lunes, 21 de septiembre de 2009

SIN DEJAR DUDAS


DAN RAFAEL

Después de 21 meses fuera del ring, nada ha cambiado.
Floyd Mayweather Jr. sigue siendo grande.
Todavía es muy rápido.
Todavía tiene una defensa sublime.
Y todavía es un boxeador frustrante.
Mayweather dio una clase magistral de boxeo, castigando duramente a Juan Manuel Márquez en una actuación tan apabullante como se pueda lograr, para alzarse con una victoria por decisión unánime ante 13.116 personas (mayormente fanáticos de Márquez celebrando el fin de semana del Día de la Independencia de México) este sábado por la noche en el MGM Grand Garden Arena.
No hubo un solo minute de verdadera competencia en esta pelea, porque Mayweather simplemente atropelló a su rival, más pequeño que él.
"Estuve fuera durante dos años, por eso tuve ganas de darme un par de rounds para realmente hacerme a la idea de que estaba de regreso en el ring", dijo. "Y yo sé que mejoraré más todavía".
Eso es lo que más asusta. Pero la parte frustrante es que se perdió una oportunidad dorada de cerrar el espectáculo con más estilo.
Mayweather dejó a Márquez hecho un desastre, con el rostro hinchado. Le rompió la nariz también. Ah, y también lo dejó sentado en las lonas en el segundo asalto tras conectarle un híbrido entre gancho y uppercut en plena quijada.
Pero el ex campeón en cinco divisiones no pudo liquidar al peleador más pequeño, a quien había elegido especialmente en lugar de pedir a un boxeador de élite en su misma división (Miguel Cotto, Shane Mosley, por ejemplo).
"Lo derribé con un golpe que no creo que haya visto, y cuando se levantó siguió peleando", dijo Mayweather, quien tuvo que pagarle a Márquez una multa de $600.000 por ni siquiera intentar bajar al peso contractual de 144 libras y subirse a la báscula en 146 en el pesaje del viernes.
Dijo Márquez: "fue una pelea muy difícil. Me sorprendió con la caída. Me lastimó en ese asalto, pero no lo volvió a hacer en ningún otro momento".
Y aún a pesar del dominio de Mayweather, uno nunca tuvo la impresión de que tuviese la voluntad de pisar el acelerador para noquear a Márquez de una vez por todas.
Un nocaut, que era perfectamente posible, hubiese sido una impresionante demostración aún cuando Márquez , campeón en tres divisiones y monarca reinante en el peso ligero, es más pequeño que él.
Márquez nunca ha sido noqueado, y lo más importante es que un nocaut le hubiese dado a Mayweather (40-0, 25 KOs) algo que Manny Pacquiao no pudo lograr. Pacquiao, quien heredó el trono del mejor del mundo libra por libra cuando Mayweather se retiró, aparenta ser el oponente más significativo de Mayweather en el futuro inmediato. Ambos púgiles son comparados incesantemente.
Mientras que Mayweather domino a un inflado Márquez (50-5-1, 37 KOs), Pacquiao apenas logró escapar en dos batallas a vida o muerte con él, en un empate y una decisión dividida por un solo punto en su ventaja en los pesos pluma y ligero junior.
Pero en lugar de hacer una clara declaración de su poder, Mayweather se puso a trabajar de manera más constante, y no de la manera excitante y explosiva que Pacquiao expone usualmente.
"Simplemente hice lo que tenía que hacer para vencerlo", dijo. "Quería acumular rounds y necesitaba trabajar. Tuve que boxear toda la noche de manera astuta. Realmente estoy contento de regresar al boxeo. Necesitaba acumular rounds".
Cuando se le preguntó por la disparidad en tamaño, Mayweather simplemente dijo "él es un gran hombre pequeño, pero no olviden que yo también vengo de una división menor". Claro que sí. Pero eso pasó hace varios años.
Sin importar lo bueno de su actuación, le faltó el signo de admiración al final del renglón. Esta victoria debió haber sido por nocaut.
De todos modos, las estadísticas de CompuBox fueron atrapantes por su amplitud. Mayweather conectó 290 de 493 (59 por ciento) de sus golpes, superando el total de Márquez con 69 de 583 (12 por ciento). El jab de Mayweather también fue dominante, al conectar con 185 de 316 (59 por ciento) ante los 21 de 288 de Márquez (7 por ciento).
Ahora bien, tengan en cuenta que el promotor de Márquez, Oscar De La Hoya, había pasado mucho tiempo durante la promoción del combate hablando de cómo Márquez necesitaba usar su jab, y que así lo haría.
Sí, claro.
Márquez no pudo hacer nada ante el mejor boxeador del mundo, conectando en cifras de un dígito en cada asalto. Cuando todo terminó, fue sorprendente ver que algunos jueces encontraran asaltos para darle a Márquez, pero aparentemente lo hicieron. El juez Bert Clements lo vio como una blanqueada de 120-107, pero los jueces William Lerch (118-109) y Dave Moretti (119-108) tuvieron algo para regalarle a Márquez.
ESPN.com la vio en 120-107 también. (La pelea será repetida el próximo sábado a las 10 p.m. ET en HBO en Estados Unidos).
Lo que fue casi divertido fue oir a la multitud, ampliamente en favor de Márquez, gritando de delirio cuando Márquez sacaba una lenta combinación de cuatro golpes y erraba todos y cada uno de sus lanzamientos. Y esto sucedió a menudo.
Para finales del sexto asalto, el réferi Tony Weeks se mostró preocupado por la cantidad de golpes recibidos por Márquez, y visitó su rincón a partir del sexto asalto en adelante para ver si Márquez deseaba continuar.
El orgulloso guerrero mexicano siguió adelante, claro, pero no mejoró en ningún momento.
¿Décimo asalto? Una ventaja de 34-4 en golpes conectados por Mayweather. Y en el 11ero la diferencia fue de 41-5.
Y aún así, no hubo un serio esfuerzo por lograr el nocaut por parte de Mayweather. "Márquez es duro como una roca", dijo luego Mayweather. "Es un gran hombre pequeño. Realmente fue difícil de pelearle y recibió unos golpes tremendos".
Sin sorprender a nadie, Márquez culpó todo a una cuestión de peso.
"No quiero poner excusas, pero el peso fue un problema", dijo. "Él es demasiado rápido. Cuando le pegué él se rió pero yo se que sintió mis golpes. Tratamos de trabajar la velocidad pero la diferencia estuvo en el peso. Si yo tuviese tres o cuatro peleas en este peso mejoraría mucho. Hoy hice lo mejor que pude".
Y aún así no le sirvió de mucho.

Pero igual Márquez fue lo suficientemente bueno como para llegar a la campana final, y ése es el problema de Mayweather.

domingo, 20 de septiembre de 2009

No se conforma


EFE

El púgil estadounidense Floyd Mayweather Jr. volvió a los cuadriláteros después de 21meses de retirada voluntaria y lo hizo para ganar por decisión unánime al mexicano Juan Manuel Márquez, al que alabó, pero adelantó que todavía puede ser "mejor" boxeador.
"He tenido un gran rival en Márquez, porque es púgil que no te da nunca respiro y es duro como los clavos", comentó Mayweather. "Vengo de una división inferior y sé cuándo estoy ante un oponente de clase, difícil y que coloca muy buenos golpes".
Pero al margen de la gran valentía y fuerza de Márquez, Mayweather Jr. no dejó ninguna duda que sigue siendo junto con el filipino Manny Pacquiao el mejores púgil del momento.
Su gran preparación física, rapidez, de piernas y manos, junto con la efectividad de sus golpes hizo que para Márquez la pelea se le convirtiese desde el inicio en misión imposible y más cuando en el segundo asalto ya estaba en la lona.
Márquez aguantó de pie hasta completar los 12 asaltos que estaba pactada la pelea sin que hubiese un título en juego, pero los tres jueces vieron a Mayweather Jr. como el ganador indiscutible y por decisión unánime para que mantuviese el invicto desde que llegó al profesionalismo. El juez Burt Clements vio ganador a Mayweather Jr. en los 12 asaltos (120-107). Dave Moretti pensó que Márquez ganó el octavo para dejar la puntuación en 119-108, mientras que Williams Lerch dejó a púgil mexicano como el ganador de dos asaltos (118-109), también favorable al púgil estadounidense.
"Pienso que Márquez dio lo mejor en la pelea y aunque necesité al menos varios asaltos para darme cuenta que había vuelto al boxeo, ahora también estoy convencido que puedo ser todavía mucho mejor", adelantó Mayweather Jr, que fue siempre demasiado pesado y rápido para su rival mexicano.
Mayweather Jr., que derrotó al británico Ricky Hatton en diciembre del 2007, no tiene ningún problema en enfrentarse a Pacquiao después que el campeón mundial filipino cumpla con el compromiso de hacer su defensa del título ante el puertorriqueño Miguel Cotto.
El púgil invicto estadounidense (40-0, 25 triunfos conseguidos por nocáuts) hizo la pelea perfecta al sacar sus golpes con rapidez y después de alcanzar el objetivo dar dos pasos atrás para que Márquez no pudiese hacerle daño.
"Sólo en los dos primeros asaltos sentí que me faltaba adaptarme al cuadrilátero, pero luego ya viví todas las sensaciones positivas de las peleas y estoy convencido que seré mucho mejor en un futuro", subrayó Mayweather Jr., que sacó 493 golpes y llegó al cuerpo y la cabeza de Márquez con 290 para un 59 por ciento de efectividad.
Sólo permitió que Márquez le llegase al cuerpo con el 12 por ciento de los 583 golpes que lanzó el ex campeón del mundo mexicano, que no pudo evitar que en determinados momentos de la pelea pareciese que Mayweather estaba jugando con el rival.
Márquez (50-5-1) hace apenas 18 meses pesaba 58,97 kilos (130 libras), pero el campeón mexicano subió dos categorías para enfrentarse a Mayweather.
En el pesaje del pasado viernes, tuvo dos kilos menos que Mayweather, quien pagó 600.000 dólares por no registrar el peso, pactado en los 65,32 kilos (144 libras), y recibirá una bolsa de 3,8 millones de dólares en lugar de los 3,2 que tenía pactados.
Esa diferencia de peso fue dolorosamente obvia desde el primer asalto, pero Márquez se mantuvo en pie los 12 que se cargaron hacia un solo lado.
"Me sorprendió con la primera y única caída a la lona en el segundo asalto, que sentí los efectos de los golpes, pero en ningún otro momento", valoró Márquez. No quiero excusarme, pero el peso fue el problema, lo mismo que su rapidez", agrego el ex campeón del mundo mexicano.
Mayweather derribó a Márquez después que lo sorprendió con un gancho de izquierda, aunque luego no quiso seguir con el ataque para cumplir con su estrategia de estar a la defensiva y responder con el mejor contraataque para sorprender al rival
Márquez (50-5-1) tenía la nariz ensangrentada para la mitad de la pelea y Mayweather le conectó varios golpes potentes la final del sexto y cada vez que el ex campeón del mundo mexicano le conectaba buenas combinaciones de golpes, Mayweather invariablemente salía con una sonrisa.
"Podía ver cómo sonreía cuando le daba golpes, pero a la vez también observaba como sentía los efectos de los mismos", explicó Márquez. "Creo que en igualdad de condiciones de peso todo hubiera sido diferente".
Pero, al margen de la diferencia de peso, Mayweather Jr. volvió también con la mejor versión de su boxeo y la advertencia que está listo para enfrentarse a Pacquiao en su reivindicación de ser el mejor del mundo, aunque ahora todavía sin título oficial.

Márquez dice que diferencia de peso fue mucha ante Mayweather


El mexicano Juan Manuel Márquez, que la noche del sábado cayó por votación unánime ante el estadounidense Floyd Mayweather, aseguró que la principal causa de su derrota fue "la gran diferencia de peso", pero destacó además que "lo principal es que salí bien, y no me noqueó".
Mayweather regresó de una retiro de dos años para superar a Márquez por votación unánime con tarjetas de 118-109, 120-107 y 119-108.
"Nos sentimos tristes porque no se pudo lograr lo que queríamos", indicó Márquez. "Nos entrenamos fuertes, duro. No son excusas, pero el peso incidió. Fueron aproximadamente 20 libras las que me llevaba".
Pese a todo, Márquez dice irse orgulloso, porque Mayweather no le pudo noquear, como ha hecho a hombres más corpulentos y de gran historial.
"Le conecté golpes y no se movía. La diferencia de peso fue mucha, no es pretexto, pero no me noqueó, como mucha gente apostó que pasaría", añadió.
"Yo hice mi trabajo, la pelea fue a los 12 rounds y como guerrero mexicano me gusta morirne en la raya", manifestó.
Márquez dio las gracias a la afición por el apoyo que recibió durante la pelea y la promoción de la misma, y dijo que seguirá encima del encordado, buscando nuevos triunfos.
"Ahora creo que la próxima será con (Bernard) Hopkins", bromeó, para después señalar que en sus planes está tomar un receso de varios meses y pensar si sube a los pesos superligeros, aunque no descartó del todo un pleito con el australiano Michael Katsidis.
EN el mismo programa del sábado, Katsidis doblegó al mexicoestadounidense Vicente Escobedo por votación dividida en 12 asaltos, para llevarse el campeonato interino peso ligero de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).

MAYWEATHER VENCE FÁCIL A LOS PUNTOS A MÁRQUEZ


Floyd Mayweather puso en evidencia en la noche de este sábado, en el MGM Grand de Las Vegas, las diferencias de peso, alcance, estatura y, sobre todo, de técnica, sobre un Juan Manuel Márquez, que lo dio todo, como en él es habitual, pero sin dar nunca la sensación, ni tan siquiera, de poner en dificultades a su rival. ¿Por qué no sacó apenas la derecha el estadounidense? Todo un misterio, pero le bastó la izquierda, para detener al mexicano, y para derribarle en el segundo asalto, con un monumental upper que hizo que "Dinamita" besara la lona. El resto de la pelea, fue un quiero, eso es innegable, pero no puedo, del campeón mexicano, quien se mostraba impotente, cuando el veterano Nacho Beristáin le advertía, tras el quinto asalto, que iba perdiendo la pelea. Después vinieron dos buenos asaltos de Márquez, aprovechando la indolencia y el exceso de boxeo medido y cerebral del natural de Grand Rapids, que no obstante, dominó a placer, aunque sin apabullar, a su contrario, en los úlimos asaltos, en los que sacó al fin, su mano derecha, que parecía tenerla de "adorno". Los asaltos 10 y 11 fueron los mejores del boxeador local (vive en Las Vegas) y hasta se escucharon gritos de ¡u-s-a-! tras tronar toda la pelea, los gritos en favor del mexicano. Dio la sensación que Mayweather se conformaba con una clara victoria a los puntos, aunque Beristain le avisara a su pupilo, antes del último round, que el norteamericano iba a intentar el nocaut. Pero en ese último episodio, se mostró conservador, mientras Márquez, que lo dio todo, nunca mostró armas para destruir a su enemigo. En definitiva, fácil victoria del ex rey del boxeo actual, inactivo durante 21 meses, que ahora tendrá que ir a por el vencedor del Cotto-Pacquiao, para entronizarse, de nuevo, como el más grande. De momento, fue una gozada, aún con su exceso de medir su boxeo, verlo encima, de nuevo, de un cuadrilátero. La clase, desde luego, no la ha perdido. Para nosotros, victoria de Mayweather por 117-110.
Para los jueces, 118-108, 120-107 y 118-109.

JOSÉ MANUEL MORENO. BOXEO VELEÑO.

sábado, 19 de septiembre de 2009

¡MAYWEATHER PAGARÁ 600.000 $ POR EXCESO DE PESO!


DAN RAFAEL

Floyd Mayweather Jr. dio el viernes un peso inesperado de 146 libras (66 kilogramos) para la pelea que marcará su regreso a los cuadriláteros contra el mexicano Juan Manuel Márquez.
El peso superó por cuatro libras (1,8 kilos) el de Márquez, quien tiene menos estatura, y por dos libras (casi un kilo) el que habría sido acordado como límite para la contienda.
Aunque Mayweather no reconoció que había un límite en el contrato, se sabe que éste era de 144 libras (65 kilos), cerca del promedio que ambos púgiles habían tenido recientemente. Márquez nunca antes ha peleado en categorías superiores a las 135 libras (61 kilos).
Sin embargo, Keith Kizer de la Comisión Atlética del Estado de Nevada, le dijo a Kieran Mulvaney de ESPN.com, que las reglas del peso habían sido cambiadas el sábado a la mañanda, de 144 a 147 libras.
El exceso de peso, le costará a Mayweather $300,000 por libra, o sea que deberá pagarle a Márquez $600,000 adicionales por pasarse en 2 libras el peso pactado, además de los $3.2 millones que el mexicano ya tenía garantizados. El mínimo garantizado de Mayweather es $10,000, número que aumentará luego que los recibos de PPV sean contados.

viernes, 18 de septiembre de 2009

MAYWEATHER, 66,224 (146 LIBRAS) Y MÁRQUEZ, 64,410 (142)


En un abarrotado auditorio, en las instalaciones del MGM de Las Vegas, acaba de producirse el pesaje oficial de la pelea Mayweather vs. Márquez, y de los contendientes de las peleas preliminares.
El ex número 1 libra por libra, Floyd Mayweather, ha pesado 146 libras, o sea, 66,224 kilos y el campeón del mundo del peso ligero, Juan Manuel Márquez, ha dado en la báscula, el peso más grande de su historia: 142 libras, es decir, 64,410 Kg. Por tanto, una diferencia de 2,214 kilos en favor del "·Pretty Boy". La suerte está echada. Que veamos todos una magnífica pelea.

ARMONÍA FAMILIAR


DAN RAFAEL

Mientras Floyd Mayweather Jr. se prepara para su batalla con Juan Manuel Marquez dentro del ring, el ex campeón de cinco divisiones, y ex jubilado, ha encontrado un elemento de paz afuera de las cuerdas.
Casi una década de distanciamiento con su padre, Floyd Mayweather Sr., parece haberse desvanecido en una escena de armonía familiar. Esta semana, la mera mención del nombre de uno ha plantado una sonrisa en el rostro del otro en lugar de provocar un seño fruncido.
"Mi padre es un gran entrenador", dijo Mayweather Jr. "Es bueno tenerlo en el gimnasio. Competimos en algunas cosas: Saltar la soga, volteretas, ese tipo de cosas. Estoy contento de tener a mi padre de vuelta en mi vida".

Y el padre comparte el sentimiento.
"Todo lo que hicimos Little Floyd y yo fue arreglar las cosas", dijo Mayweather Sr. "Lo extrañaba mucho. Hemos vuelto a unirnos. Cuando estábamos alejados no sabía cuánto amaba a mi hijo. Pero eso (el distanciamiento) ha quedado en el olvido".
Las cosas no siempre fueron así. Durante los primeros años de la carrera profesional de Mayweather, él y su padre tuvieron una fuerte discusión, y las cosas siguieron empeorando con sus comentarios públicos a lo largo de los años.
Mayweather Sr., ex boxeador quien inició a su hijo en el boxeo y luego pasó a entrenarlo, de pronto desapareció. Hubo desacuerdos, discusiones por dinero, y el hijo hasta desalojó al padre de una propiedad que le pertenecía.
Roger Mayweather, tío de Floyd Jr. y hermano de Floyd Sr., lo ha estado entrenando desde entonces.
Hubo algunos intentos de acercamiento entre padre e hijo a lo largo de los años, facilitados por el hecho de que ambos viven en Las Vegas. Senior aparecía de vez en cuando en las peleas de su hijo, pero ahí quedaban las cosas.
El acercamiento más prometedor llegó en el 2007, durante el principio del campo de entrenamiento de Mayweather Jr. mientras se preparaba para pelear contra Oscar de la Hoya. Roger fue encarcelado y Floyd Sr. y su hijo tuvieron un emotivo reencuentro antes de una conferencia de prensa en Las Vegas durante el tour para anunciar la pelea. Floyd Sr. volvió a convertirse en el entrenador de su hijo, pero la relación solamente duró unas semanas. Cuando Roger, quien tiene una relación volátil con su hermano, fue liberado, el experimento terminó rápidamente.
El rencor entre padre e hijo llegó a ser tan profundo que en un momento Mayweather Sr. hasta tuvo planes de entrenar a De la Hoya para que derrotara a su hijo en una revancha agendada para septiembre del 2008. Sin embargo, Mayweather Jr. anunció su retiro unos meses antes y la pelea fue cancelada.
Ahora, Mayweather Jr. (39-0, 25 nocauts) regresa de su retiro para enfrentarse a Márquez (50-4-1, 37 nocauts), campeón de peso ligero, en una pelea de 144 libras en el MGM Grand Garden Area este sábado por la noche (9 ET, HBO PPV, $49.95), y su padre ha estado en el gimnasio todos los días durante el campo de entrenamiento.
Pero esta vez el acercamiento parece haber tenido mucho menos que ver con el boxeo y mucho más que ver con el hecho de que el padre de 56 años y el hijo de 32 han crecido.
A esta altura de sus vidas, el reencuentro probablemente tenga más que ver con el hecho de que el padre acaba de enterrar a su propio padre y sufre de una enfermedad llamada sarcoidosis, un desorden poco frecuente que produce una inflamación en los pulmones y provoca ataques de tos y fatiga, y el hijo parece haberse dado cuenta de que no tendrá a su padre para siempre.
"Es una gran alegría ver que la relación entre padre e hijo se está recomponiendo", dijo Leonard Ellerbe, el asesor de mayor confianza de Mayweather. "La familia es muy importante, y lo sé porque he perdido a mi padre en el último año. Tanto Floyd como su padre reconocieron que han sido obstinados en el pasado. Pero Floyd ha madurado en los últimos años. Para él es grandioso tener a su padre de vuelta en su vida y que sus hijos tengan un abuelo.
"Floyd me ha mencionado que está extremadamente contento de tenerlo de vuelta en su vida. Su padre va a su casa todo el tiempo. Es una verdadera alegría ver eso".
El punto de acercamiento en su relación ocurrió durante el verano, cuando un amigo de ambos, Tommy Smalls, más o menos los engañó para que se encontraran.
"Sé exactamente lo que hizo, pero fue bueno que lo hiciera", dijo Mayweather Jr. "Le dijo a mi padre, 'Tu hijo quiere ir a cenar contigo y su madre'. Y a mí me dijo, 'Tu padre quiere que vayas a comer con él'. Así que no importa cómo, pero nos juntó. Consiguió que fuéramos a cenar juntos. Solamente hablamos".
Dijo Mayweather Sr., "No sé si fui yo o mi hijo el que compuso las cosas, pero eso no importa realmente. Está arreglado. Creo que él está disfrutando de su padre tanto como yo estoy disfrutando de mi hijo. Me encanta todo lo que está pasando. Me estoy divirtiendo tanto con mis nietitos y estoy más que feliz de tener una relación con mi hijo. Ambos hemos crecido".
No mucho después de esa cena, Mayweather Sr. comenzó a asistir al gimnasio a diario, visita a su hijo en su casa y está conociendo a sus cuatro nietos.
"Mis hijos están teniendo la oportunidad de ver a su abuelo", dijo Mayweather Jr., cuyo hijo mayor, Koraun, de 10 años, le gusta boxear y se ha convertido en el último alumno de su abuelo.
Mayweather Jr., sin embargo, afirma que su entrenador es Roger, y no su padre.
"Está ahí para apoyarme, (pero) mi padre entiende que Roger es mi entrenador", dijo Mayweather Jr. "Pero me encanta que mi padre venga al gimnasio y me aliente. ¿Quién no querría que su madre o su padre lo apoyen? Es como cuando eres un niño y estás en la Pee Wee League de fútbol americano. Quieres que tus padres estén ahí. Si tus padres están ahí cada día, te sientes mucho más seguro".
A Mayweather Sr. le gustaría estar más involucrado en el entrenamiento de su hijo, pero está más interesado en evitar conflictos con su hijo y su hermano, así que se ha hecho a un lado.
"Lo que más me importa es tener una relación con mi hijo", dijo. "Pero recuerda, yo fui quien lo hizo campeón".
Mayweather Sr. no niega que le gustaría estar en el rincón el sábado por la noche, pero dijo que no está insistiendo con el tema.
"Estaré en la pelea como su padre, pero si me quiere ahí, ahí estaré", dijo Mayweather Sr. "Si me quiere en el delantal, estaré en el delantal. Si quiere que hable (entre rounds), eso está bien. Es la pelea de mi hijo, pero seguro, me encantaría estar ahí arriba".
Sin embargo, mantener la paz familiar es más importante. Mayweather Sr. dijo que la relación con su hermano está "ahí".
"Estoy intentando no tener problemas con nadie, pero pongámoslo así -- voy al gimnasio todos los días por mi hijo", dijo Mayweather Sr.
Pero también dijo que Roger había ido a su casa dos veces esta semana.
"No estamos peleando. Será pacífico porque ese es mi hijo", dijo.
Roger se ha mantenido al margen de la refriega entre su hermano y su sobrino, conformándose con entrenar a su sobrino como siempre lo ha hecho, lo que está bien por Floyd Jr.
"Me gusta trabajar con Roger por nuestra química", dijo. "Nuestra química es buena y no tenemos discusiones. Es divertido. Y no me apabulla. Me deja trabajar. Y hace lo que tiene que hacer y lo que siempre ha hecho antes de una pelea, el plan. Roger es un gran tipo, ¿sabes? Lo quiero mucho y me pregunto porqué mi tío Roger no ha salido entrenador del año. Sus boxeadores han estado dominando desde el '96 y aún no ha sido elegido".
Aunque Roger tenga el rol protagónico, Mayweather Sr. no deja de decirle a su hijo lo que piensa.
"Le sigo diciendo lo que pienso y lo que sé", dijo. "Mi hijo es muy receptivo. Pero no fui al gimnasio para ser el jefe. Mi hijo es un adulto y puede tomar sus propias decisiones".
Una de ellas fue abrirle los brazos a su padre nuevamente.