
Dan Rafael
ESPN.com
Saúl "Canelo" Álvarez ya ha logrado
muchas cosas en su carrera. El joven de 22 años ganó un título mundial súper
welter vacante a la edad de 20 años, hizo cinco defensas dominantes de su corona
y se convirtió en el boxeador en activo más popular de México.
Pero si hay una cosa por la que los críticos han molestado como una
costra desagradable, es el nivel de los oponentes que Álvarez ha enfrentado. Sí,
"Canelo" ha dominado sus peleas, llenado las tribunas -- en México y Estados
Unidos -- y generado millones de dólares. Pero nada de eso obscurece el hecho de
que todavía no enfrente a un rival de élite, o incluso a un retador serio.
Su título llegó contra Matthew Hatton, el hermano menor del ex monarca
súper ligero Ricky Hatton. Matthew Hatton es un hombre de menor estatura, y con
escasas posibilidades, realmente sin nada que hacer en una pelea de título
mundial, especialmente en 154 libras.
Las rivales contra los que ha defendido Álvarez tampoco integraron un
grupo de éxito: los pálidos retadores Ryan Rhodes y Alfonso Gómez, un disminuido
Kermit Cintrón, el aún más disminuido Shane Mosley -- de 40 años -- y Josesito
López, un peso súper ligero.
Algunos críticos se han ensañado con Álvarez, porque la selección de sus
rivales no había sido muy brillante. Él escuchó y leyó los comentarios.
Pero si le preguntan a "Canelo", él quiere pelear con todos. Durante el
último año, ha estado retando a Floyd Mayweather Jr., el rey libra por libra. Su
equipo, sin embargo, ha sido muy cuidadoso con él. Nadie quiere arriesgar de más
a la gallina de los huevos de oro, a menos que sea por la cantidad exorbitante
de dinero con una pelea contra Mayweather.
Pero Álvarez ya se cansó de las críticas. Quiere probarse a sí mismo. Así
que cuando su equipo le sugirió rivales para su próxima afronta, como Alfredo
Angulo -- un peleador fácil de golpear --, Álvarez dijo que no.
Quería una prueba verdadera. De hecho, insistió en eso. Y ahora, Álvarez
tiene una que es su momento de la verdad.
Álvarez se enfrentará contra el también campeón Austin Trout para
unificar sus cinturones de las 154 libras el sábado por la noche (Showtime, 10
ET, con las preliminares en Showtime Extreme comenzando a las 8 ET), ante una
asistencia que agotó las localidades y se espera que sea de 40,000 personas en
el Alamodome de San Antonio.
"Siempre habrá críticos, pero la crítica también es constructiva, y en
este caso particular, siempre será tu próxima pelea la que criticarán o hablarán
acerca de ella, y ésa es la pelea más dura", comentó Álvarez mediante un
traductor. "Esta pelea en particular, sí, la que sigue, es la más difícil y
donde callaremos a los críticos".
En la pelea co-estelar, los prospectos de peso ligero Omar Figueroa Jr.
(20-0-1, 16 KO) de Weslaco, Texas, y el puertorriqueño Abner Cotto (16-0, 7 KO)
-- primo de Miguel Cotto -- se enfrentarán en una pelea a 10 rounds, donde cada
quien busca subir un peldaño en el nivel competitivo.
La decisión de Álvarez de buscar una pelea contra Trout llegó como una
sorpresa, dado el estilo difícil y técnico que posee el peleador zurdo. Otra
superestrella descubrió de una forma nada grata lo difícil que puede resultar
Trout.
Miguel Cotto, figura puertorriqueña y ex campeón mundial,
proyectado para pelear contra Álvarez en esta fecha, se enfrentó a Trout en
diciembre y fue humillado al perder por decisión, y una pelea Álvarez-Cotto
quedó descartada. Cotto había declinado una revancha contra Manny Pacquiao, para
enfrentar a Trout por muchos millones de dólares menos y pagó el precio.
Ahora, Álvarez (41-0-1), 30 KO) se encuentra en una posición precaria
similar, porque parece como el rival inminente de Mayweather, siempre y cuando
sigan ganando. Pero qué importa Mayweather, Álvarez quería esta pelea contra
Trout (26-0, 14 KO) -- de 27 años y originario de Las Cruces, Nuevo México -- y
está dispuesto a tomar el riesgo pese a que Golden Boy Promotions, que promueve
a Álvarez, no quería organizar la pelea.
"El equipo, luego de la pelea de Trout contra Cotto, decidió que era la
pelea que queríamos", señaló Álvarez. "Y sí, nos sentamos a platicar con nuestro
promotor, Golden Boy, de que él era quien queríamos. Ellos se pusieron a
trabajar y ahí es donde nos encontramos actualmente, y todos estamos contentos
por estar de acuerdo".
Golden Boy acordó la pelea contra Trout, pero no era el combate que el
promotor quería realizar.
"Nos propusieron otras peleas, otros caminos", afirmó Álvarez, "pero yo
quería esta pelea y por eso estamos aquí".
Álvarez insistió en la pelea por dos razones: Además de su gran deseo por
comprobar que puede vencer a un rival de calidad, también busca revancha
familiar. En 2011, Trout ganó el título vacante en México, venciendo fácilmente
a Rigoberto Álvarez, el hermano mayor del "Canelo".
"Porque derrotó a mi hermano y le quitó el título, esta pelea significa
más", dijo Álvarez. "Es personal, porque nos arrebató algo. Luego de que gane
esta pelea, tomaré ese cinturón y se lo daré a mi hermano".
Pero la dinámica familiar ni siquiera ha entrado en la cabeza de Trout.
"Todo es una coincidencia, para ser honestos", afirmó Trout. "Su hermano
tenía un cinturón. Él tiene un cinturón. No es que esté persiguiendo a la
familia Álvarez. No quiero ser el destructor de los Álvarez o algo semejante.
Pero si algún otro de sus hermanos obtiene un cinturón, bueno, entonces también
estaría en mi lista".
El hecho de que Álvarez desafiara a su equipo y exigiera la pelea contra
Trout impresionó a Oscar de la Hoya, presidente de Golden Boy, quien durante su
carrera como peleador se enfrentó a todo. De la Hoya se atrevió a ser grande, y
admira que Álvarez haga lo mismo.
"Habla mucho de que alguien tan joven -- a la edad de 22 años -- quiera
pelear contra los mejores", señaló De la Hoya. "Austin Trout es un rival muy
difícil. Como cualquier otro oponente, sí es peligroso, pero Austin Trout es un
boxeador invicto".
De la Hoya dijo que aunque hubo otras personas involucradas en el proceso
para elegir al rival, que se opusieron a que fuera Trout -- incluyendo al CEO de
Golden Boy, Richard Schaefer, los programadores Robert Díaz y Eric Gómez, además
del mánager de "Canelo", José "Chepo" Reynoso y el entrenador Eddy Reynoso- --
él lo apoyó. "Es correcto, la gente se preocupó, pero yo no era uno de esos",
afirmó De la Hoya. "Conozco las habilidades del 'Canelo'. Conozco su estilo. Sé
que le encanta enfrentar a los zurdos. Pero habla mucho de él. A los 22 años, si
comparas la carrera de Saúl contra la de cualquier otro, cualquiera que sea de
élite, ellos nunca aceptarían esta oportunidad o este tipo de peleador, ni
siquiera yo, incluyendo a Floyd Mayweather, incluyendo al que sea. Es una prueba
que él quería, y obviamente esperamos el mejor resultado". Álvarez al menos
tiene asegurada la revancha en caso de que pierda. Trout, también un campeón
invicto, no tiene ese lujo como plan B.
"La cláusula de revancha va en una sola dirección", afirmó Trout. "Cuando
yo gane, la cláusula podría hacerse efectiva, pero si él gana, se dedican sólo a
su negocio. Eso me demuestra la falta de confianza en su peleador. Mi equipo
cree en mí al 100 por ciento contra cualquiera.
"Como yo sé, como ustedes saben, De la Hoya y Richard Schaefer intentaron
que esta pelea no se diera en todo momento. Cuando cambiaron la pelea de Las
Vegas a San Antonio, se hablaba de que Angulo sería su rival a modo, pero fue
cuando 'Canelo' se interpuso, como un campeón, y dijo, 'No, yo quiero a Trout'.
Lo intentaron para que no se acordara la pelea, pero me pregunto cómo se
sentirán por él sabiendo que su equipo no tiene la confianza en su peleador. Yo
desconozco ese sentimiento, mi equipo cree en mí".
Y aunque exista la cláusula de una revancha, para darle cierta protección
al "Canelo", Trout le da mérito por no solamente aceptar la pelea, sino insistir
en ella.
"Algunas personas no quieren pelear contra Austin Trout", dijo. "Pero
cuando su equipo no quería que peleara conmigo, entonces él dio a conocer sus
exigencias y, como un campeón verdadero y hambriento, pidió lo mejor. Hay mucho
respeto hacia él por imponerse y hacer que esto ocurriera.
"Y quiero agradecer también a los aficionados, porque pienso que fue la
exigencia de los aficionados lo que lo presionó para hacer esas demandas".