenson y Donovan George fuese cancelada cuando Stevenson sufrió una lesión en una mano y debió ser reemplazado con poco tiempo de aviso.
Frías, un zurdo entrenado por el ex campeón mediano John David Jackson, anotó una victoria por nocaut en 11 asaltos ante Henry Crawford en su última pelea, pero eso fue hace 11 meses y en el peso welter. Él probó no ser rival digno para un Molina que es mejor boxeador en general, y que anotó una blanqueada completa. Molina fue mejor en todas las facetas de la pelea. Usó bien su jab ante Frías, trabajó el cuerpo y golpeó arriba. Todo fue para Molina, todo el tiempo. Demostró su arsenal completo y se mantuvo fuerte, esperando el día en que recibirá una oportunidad de título mundial que tanto se merece.
Donovan George TKO6 Dionisio Miranda
Peso supermedio
Récords: George (23-2-1, 20 KOs); Miranda (21-7-2, 18 KOs)
Comentario de Rafael: George, de 27 años y nativo de Chicago, tenía pactado enfrentar al duro pegador zurdo oriundo de Quebec Adonis Stevenson en el evento estelar de una cartelera de Viernes de Combates desde el Bell Centre de Montreal, con el ganador enfrentando obligatoriamente al inglés Carl Froch el año entrante. Sin embargo, Stevenson sufrió una lesión en la mano izquierda durante el entrenamiento unos 10 días antes del combate, forzando su postergación seguramente hasta octubre. Pero con George habiendo hecho un entrenamiento completo y esperando mantenerse ocupado, sus manejadores encontraron un nuevo oponente y un nuevo lugar, el Buffalo Run Casino, para que enfrente al diestro Miranda, aunque el combate fue bajado a la categoría de combate semi-estelar. Pero no importó. George, quien había estado emocionalmente afectado por el cambio a último momento en lo que respecta a rival y a bolsas a cobrar, se mantuvo concentrado e hizo su trabajo de manera bastante dominante en un combate dominante ante Miranda. La victoria preservó la oportunidad de eliminatoria de título de George a fines de año y también fue una buena manera de que se recupere de una derrota por puntos ante el prospecto Edwin Rodríguez el 17 de marzo. George comenzó un poco más lento, pero levantó ritmo a medida que la pelea avanzaba. George y Miranda, quien venía de un descanso de 14 meses y aceptó la pelea con cinco días de aviso, intercambió algunos golpes sólidos durante toda la pelea. Miranda buscaba anotar derechazos para lastimar a George, pero fue George quien lo lastimó dos veces con sus propios derechazos a finales del cuarto round.
George lastimó nuevamente a Miranda con derechas a finales del quinto round cuando Miranda se quedaba sin energía. En el sexto round, Miranda recibió la mayor parte de unas derechas aún más sólidas de George. Las piernas de Miranda estaban muy débiles mientras George continuaba conectando sus derechazos a voluntad. Miranda trató de lanzar su mejor derecha en contragolpe pero se quedó corto, conectando con solidez solamente hacia el final del round. Cuando terminó el sexto, Miranda ya había tenido suficiente, y su rincón le dijo al réferi Gary Ritter que su peleador estaba terminado. Miranda, de 30 años y oriundo de Colombia viviendo en Miami, Florida, hizo un gran esfuerzo pero fue superado por un George más fuerte, quien hizo su usual voltereta a finales de la pelea para celebrar su victoria. Miranda cayó a 3-6 en sus últimas nueve peleas y ha sido noqueado en sus últimos siete combates. George se dirige ahora a su eliminatoria con Stevenson en el otoño.
KIKO NO DEFENDERÁ SU TÍTULO EUROPEO

ESPABOX
Según noticias que llegan de Irlanda, Kiko Martínez no defenderá su título europeo el 22 de septiembre ante Carl Frampton. Para la cancelación del combate se ha alegado una tendinitis de Kiko, pero la lesión parece que no reviste gravedad. Las defensas del título europeo de Kiko Martínez tienen gafe ya que por uno u otro motivo se han cancelado en alguna ocasión, incluso Kiko llegó a abandonar el título continental. Confiemos en su recuperación y que se enderece firmemente la carrera de una de nuestras figuras del boxeo de los últimos años.
miércoles, 15 de agosto de 2012
HABLAN DE NUEVO DE PACQUIAO VS. MAYWEATHER PARA ABRIL DE 2013

UNIVISION.COM
El líder de la promotora Top Rank, Bob Arum, se reunió la semana pasada con Manny Pacquiao y al parecer llegó a un acuerdo para cerrar la pelea con Floyd Mayweather Jr. el próximo mes de abril del 2013, según informó el periódico mexicano Esto.
Al parecer Óscar De la Hoya se quedaría fuera de la jugada, ya que al ‘Pretty Boy’ no le pareció que el ‘Golden Boy’ se burlara del rapero ’50 Cents’ cuando éste se hizo promotor de boxeo, por los que las negociaciones serán directamente entre Arum y el músico.
Arum dijo que la contienda es prácticamente un hecho, sin embargo, Manny pidió tiempo para pensarlo un poco más, aunque se ve difícil que el tagalo cambie de opinión.
De darse el combate contra Mayweather Jr., el ‘Pac Man’ no pelearía más este 2012, por lo que Juan Manuel Márquez y Timothy Bradley se quedarían con las ganas de enfrentar una vez más al filipino.
La bolsa para los dos púgiles sería de 40 millones de dólares para cada uno, quedaría por ver el reparto de las ganancias del PPV. Asimismo Arum comentó que ‘50 Cents’ le ofreció dos peleas, esto es que Mayweather Jr y Pacquiao se enfrentarían en dos ocasiones para el 2013.
JÓVENES ENTRENADORES, NUEVOS DESAFÍOS
ESPN.com
En el ancho mundo del deporte, pocas disciplinas conocen rivalidades tan intensas tanto dentro como fuera del escenario deportivo como se dan en el boxeo. Las idiosincrasias de los entrenadores solamente salen a la vista cuando se trata de peleadores de primer nivel, pero cada uno de ellos va creando, de acuerdo a sus posibilidades, una escuela de valores y de técnicas que a menudo encuentran su punto justo y comienzan a destacarse por encima de la competencia, como lo fueron en su momento los cruces que involucraron a gigantes como Ray Arcel y Charley Goldman en los '50s, y más tarde Angelo Dundee y Eddie Futch en los '70s, Lou Duva y Emmanuel Steward en los '80s, y tantos otros.
Y al parecer, ese momento está llegando para dos entrenadores que vienen abriéndose camino a la sombra de los mejores preparadores de campeones del mundo y se afianzan como los nuevos referentes de este duro oficio.
Lo peculiar de este surgimiento de nuevos rostros es que se nutren de una historia familiar rica en tradiciones boxísticas, y que emergen casi simultáneamente en un mismo sitio, amenazando de cerca el dominio de quien hasta ahora poseía el título de mejor entrenador del mundo.
Y es que a apenas unos kilómetros del Wild Card Gym del célebre Freddie Roach, entrenador de Manny Pacquiao y otros valores de primer nivel que lo han catapultado a un reconocimiento internacional durante muchos años, se encuentra la localidad de Oxnard, donde se hacen fuertes dos de los entrenadores ascendentes de la actualidad. Y cada uno, con su impronta personal, se postula como el próximo gran criador de campeones del futuro cercano.
"Yo admiro mucho a los entrenadores como Freddie Roach, que por algo ha ganado todo lo que ha ganado", afirma Pablo Sarmiento, actual entrenador del campeón mediano Sergio Martínez y uno de los más promisorios talentos en esta vocación que tiene partes iguales de psicología, preparación física, capacitación profesional y filosofía del deporte. "Pero también admiro a Robert García, a su hermano Danny, y a muchos otros. Queremos llegar a un nivel como el que está Freddie Roach, pero nos cuesta mucho y sabemos que tenemos que trabajar al mismo nivel que los boxeadores, entrenando muy duro y madrugando mucho".
Sarmiento, llegado a la ciudad de Oxnard de la mano de su hermano Gabriel [quién también fue entrenador de Martínez] provenientes de España pero nacidos en Argentina, conoce muy bien a García por la cercanía física que los une, pero también por compartir un lugar entre los entrenadores emergentes que se hacen notar gracias a los resultados de sus pupilos, lo cual es algo que le ha estado fallando a Roach últimamente. La excusable derrota de Pacquiao, su nave insignia, fue seguida por la caída inexcusable de su otra gran estrella, el británico Amir Khan, y la amenaza de una derrota de Julio César Chávez Jr. en su compromiso de septiembre próximo ante Martínez jaquea a Roach y pone en peligro su puesto como el entrenador más destacado del mundo en la actualidad.
La competencia entre estilos de entrenadores ha moldeado la historia del boxeo desde sus inicios, y los estilos de cada entrenador se palpan sobre el ring no solamente en lo que hace a preparación física sino principalmente al enfoque mental. Y es en este punto en el que se producen los cambios, a menudo imperceptibles, que luego van tomando forma hasta transformarse en factores decisivos en el estilo de cada campeón.
"Yo en particular me levanto a las cuatro y media de la mañana. Y es todo el año así. Pero es algo que quiero hacer porque quiero ser un buen entrenador y ganarme un puesto entre los mejores entrenadores del mundo", afirma Sarmiento, un ex boxeador que heredó el puesto de jefe de esquina en el equipo de Maravilla Martínez tras el regreso a España de su hermano mayor y mentor principal, Gabriel, por problemas de visado. La distancia con Gabriel, de todos modos, no le ha impedido a Pablo abandonar el estilo de vida espartano que ha llevado a Martínez y al resto del equipo de Sarmiento (entre quienes se cuentan el dominicano Javier Fortuna, el español Gabriel Campillo y el ascendente panameño Azael Cosio, entre otros.
"Los boxeadores, cuando llegan aquí y ven el trabajo que hago yo, saben de la seriedad con que trabajo", cuenta Sarmiento, quien además es preparador físico del grupo. "Mi escuela de boxeo es hacer un boxeo inteligente, para que no gane la fuerza sobre el ring sino la inteligencia, y en lo que más me baso es que el boxeador sepa defenderse y no se deje golpear".
Con un gimnasio poblado de peleadores pero selecto en su formación, Sarmiento apuesta a que el éxito de sus pupilos y el rigor de sus entrenamientos se conjuguen para actuar como factores de selección entre los peleadores que se acercan a su gimnasio a intentar formarse en ese entorno.
"Aquí han venido varios boxeadores, pero pocos han quedado en el equipo. Primero porque los entrenamientos míos son muy duros. Aquí se viene con la idea de ser campeón del mundo pero las reglas las pongo yo", dice Sarmiento. "Aquí se hace lo que digo yo, o tienen que dejar el equipo. Y hay boxeadores que no aguantan el entrenamiento y que están acostumbrados a otra cosa. Yo tuve a varios boxeadores que han tenido que pegar la vuelta. Los últimos son dos argentinos que no aceptaron las reglas que tengo yo aquí y se tuvieron que ir", afirma Sarmiento, quizás en una velada mención al reciente abandono del grupo por parte del duro fajador argentino Héctor Saldivia, relatada vívidamente en las redes sociales por parte del mismo púgil.
Del otro lado de la calle, García se muestra más receptivo a la hora de seguir sumando boxeadores a su nutrido grupo de clientes.
"Tengo suficiente para los que tengo ahorita y para varios más" asevera García. "Eso me da una ventaja más, porque si yo tengo un peleador bueno que pueda venir y entrenar junto a Maidana, por ejemplo, y que puedan hacer sparring juntos, pues los junto también a ellos. Y eso les va a servir a ellos porque van a aprender uno del otro. Ahora que se arriman las peleas entre Brandon Ríos y Marcos Maidana estoy pensando en entrenarlos juntos, porque pueden hacer un buen sparring ellos dos", asegura.
La diferencia entre ambos entrenadores en este punto dispara también una comparación interesante entre la metodología de ambos a la hora de comparar el trato con sus peleadores. Habiendo sido boxeadores en su juventud, tanto Sarmiento como García conocen de cerca los rigores de la preparación previa, pero ambos tienen una mirada diferente sobre el tema.
"Yo pienso que me ha dado muy buen resultado", comenta García, cuando se le pregunta sobre la eficacia de su método relajado de entrenamiento en el cual sus peleadores no se recluyen en campamentos aislados, sino que viven con sus familias durante toda la preparación previa a un combate.
"Cuando yo peleaba, me iba a campamento por dos meses antes de cada pelea, y llegó un día que me cansé del boxeo. Yo aborrecía el deporte. Ya a mis 26 años hice mi última pelea. A esa edad decidí no volver a pelear. Pasas en campamento por dos meses cada vez que peleaba, y luego descansas un mes o dos meses y luego regresas a otro campamento estando alejado de tu familia. Yo tenía dos hijos pequeños y no los tuve en el primer día de clases, no estuve en días festivos por el boxeo, y llegó un momento en el que lo hacía porque era lo único que sabía hacer, no porque lo amara o porque gozara boxeando. Ahí decidí retirarme y disfrutar de mi familia. Y ahora a mis peleadores les doy esa libertad", explica García.
Más allá de sus métodos de trabajo, García atribuye su éxito al buen entendimiento que sus pupilos han tenido con respecto a su manera de enfocar su labor.
"Creo que todo se debe al trabajo duro que le echa todo el equipo, no solamente yo sino todo el equipo. Los peleadores tienen mucho que ver con hacer lo que uno les pide y hacer lo que uno les indica en las peleas, y eso hace que todo el equipo luzca y se vea bien. Yo creo que también influye tener una buena relación con el mundo boxístico es importante. De esa manera no falta quien te tenga en cuenta cuando andan buscando entrenadores para sus peleas", asegura.
García no solamente es tenido en cuenta cuando alguien busca un entrenador experimentado, sino también en momentos especialmente delicados en la vida de un boxeador, cuando no encuentra el rumbo y las soluciones no aparecen en el horizonte. Esto ha quedado evidenciado en sus últimas incorporaciones a su plantel.
"Yo creo que los promotores y manejadores me han mirado a mí como un entrenador que levanta a los peleadores que ya están acabados", revela García. "Te voy a dar unos ejemplos. Cuando yo estaba empezando como entrenador me mandaron a Brian Viloria cuando mucha gente lo daba por acabado y luego de que ya había perdido su campeonato. Ya no le daban ninguna chance de regresar, pero yo lo empecé a preparar, él peleó varias veces y luego volvió a ser campeón del mundo cuando noqueó a Ulises Solís. Fue un triunfo que pocos pensaban que podíamos lograr. Ahora ha venido Kelly Pavlik, que es un peleador que muchos pensaban que no podía regresar, que estaba con problemas personales, y ahí lo llevo. En este año veremos si vuelve a las peleas importantes, quizás por el campeonato del mundo. Maidana, igualmente. Perdió su última pelea, no se vio muy bien, y ahora me lo mandaron a mí. Por eso digo que yo tengo esa clase de peleadores, esos a los que ya no les tienen mucha fe, vienen conmigo y yo les doy ese ánimo y esa confianza para volver a triunfar y a lograr cosas grandes. Con eso demuestro que yo estoy haciendo un buen trabajo. Pero también tuve a peleadores desde sus inicios, como a Brandon Ríos, como a Víctor Ortiz y a mi hermano Mikey".
"Yo vivo de esto. Esto es lo que hago todo el día. Yo vivo del boxeo, y vivo en el gimnasio. Yo estoy ahí desde las 10 de la mañana y no salgo del gimnasio hasta las 9 ó 10 de la noche", asegura, dando así explicaciones del porqué de su éxito actual, en un presente que incluye a clientes destacados como el filipino Nonito Donaire, el estadounidense Kelly Pavlik, el argentino Marcos Maidana, y su boxeador más emblemático, el ex campeón ligero Brandon Ríos.
El caso de Sarmiento es notablemente diferente. Quienquiera que eche un vistazo a su grupo de boxeadores podrá apreciar al menos a dos campeones de primer nivel como Martínez y Gabriel Campillo, el español ex monarca semipesado. Pero el trabajo para llevar a la cima a estos peleadores no fue tan sencillo. Ambos tuvieron que ganarse su lugar peleando en territorios hostiles en peleas usualmente desventajosas en lo deportivo y lo económico, y aún hoy en sus épocas consagradas les cuesta obtener un lugar de privilegio en la mesa de negociación. Sarmiento entiende que entrenar a boxeadores provenientes de países en los cuales el boxeo no tiene la fuerza económica para darles el soporte adecuado, conlleva el riesgo adicional de pelear siempre en terreno enemigo. Ppero su manera de ajustar ese desbalance es con más trabajo y mayor sacrificio.
"Bueno, con Campillo me pasó", afirma, al señalar que el boxeador madrileño fue claramente robado en un par de ocasiones recientes en peleas de campeonato, sobre todo en su pelea ante Tavoris Cloud en febrero pasado, donde cayó por una controversial decisión diviida en Corpus Christi, Texas. "Es verdad, no tenemos la misma ventaja de tener boxeadores que son de aquí y que tienen ventajas naturales, y sabemos que tenemos más desventajas que los otros para llegar, pero estamos ahí, trabajando para llegar. Para eso estamos trabajando".

A pesar de recibir a boxeadores ya encaminados al éxito o con pergaminos comprobados, García simpatiza con ese punto de vista.
"Qué bonito hubiese sido que me hubiesen mandado a Manny Pacquiao cuando era campeón del mundo, ¿verdad?", dice García. "Qué bueno hubiese sido tener a Julio César Chávez cuando era campeón del mundo y ahora nomas gozar de buenos triunfos. Pero no sé por qué no me han tenido la confianza de mandarme un peleador que esté ya hecho y que esté triunfando. Porque me encantaría lograr peleas millonarias y gozar de esos triunfos. Ha sido un poquito más difícil para mí, pero soy joven, tengo 37 años recién, y poco a poco voy a lograr ese reconocimiento también y los peleadores van a empezar a venir".
Aún así, ni García ni Sarmiento tienen mucho más para quejarse en lo que hace a calidad de peleadores en sus escuadras. Y la posibilidad de tener que llevarlos desde abajo en lugar de tomarlos ya cuando sus estilos están afianzados le agrega otra dimensión al desafío diario.
"¡Claro que sí! Para mí eso es un reto", señala García. "Que yo empiece a entrenar a un peleador que poca gente en el boxeo le da oportunidades de lograr algo, y yo poco a poco sacarlo adelante, pues claro que es satisfactorio. Con eso creo que estoy demostrando que tengo las cualidades y tengo lo que hace falta para hacer campeones del mundo. Tengo pocos años como entrenador. No tengo lo que muchos otros entrenadores tienen. Pero a los pocos años que tengo creo que puedo levantar a un peleador casi dado por muerto, como dicen, para que vuelva a lograr algo grande".
Por una vez, Sarmiento está de acuerdo en ese mismo punto de vista.
"Todos los boxeadores que me llegan son boxeadores ya hechos", afirma el entrenador argentino. "Pero igualmente trato de que cuando lleguen aquí, hacerles seguir la escuela que tengo yo, de boxeo inteligente. Trato de que hagan el mismo boxeo y que aprendan de que arriba del ring no vale ni la pose ni la pegada, sino la inteligencia".
Con su estilo particular y personal, cada uno apunta a hacerse un nombre propio que les traiga el renombre y el reconocimiento de quien hoy por hoy es el entrenador más buscado del mundo, un puesto que ellos esperan ocupar en el futuro no muy lejano.
"Para mí es el mejor. Es el número uno", sostiene Sarmiento en relación a Roach. "Yo soy muy joven en esto, y admiro mucho su trabajo y todo lo que ha ganado. Admiro también mucho al entrenador de Cotto, el cubano Pedro Díaz. También a Robert García, yo he ido muchas veces a su gimnasio y hace un muy buen trabajo con los boxeadores. Yo de todos voy sacando y aprendiendo un poco de todos y voy mejorando".
García también apuesta a su juventud y a su futuro a la hora de evaluar sus perspectivas, a pesar de que su apreciación por Roach sigue sin ser la mejor.
"Tener a un peleador como Pacquiao lo cambia todo", dice García en referencia a Roach. "Cambian las bolsas, la cantidad de dinero, pero también la atención, porque todo el mundo habla de él. Todos quisiéramos tener a un peleador como ése. Lo que ha logrado Freddie con Pacquiao es algo muy grande, pero también tiene mucho que ver el peleador. Yo pienso que Pacquiao con Roach, con Emmanuel Steward, con [Ignacio] Nacho Beristain, con cualquier entrenador que menciones yo creo que Pacquiao hubiese sido Manny Pacquiao. Si ahorita miramos peleadores que haya entrenado Roach, de nueve han perdido siete u ocho. Yo creo que ha dejado de atender a los peleadores como debe de atenderlos porque ya ha logrado mucho con Manny. Se ha notado en las peleas que sus peleadores han venido perdiendo que ya no les pone la misma atención, y pues eso no lo quiero aprender de él. Al contrario, yo quiero aprender a no cometer esos errores. Yo quiero seguir logrando cosas grandes con todos mis peleadores, ya sea Nonito Donaire, Brandon Ríos, Kelly Pavlik, con todos. Por eso tengo sus horarios diferentes para cada uno de mis peleadores. Yo tengo al menos dos horas para cada quien durante el día. No los entreno todos juntos, o no estoy solamente en la semana de la pelea con ellos. Porque si el peleador no luce bien, entonces la culpa es del entrenador".
En el ancho mundo del deporte, pocas disciplinas conocen rivalidades tan intensas tanto dentro como fuera del escenario deportivo como se dan en el boxeo. Las idiosincrasias de los entrenadores solamente salen a la vista cuando se trata de peleadores de primer nivel, pero cada uno de ellos va creando, de acuerdo a sus posibilidades, una escuela de valores y de técnicas que a menudo encuentran su punto justo y comienzan a destacarse por encima de la competencia, como lo fueron en su momento los cruces que involucraron a gigantes como Ray Arcel y Charley Goldman en los '50s, y más tarde Angelo Dundee y Eddie Futch en los '70s, Lou Duva y Emmanuel Steward en los '80s, y tantos otros.
Y al parecer, ese momento está llegando para dos entrenadores que vienen abriéndose camino a la sombra de los mejores preparadores de campeones del mundo y se afianzan como los nuevos referentes de este duro oficio.
Lo peculiar de este surgimiento de nuevos rostros es que se nutren de una historia familiar rica en tradiciones boxísticas, y que emergen casi simultáneamente en un mismo sitio, amenazando de cerca el dominio de quien hasta ahora poseía el título de mejor entrenador del mundo.
Y es que a apenas unos kilómetros del Wild Card Gym del célebre Freddie Roach, entrenador de Manny Pacquiao y otros valores de primer nivel que lo han catapultado a un reconocimiento internacional durante muchos años, se encuentra la localidad de Oxnard, donde se hacen fuertes dos de los entrenadores ascendentes de la actualidad. Y cada uno, con su impronta personal, se postula como el próximo gran criador de campeones del futuro cercano.
"Yo admiro mucho a los entrenadores como Freddie Roach, que por algo ha ganado todo lo que ha ganado", afirma Pablo Sarmiento, actual entrenador del campeón mediano Sergio Martínez y uno de los más promisorios talentos en esta vocación que tiene partes iguales de psicología, preparación física, capacitación profesional y filosofía del deporte. "Pero también admiro a Robert García, a su hermano Danny, y a muchos otros. Queremos llegar a un nivel como el que está Freddie Roach, pero nos cuesta mucho y sabemos que tenemos que trabajar al mismo nivel que los boxeadores, entrenando muy duro y madrugando mucho".
Sarmiento, llegado a la ciudad de Oxnard de la mano de su hermano Gabriel [quién también fue entrenador de Martínez] provenientes de España pero nacidos en Argentina, conoce muy bien a García por la cercanía física que los une, pero también por compartir un lugar entre los entrenadores emergentes que se hacen notar gracias a los resultados de sus pupilos, lo cual es algo que le ha estado fallando a Roach últimamente. La excusable derrota de Pacquiao, su nave insignia, fue seguida por la caída inexcusable de su otra gran estrella, el británico Amir Khan, y la amenaza de una derrota de Julio César Chávez Jr. en su compromiso de septiembre próximo ante Martínez jaquea a Roach y pone en peligro su puesto como el entrenador más destacado del mundo en la actualidad.
La competencia entre estilos de entrenadores ha moldeado la historia del boxeo desde sus inicios, y los estilos de cada entrenador se palpan sobre el ring no solamente en lo que hace a preparación física sino principalmente al enfoque mental. Y es en este punto en el que se producen los cambios, a menudo imperceptibles, que luego van tomando forma hasta transformarse en factores decisivos en el estilo de cada campeón.
"Yo en particular me levanto a las cuatro y media de la mañana. Y es todo el año así. Pero es algo que quiero hacer porque quiero ser un buen entrenador y ganarme un puesto entre los mejores entrenadores del mundo", afirma Sarmiento, un ex boxeador que heredó el puesto de jefe de esquina en el equipo de Maravilla Martínez tras el regreso a España de su hermano mayor y mentor principal, Gabriel, por problemas de visado. La distancia con Gabriel, de todos modos, no le ha impedido a Pablo abandonar el estilo de vida espartano que ha llevado a Martínez y al resto del equipo de Sarmiento (entre quienes se cuentan el dominicano Javier Fortuna, el español Gabriel Campillo y el ascendente panameño Azael Cosio, entre otros.
"Los boxeadores, cuando llegan aquí y ven el trabajo que hago yo, saben de la seriedad con que trabajo", cuenta Sarmiento, quien además es preparador físico del grupo. "Mi escuela de boxeo es hacer un boxeo inteligente, para que no gane la fuerza sobre el ring sino la inteligencia, y en lo que más me baso es que el boxeador sepa defenderse y no se deje golpear".
Con un gimnasio poblado de peleadores pero selecto en su formación, Sarmiento apuesta a que el éxito de sus pupilos y el rigor de sus entrenamientos se conjuguen para actuar como factores de selección entre los peleadores que se acercan a su gimnasio a intentar formarse en ese entorno.
"Aquí han venido varios boxeadores, pero pocos han quedado en el equipo. Primero porque los entrenamientos míos son muy duros. Aquí se viene con la idea de ser campeón del mundo pero las reglas las pongo yo", dice Sarmiento. "Aquí se hace lo que digo yo, o tienen que dejar el equipo. Y hay boxeadores que no aguantan el entrenamiento y que están acostumbrados a otra cosa. Yo tuve a varios boxeadores que han tenido que pegar la vuelta. Los últimos son dos argentinos que no aceptaron las reglas que tengo yo aquí y se tuvieron que ir", afirma Sarmiento, quizás en una velada mención al reciente abandono del grupo por parte del duro fajador argentino Héctor Saldivia, relatada vívidamente en las redes sociales por parte del mismo púgil.
Del otro lado de la calle, García se muestra más receptivo a la hora de seguir sumando boxeadores a su nutrido grupo de clientes.
"Tengo suficiente para los que tengo ahorita y para varios más" asevera García. "Eso me da una ventaja más, porque si yo tengo un peleador bueno que pueda venir y entrenar junto a Maidana, por ejemplo, y que puedan hacer sparring juntos, pues los junto también a ellos. Y eso les va a servir a ellos porque van a aprender uno del otro. Ahora que se arriman las peleas entre Brandon Ríos y Marcos Maidana estoy pensando en entrenarlos juntos, porque pueden hacer un buen sparring ellos dos", asegura.
La diferencia entre ambos entrenadores en este punto dispara también una comparación interesante entre la metodología de ambos a la hora de comparar el trato con sus peleadores. Habiendo sido boxeadores en su juventud, tanto Sarmiento como García conocen de cerca los rigores de la preparación previa, pero ambos tienen una mirada diferente sobre el tema.
"Yo pienso que me ha dado muy buen resultado", comenta García, cuando se le pregunta sobre la eficacia de su método relajado de entrenamiento en el cual sus peleadores no se recluyen en campamentos aislados, sino que viven con sus familias durante toda la preparación previa a un combate.
"Cuando yo peleaba, me iba a campamento por dos meses antes de cada pelea, y llegó un día que me cansé del boxeo. Yo aborrecía el deporte. Ya a mis 26 años hice mi última pelea. A esa edad decidí no volver a pelear. Pasas en campamento por dos meses cada vez que peleaba, y luego descansas un mes o dos meses y luego regresas a otro campamento estando alejado de tu familia. Yo tenía dos hijos pequeños y no los tuve en el primer día de clases, no estuve en días festivos por el boxeo, y llegó un momento en el que lo hacía porque era lo único que sabía hacer, no porque lo amara o porque gozara boxeando. Ahí decidí retirarme y disfrutar de mi familia. Y ahora a mis peleadores les doy esa libertad", explica García.
Más allá de sus métodos de trabajo, García atribuye su éxito al buen entendimiento que sus pupilos han tenido con respecto a su manera de enfocar su labor.
"Creo que todo se debe al trabajo duro que le echa todo el equipo, no solamente yo sino todo el equipo. Los peleadores tienen mucho que ver con hacer lo que uno les pide y hacer lo que uno les indica en las peleas, y eso hace que todo el equipo luzca y se vea bien. Yo creo que también influye tener una buena relación con el mundo boxístico es importante. De esa manera no falta quien te tenga en cuenta cuando andan buscando entrenadores para sus peleas", asegura.
García no solamente es tenido en cuenta cuando alguien busca un entrenador experimentado, sino también en momentos especialmente delicados en la vida de un boxeador, cuando no encuentra el rumbo y las soluciones no aparecen en el horizonte. Esto ha quedado evidenciado en sus últimas incorporaciones a su plantel.
"Yo creo que los promotores y manejadores me han mirado a mí como un entrenador que levanta a los peleadores que ya están acabados", revela García. "Te voy a dar unos ejemplos. Cuando yo estaba empezando como entrenador me mandaron a Brian Viloria cuando mucha gente lo daba por acabado y luego de que ya había perdido su campeonato. Ya no le daban ninguna chance de regresar, pero yo lo empecé a preparar, él peleó varias veces y luego volvió a ser campeón del mundo cuando noqueó a Ulises Solís. Fue un triunfo que pocos pensaban que podíamos lograr. Ahora ha venido Kelly Pavlik, que es un peleador que muchos pensaban que no podía regresar, que estaba con problemas personales, y ahí lo llevo. En este año veremos si vuelve a las peleas importantes, quizás por el campeonato del mundo. Maidana, igualmente. Perdió su última pelea, no se vio muy bien, y ahora me lo mandaron a mí. Por eso digo que yo tengo esa clase de peleadores, esos a los que ya no les tienen mucha fe, vienen conmigo y yo les doy ese ánimo y esa confianza para volver a triunfar y a lograr cosas grandes. Con eso demuestro que yo estoy haciendo un buen trabajo. Pero también tuve a peleadores desde sus inicios, como a Brandon Ríos, como a Víctor Ortiz y a mi hermano Mikey".
"Yo vivo de esto. Esto es lo que hago todo el día. Yo vivo del boxeo, y vivo en el gimnasio. Yo estoy ahí desde las 10 de la mañana y no salgo del gimnasio hasta las 9 ó 10 de la noche", asegura, dando así explicaciones del porqué de su éxito actual, en un presente que incluye a clientes destacados como el filipino Nonito Donaire, el estadounidense Kelly Pavlik, el argentino Marcos Maidana, y su boxeador más emblemático, el ex campeón ligero Brandon Ríos.
El caso de Sarmiento es notablemente diferente. Quienquiera que eche un vistazo a su grupo de boxeadores podrá apreciar al menos a dos campeones de primer nivel como Martínez y Gabriel Campillo, el español ex monarca semipesado. Pero el trabajo para llevar a la cima a estos peleadores no fue tan sencillo. Ambos tuvieron que ganarse su lugar peleando en territorios hostiles en peleas usualmente desventajosas en lo deportivo y lo económico, y aún hoy en sus épocas consagradas les cuesta obtener un lugar de privilegio en la mesa de negociación. Sarmiento entiende que entrenar a boxeadores provenientes de países en los cuales el boxeo no tiene la fuerza económica para darles el soporte adecuado, conlleva el riesgo adicional de pelear siempre en terreno enemigo. Ppero su manera de ajustar ese desbalance es con más trabajo y mayor sacrificio.
"Bueno, con Campillo me pasó", afirma, al señalar que el boxeador madrileño fue claramente robado en un par de ocasiones recientes en peleas de campeonato, sobre todo en su pelea ante Tavoris Cloud en febrero pasado, donde cayó por una controversial decisión diviida en Corpus Christi, Texas. "Es verdad, no tenemos la misma ventaja de tener boxeadores que son de aquí y que tienen ventajas naturales, y sabemos que tenemos más desventajas que los otros para llegar, pero estamos ahí, trabajando para llegar. Para eso estamos trabajando".

A pesar de recibir a boxeadores ya encaminados al éxito o con pergaminos comprobados, García simpatiza con ese punto de vista.
"Qué bonito hubiese sido que me hubiesen mandado a Manny Pacquiao cuando era campeón del mundo, ¿verdad?", dice García. "Qué bueno hubiese sido tener a Julio César Chávez cuando era campeón del mundo y ahora nomas gozar de buenos triunfos. Pero no sé por qué no me han tenido la confianza de mandarme un peleador que esté ya hecho y que esté triunfando. Porque me encantaría lograr peleas millonarias y gozar de esos triunfos. Ha sido un poquito más difícil para mí, pero soy joven, tengo 37 años recién, y poco a poco voy a lograr ese reconocimiento también y los peleadores van a empezar a venir".
Aún así, ni García ni Sarmiento tienen mucho más para quejarse en lo que hace a calidad de peleadores en sus escuadras. Y la posibilidad de tener que llevarlos desde abajo en lugar de tomarlos ya cuando sus estilos están afianzados le agrega otra dimensión al desafío diario.
"¡Claro que sí! Para mí eso es un reto", señala García. "Que yo empiece a entrenar a un peleador que poca gente en el boxeo le da oportunidades de lograr algo, y yo poco a poco sacarlo adelante, pues claro que es satisfactorio. Con eso creo que estoy demostrando que tengo las cualidades y tengo lo que hace falta para hacer campeones del mundo. Tengo pocos años como entrenador. No tengo lo que muchos otros entrenadores tienen. Pero a los pocos años que tengo creo que puedo levantar a un peleador casi dado por muerto, como dicen, para que vuelva a lograr algo grande".
Por una vez, Sarmiento está de acuerdo en ese mismo punto de vista.
"Todos los boxeadores que me llegan son boxeadores ya hechos", afirma el entrenador argentino. "Pero igualmente trato de que cuando lleguen aquí, hacerles seguir la escuela que tengo yo, de boxeo inteligente. Trato de que hagan el mismo boxeo y que aprendan de que arriba del ring no vale ni la pose ni la pegada, sino la inteligencia".
Con su estilo particular y personal, cada uno apunta a hacerse un nombre propio que les traiga el renombre y el reconocimiento de quien hoy por hoy es el entrenador más buscado del mundo, un puesto que ellos esperan ocupar en el futuro no muy lejano.
"Para mí es el mejor. Es el número uno", sostiene Sarmiento en relación a Roach. "Yo soy muy joven en esto, y admiro mucho su trabajo y todo lo que ha ganado. Admiro también mucho al entrenador de Cotto, el cubano Pedro Díaz. También a Robert García, yo he ido muchas veces a su gimnasio y hace un muy buen trabajo con los boxeadores. Yo de todos voy sacando y aprendiendo un poco de todos y voy mejorando".
García también apuesta a su juventud y a su futuro a la hora de evaluar sus perspectivas, a pesar de que su apreciación por Roach sigue sin ser la mejor.
"Tener a un peleador como Pacquiao lo cambia todo", dice García en referencia a Roach. "Cambian las bolsas, la cantidad de dinero, pero también la atención, porque todo el mundo habla de él. Todos quisiéramos tener a un peleador como ése. Lo que ha logrado Freddie con Pacquiao es algo muy grande, pero también tiene mucho que ver el peleador. Yo pienso que Pacquiao con Roach, con Emmanuel Steward, con [Ignacio] Nacho Beristain, con cualquier entrenador que menciones yo creo que Pacquiao hubiese sido Manny Pacquiao. Si ahorita miramos peleadores que haya entrenado Roach, de nueve han perdido siete u ocho. Yo creo que ha dejado de atender a los peleadores como debe de atenderlos porque ya ha logrado mucho con Manny. Se ha notado en las peleas que sus peleadores han venido perdiendo que ya no les pone la misma atención, y pues eso no lo quiero aprender de él. Al contrario, yo quiero aprender a no cometer esos errores. Yo quiero seguir logrando cosas grandes con todos mis peleadores, ya sea Nonito Donaire, Brandon Ríos, Kelly Pavlik, con todos. Por eso tengo sus horarios diferentes para cada uno de mis peleadores. Yo tengo al menos dos horas para cada quien durante el día. No los entreno todos juntos, o no estoy solamente en la semana de la pelea con ellos. Porque si el peleador no luce bien, entonces la culpa es del entrenador".
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