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martes, 12 de junio de 2012
MUERE UNA LEYENDA: TEÓFILO STEVENSON
Teófilo Stevenson, el hombre que una vez dijo que prefería el cariño de sus compatriotas cubanos que recibir millones de dólares para saltar al boxeo profesional, ha fallecido.
Stevenson murió el lunes víctima de una cardiopatía isquémica, según informó una nota oficial leída en el noticiero de la televisión cubana. Tenía 60 años.
Dueño de una derecha demoledora y un magnífico juego de manos y de pies, Stevenson se consagró campeón olímpico e hizo soñar a muchos con una pelea frente a Muhammad Alí. Pero el duelo entre el peleador amateur y el profesional nunca se concretó.
Stevenson conquistó su tercera presea dorada en los Juegos Olímpicos de 1980 en Moscú, para repetir la gesta que logró en 1972 en Munich y en 1976 en Montreal. También ganó los mundiales de boxeo amateur en 1974, 1978 y 1986.
"Los Juegos Olímpicos de Munich y de Montreal son los recuerdos más grandes que tuve en mi vida, es la mejor etapa de mi carrera", recordó Stevenson en una entrevista este año con la AP, después que estuvo hospitalizado 15 días por un problema cardiovascular.
"Pirolo", como le decían cariñosamente en la isla, nació en el seno de una modesta familia el 29 de marzo de 1952 en el pueblo de Puerto Padre, en la provincia de Las Tunas, a unos 650 kilómetros al este de La Habana. Su padre, Teofilo Stevenson Pearson, era de la isla antillana de San Vicente, y su madre Dolores Lawrence era cubana.
Tenía 14 años cuando disputó su primer combate en la división de los 71 kilos en Las Tunas. Dos años después se coronó campeón nacional juvenil y en 1970 conquistó su primer título internacional en el campeonato centroamericano y del Caribe en La Habana.
En los Juegos Panamericanos de 1971 en Cali, Colombia, Stevenson perdió por puntos (3-2) en la semifinal frente al estadounidense Duane Bobick, y obtuvo el bronce. Una derrota que le sirvió al cubano, que más tarde diría que "cuando se sacan experiencias (de la derrota), después se gana".
En 1972, con 20 años, el cubano deslumbró al boxeo amateur en los Juegos Olímpicos de Munich.
En la primera pelea, Stevenson se enfrentó con Bobick y lo noqueó en el tercer asalto.
Robert Surkein, un dirigente de la federación estadounidense de boxeo, comentó después que "el Stevenson que vi ganarle a Bobick en Munich 72, era entonces superior al (Cassius) Clay (luego conocido como Alí) que ganó los 81 kilos en (los Juegos Olímpicos de) Roma 60".
"Uno no tiene tiempo de ver su derecha. Y cuando la ve, es porque la tiene ya sobre el mentón", recordó el alemán Peter Hussing, a quien Stevenson dominó en apenas cuatro minutos y tres segundos en la semifinal olímpica en Munich.
Tras conquistar el título mundial amateur en 1974, la revista Sports Illustrade publicó un reportaje con el título, "Antes rojo que rico". Y como comentario señaló, "démosle dos, quizás tres años más, y probablemente tendremos en él un campeón mundial de los pesos pesados del boxeo profesional... empero, él asegura que no lo hará".
Dos años después Stevenson dio una clase de boxeo en los Juegos Olímpicos de Montreal, donde noqueó al rumano Mircea Simon, en el tercer asalto de la final.
"Es el peleador más perfectamente balanceado que yo haya visto jamás", comentó poco después el legendario entrenador estadounidense Emmanuel Steward.
El promotor Don King afirmó que "sería fenomenal como profesional... tiene la misma clase que Alí y que (Joe) Frazier", las dos grandes figuras del peso completo en las décadas de los 60 y 70.
A partir de ese momento se vislumbró la llamada "pelea del siglo" entre Alí y Stevenson, que nunca se concretó por la renuencia a abandonar el boxeo aficionado.
"Todo el mundo quería a Teófilo", recordó en esa época, Angelo Dundee, el legendario manager de Alí. "Yo nunca estuve tras de él porque yo tenía al campeón. Tenía a Alí".

Como condición los cubanos pidieron que Stevenson no perdiera su estatus amateur, pero a pesar de diversas negociaciones, la pelea nunca se dio.
Stevenson recibió varias ofertas de dinero para saltar al profesionalismo, pero su respuesta fue: "Prefiero el cariño de ocho millones de cubanos".
En mayo de 1978, Stevenson conquistó su segunda corona mundial amateur y, en octubre, arrolló en pocos segundos al estadounidense Jimmy Young, en el Madison Square Garden de Nueva York, en un fogueo de boxeo entre Cuba y Estados Unidos.
Después de su victoria en 1980 en Moscú, Stevenson sufrió varios reveses y muchos auguraron el final de su carrera. Sin embargo, el púgil se propuso ganar otra medalla de oro en 1984, una gesta que no alcanzó porque Cuba no asistió a esos Juegos en Los Angeles.
Dos años después, Stevenson conquistó su tercer y último título mundial en Reno, Estados Unidos.
El retiro oficial del legendario boxeador se anunció en julio de 1988 cuando Cuba decidió no asistir a los Juegos Olímpicos de Seúl.
El ex presidente Fidel Castro, un apasionado del deporte, elogió a Stevenson en un discurso pronunciado el 28 de septiembre de 1972 cuando expresó que "merece el reconocimiento de nuestro pueblo por sus éxitos deportivos... él dejó un ejemplo todavía más valioso, (cuando) dijo que él no cambiaba su pueblo por todos los dólares del mundo".
Stevenson era uno de los deportistas más carismáticos y más queridos de la isla, y por eso siempre le perdonaron algunos vicios como su afición por el alcohol.
En 1999, Stevenson protagonizó un incidente en el aeropuerto de Miami donde tuvo un altercado con un empleado. Según el boxeador, la persona se le acercó para insultar al régimen cubano.
Stevensón vivía en una cómoda casa del barrio capitalino del Náutico, tenía dos hijos Heles, nacida en 1984 y David, nacido en 1994. Era vicepresidente de la Federación Cubana de Boxeo y vicepresidente de la comisión de atletas del Instituto de Deportes de Cuba (INDER).
JUEZ DUANE FORD: "BRADLEY DIO UNA LECCIÓN DE BOXEO"
AP
Duane Ford, uno de los jueces de la polémica decisión dividida que dio ganador a Timothy Bradley sobre Manny Pacquiao en la pelea por el título welter en la noche del sábado se defendió justificando su fallo, según publicó el periódico Las Vegas Review-Journal.
"Pienso que Bradley le dio una lección de boxeo a Pacquiao", dijo Ford, de acuerdo con el periódico. "Creo que en muchos rounds estaban parejos. Pacquiao perdió un montón de golpes y pensé que estaba tirando sin sentido."
Bradley fue el ganador en las últimas vueltas, venciendo en cinco de los últimos seis asaltos en dos tarjetas y cuatro en el tercero.
El fallo de la pelea desató una gran indignación en los más de 14.000 asistentes en el MGM Grand Garden Arena, en especial cuando se conocieron las estadísticas que muestran que Pacquiao conectó 253 golpes contra 159 de Bradley.
lunes, 11 de junio de 2012
ARCE Y ROJAS, "NO CONTEST"

Noel Piñeiro Planas
ESPN.com
Arce había tumbado a Rojas con un gancho a los 15 segundos de iniciada la pelea. Pero el boricua se levantó y peleo con gallardía llegando a mostrar una valentía que ganó aprecio de los fanáticos. Luego en el segundo asalto, con :09 segundos por pelear, ambos peleadores chocaron de lado sus cabezas y Rojas siguió el ataque con un golpe a la cintura que muchos consideraron bajo aparte de una izquierda hacia el área arriba de la oreja izquierda de Arce. El puertorriqueño lo conectó estando un tanto detrás de un Arce que estaba retorciéndose del aparente golpe bajo. Tras el golpe Arce se fue al piso y pese a que recibió un tiempo del oficial Kenny Bayless, no pudo recomponerse para seguir la pelea.
"Me siento que me voy de lado por el efecto del golpe. Siento un zumbido constante", dijo Arce, quien continuamente señalaba a la parte de atrás de su cabeza como el área donde sentía una incomodidad.
"Sentí un zumbido en el oído izquierdo y no pude seguir, pido otra pelea contra Rojas para dejar en claro que soy mejor. Me pegó por la espalda y ya no pude seguir, pero iba a ser una gran pelea", comentó Arce al término del combate.
"Creo que con mi experiencia lo estaba dominando. Y creo que por su ansiedad e inexperiencia sucedió esto", agregó Arce, destacando que el pleito no se puede quedar así y que ambos debe ir a una revancha para resolver un resultados.
Para Rojas la situación fue una desafortunada.
"Vine a pelear. Es desafortunado que esté lesionado. Pero lancé un gancho a la cabeza", dijo Rojas, quien aseguró que no consideró el golpe bajo como tal.
La pelea era a 10 asaltos y no era por título.
RIGONDEAUX DEMOLIÓ A KENNEDY
Noel Piñeiro Planas
ESPN.com
El cubano y ex doble campeón olímpico Guillermo Rigondeaux defendió este sábado su corona pluma Jr. de la Asociación Mundial de Boxeo al derrotar por nocaut técnico a Teon Kennedy tras una actuación dominante de cinco asaltos.
Rigondeaux, quien mejoró su marca invicta como profesional a 10-0 con 8 KOs, fue figura dominante desde el primer asalto cuando estremeció a su rival con potentes golpes al cuerpo. Una zurda estremeció a Kennedy a 1 minuto, 30 segundos del primer asalto para anotarse la primera caída de cinco que realizó en la velada. Por alguna razón inexplicable, sin embargo, cuando Kennedy superó el conteo, Rigondeaux no se avalanzó sobre Kennedy para buscar terminar la pelea.
En el segundo asalto Rigondeaux peleó más parado y tumbó a Kennedy dos veces, una vez faltando 53 y la otra con sólo siete segundos del final del round, pero el estadounidense pudo sobrevivir ambas veces y la campana le dio vida para poder pelear tres asaltos adicionales.
El único round en el que Kennedy no visitó la lona fue el tercero. Éste volvió a poner sus nalgas sobre el entarimado con menos de dos segundos por pelear del cuarto asalto cuando un recto izquierdo de Rigondeaux lo sorprendió en un esquina del ring. Nuevamente la campana lo salvó. Pero fue su último respiro.
En el quinto asalto, Rigondeaux atacó nuevamente el cuerpo de Kennedy y con una combinación de golpes lo volvió a poner mal promoviendo esto que el oficial Russell Mora determinara que ya no debía permitir más combate.
Según CompuBox, Rigondeaux lanzó en la pelea un total de 183 golpes y conectó 58 para un 32 por ciento de efectividad. De sus golpes, 85 fueron jabs y 10 de ellos fueron efectivos. Un total de 98 puños fueron apreciados como golpes de poder y 48 cayeron en el rostro de Kennedy. El cubano conectó el 12 por ciento de sus jabs y el 49 por ciento de sus golpes de poder
Kennedy, por su parte, lanzó 179 golpes y solo conectó 13 según CompBox. Ese 7 por ciento de efectividad contó con siete efectivos jabs de 139 lanzados y seis puños de poder de 40 lanzados.
Rigondeaux de esta forma sigue estableciendo como uno de los mejores peleadores en las 118 libras de la actualidad. Ahora espera que prosigan mayores peleas. Nombres como el de Abner Mares, Nonito Donaire y Jorge Arce son de atractivos especiales para él.
El combate fue el primero de la transmisión del pay-per-view de HBO que es estelarizado por la pelea en la que Manny Pacquiao defenderá su corona welter de la Organización Mundial de Boxeo ante el invicto Timothy Bradley Jr.
En otros combates que antecedieron la pelea de Rigondeaux, el welter Mikael Zewski, de Trois-Rivieres, Canádá, venció por nocaut técnico en el segundo número 59 del tercer asalto a John Ryan Grimaldo de Fort Collins, Colorado; el junior welter Andrew Ruiz, de Oxnard, California, venció por decisión unánime y votación 39-36, 40-35 y 39-36 a Taylor Larson, de Las Vegas, Nevada; el peso mediano Jesse Hart, de Filadelfia, Pennsylvania, hizo su debut profesional logrando una victoria por nocaut con tan solo 33 segundos de combate ante Manuel Eastman, de Albuquerque, Nuevo México; y el peso pluma de las Filipinas, Ernie Sánchez, superó por decisión unánime por votos 78-74, 78-74 y 79-73 a Wilton Hilario de Minnesota.
BAILEY DIO LA SORPRESA Y NOQUEÓ A JONES

Noel Piñeiro Planas
ESPN.com
Randall Bailey conquistó el cinturón welter vacante de la Federación Internacional de Boxeo el sábado, al derrotar por medio de nocaut al hasta entonces invicto Mike Jones, en el 11º round de una pelea pactada a 12 asaltos.
Un vicioso uppercut de derecha cerca de las cuerdas fue el golpe decisivo de un combate insípido que atrajo muchos abucheos de fanáticos, que esperaban más acción.
Jones, quien llegó al combate con marca de 26-0 y 19 KO, se presentó demasiado cuidadoso todo el combate a pesar que enfrentaba a un veterano Baliley de 37 años que muchos daban por acabado. Bailey había sido campeón mundial junior welter entre el 1999 y 2000. Tras eso reinó una vez para un organismo de segunda y en dos previas ocasiones falló en intentos titulares antes Miguel Cotto en el 2005 y Juan Urango en el 2009.
Bailey estuvo toda la pelea en faceta defensiva esperando un momento preciso. El primer golpe interesante que dio en la noche fue en el asalto 10, cuando un recto de derecho lanzó al piso a Jones cercano a su propia esquina. Éste se levantó y a los segundo sonó la campana. No estaba lastimado. Tampoco en gran peligro pues aunque sin lucir en gran manera debía estar dominando el combate en las tarjetas de los jueces.
Jones dominaba las estadísticas de la pelea según CompBox. Lanzó 403 puños y conectó 116 para una efectividad de 29 por ciento. Lanzó 180 jabs y acertó 47 para una puntería de 26 por ciento. Sus golpes de poder fueron 223 y conectó 69 para un 31 por ciento de efectividad.
El nuevo campeón, por su parte, lanzó 298 golpes en la noche y solo conectó 52 para un 17 por ciento de efectividad. Lanzó 234 jabs y acertó 34 para un 15 por ciento de puntería. Y tiró 64 golpes de poder y solo conectó 18 en 11 asaltos para un 28 por ciento de efectividad. Con suerte, dos de esos golpes le dieron la corona. Y tras el combate el residente de Miami no podía dejar de llorar de la emoción.
"Lo puse todo en las manos de Dios e hice lo que tenía que hacer. Estoy emocionado porque nadie pensó que podía hacer esto", dijo Bailey tras la pelea que mejora su marca a 43-7 con una no decisión y 37 nocauts.
domingo, 10 de junio de 2012
PACQUIAO VÍCTIMA DE MALA DECISIÓN

Dan Rafael
ESPN.com
Sorprendente. Simplemente sorprendente.
Esta vez, los jueces lo robaron a él. Y lo robaron en grande. ¿Quizás fue una llamada de atención después de la pelea con Márquez?
Sea lo que sea, fue un resultado sorprendente después de que Pacquiao se pasara virtualmente toda la noche castigando a Bradley, conectándolo con duros golpes de ambas manos y sacudiéndolo en varias ocasiones.
Francamente, Pacquiao lució dominante, y aquellos que pensaron que había perdido un poco de su potencia después de su actuación ante Márquez estaban equivocados
Aquellos que pensaron que su renovada devoción en la fe católica desde aquella controvertida victoria lo llevaron a concentrarse más en la Biblia que en la pelea ante Bradley también estaban equivocados.

“ Algo así es totalmente descabellado, y es la muerte de este deporte. Esto es una porquería. Yo tengo a los dos peleadores y ganaré mucho dinero en la revancha, pero esto es ridículo. Es incompetencia total. Nadie que sepa algo de boxeo podría haber tenido a Bradley adelante en esta pelea. ” -- Promotor Bob Arum sobre el resultado de la pelea Pacquiao-Bradley.
Y aquellos que pensaron que las 147 libras que cargó Pacquiao a esta pelea [el peso más alto de su carrera] era una señal de que él no estaba en su mejor forma también estaban equivocados.
Pero aún así, Bradley se alzó con la decisión.
Pacquiao, por su parte, pensó que ganó.
"Sin duda", dijo.
El juez Jerry Roth la vio en 115-113 para Pacquiao, pero C.J. Ross y Duane Ford anotaron ambos la pelea en115-113 para Bradley, un campeón de peso welter junior que subió para desafiar a Pacquiao en su cuarta defensa del título.
ESPN.com la vio en 119-109 para Pacquiao. El juez extraoficial de HBO, Harold Lederman, también la vio en 119-109 para Pacquiao, lo cual implica que Bradley ganó solamente un round. La mayoría de los observadores de los medios presentes en el ringside también la vieron claramente para Pacquiao.
"Hice lo mejor que pude, pero creo que lo mejor no fue suficiente", dijo Pacquiao. "He estado viendo los videos de sus peleas. No hubieron sorpresas. Él nunca me lastimó con sus golpes. La mayoría de ellos me pegaron en los brazos. No sé lo que pasó".
Lo que pasó fue que dos jueces tuvieron una noche horrible. Incluso el juez que la vio para Pacquiao no estuvo tan decidido.
La noche comenzó extrañamente y se puso aún más extraña con la decisión. Bradley tenía los guantes puestos y estaba listo para pelear, pero nadie podía encontrar a Pacquiao (54-4-2, 38 KOs). Él no estaba en su vestuario. Resulta ser que estaba corriendo sobre una cinta mecánica para asegurarse de que no sufriría de los calambres en las pantorrillas que lo molestaron en peleas anteriores.
Él finalmente llegó a su vestuario unos 15 minutos tarde, pero todavía necesitaba oír las instrucciones del réferi y ponerse los guantes, forzando una larga demora antes de subir al ring.
Bob Arum, presidente de Top Rank y promotor de Pacquiao y Bradley, quedó totalmente conmovido. Él dijo que la vio en 118-110 para Pacquiao.
"Cuando subí al ring después de la pelea, le dije a Tim, 'te fue muy bien', y él dijo 'bueno, lo intenté pero no pude ganarle a este tipo'. Esto es como matar al boxeo. Incluso el manejador de Bradley, Cameron Dunkin, tenía a Pacquiao adelante por 8 rounds a 4.
"Algo así es totalmente descabellado, y es la muerte de este deporte. Esto es una porquería. Yo tengo a los dos peleadores y ganaré mucho dinero en la revancha, pero esto es ridículo. Tenemos a estos viejos [los jueces] que no saben qué demonios están mirando. Es incompetencia total. Nadie que sepa algo de boxeo podría haber tenido a Bradley adelante en esta pelea".
Pacquiao tiene una cláusula de revancha en su contrato, y ya se había determinado la fecha para que sea el
10 de noviembre en caso de una revancha. Bradley incluso había impreso un boleto gigante y un poster falsos para mostrarlos durante la promoción del evento, para demostrar su confianza.
Bradley (29-0, 12 KOs) no sonó como un hombre que acababa de ganar un combate.
"Fue una buena pelea. Todos los rounds fueron bastante cerrados", dijo Bradley. "Pacquiao ganó los primeros asaltos, yo gané los últimos con mi jab. Tengo que ir a mi casa y ver los videos para ver bien quién ganó".
Las estadísticas de CompuBox favorecieron a Pacquiao, quien conectó más golpes que Bradley en 10 de los 12 rounds. Pacquiao conectó 253 de 751 golpes (34 por ciento), mientras que Bradley conectó 159 de 839 (19 por ciento). Pacquiao también conectó 82 golpes de potencia más (190-108).
A pesar de que Bradley peleó bien, él no pareció conectar muchos golpes efectivos o limpios. Mientras tanto, Pacquiao conectó muchos más golpes. Él sacudió a Bradley varias veces en la pelea, incluyendo una combinación a finales del tercer asalto.
"Manny me lastimó un par de veces en la pelea con su zurda", dijo Bradley. "Él es una bestia, pero mi rincón me dijo que si yo ganaba el último asalto ganaría la pelea. Tengo que darle la revancha a Manny".
"Manny fue agresivo, pero él conectó apenas cuatro o cinco golpes limpios. Él es un duro pegador, me sacudió un par de veces. Yo lo aguanté y peleé con fuerza hasta el final".
En el cuarto round, Pacquiao conectó a Bradley con dos izquierdas que claramente lo sacudieron y transformaron sus piernas en gelatina.

Y así siguieron las cosas. Pacquiao, de 33 años, que termina así con una racha ganadora de 15 combates, lastimó a Bradley con una izquierda nuevamente en el quinto asalto en un round mano a mano. Bradley cayó sobre las cuerdas y Pacquiao le dio seguimiento con combinaciones. Bradley demostró tener una buena quijada y estaba lanzando todo lo que tenía, pero erraba muchos golpes.
Entonces llegó el sexto asalto, cuando Pacquiao atrapó a Bradley, de 28 años, en un rincón y soltó varios golpes. Pero los jueces no le dieron el reconocimiento. Bradley, quien ganó un mínimo de $5 millones mientras que Pacquiao gana al menos $26 millones, peleó durante la mayor parte del pleito con un tobillo izquierdo lesionado, que se dobló en el cuarto asalto.
Pero él logró dejar eso atrás.
"Yo le pisé el tobillo", dijo Bradley. "No estoy seguro de lo que pasó. Yo estaba solamente tratando de salirme del camino ante los golpes de Manny. Tuve un segundo aire en el sexto round. Me puse a tocar y salir".
Habrán muchas repercusiones con respecto a esta decisión. Ambas partes harán las paces y eventualmente harán el ajuste de cuentas (que no será necesario dado el amplio dominio de Pacquiao) en esa revancha del 10 de noviembre.
"Me siento muy bien, pero no estoy satisfecho", dijo Bradley. "Yo escuché los abucheos. La gente piensa que yo perdí. Hagámoslo de nuevo. Esto es boxeo. El 10 de noviembre podemos hacer la revancha".
Pacquiao dijo que también quiere la revancha.
"No hay problema", dijo. "Estaré listo para la revancha".
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