jueves, 22 de septiembre de 2011

MÁRQUEZ: "EL COMBATE DEBIÓ SER DECLARADO NULO"


Univisión.com

El campeón mundial súper ligero, Juan Manuel Márquez, opinó sobre la pelea del pasado 17 de septiembre entre Floyd Mayweather Jr. y Víctor Ortíz, la cual calificó de callejera.
"Yo creo que lo que hizo Víctor Ortiz es inaceptable. Cabezazo callejero no se vale en un ring de boxeadores profesionales. Igual Mayweather. Como quiso desquitarse fue de pelea callejera. El réferi dice que nunca debe bajarse la guardia. El réferi no había dado comienzo a la pelea. Es polémico lo que hicieron. Cuando hay orden de combate, Cortez no dijo nada", comentó Márquez a espn.
El mexicano dijo que el combate debió haber sido declarado nulo.
"Debio haberse marcado nulo. El réferi debía parar el combate para hablar con un comisionado en el ring y reiniciar la pelea. Se pierde. Debió haber sido decisión nula. Le dan nocaut a Mayweather y hay grave error de todos incluyendo la Comisión de Nevada. Una pelea que se tornaba buena, la echaron a perder toda", agregó el monarca.
El futuro rival de Manny Pacquiao comentó que debe existir profesionalismo en el deporte.
"A pesar de que el réferi te dice en el vestidor que no debes descuidar la guardia, existe también el profesionalismo. Hay que combatir claro. Existe el deportivismo y la profesionalización”
Márquez expuso que las peleas del “Canelo” y Erik Morales fueron buenas, añadió que a Álvarez le faltan rivales de nivel para ser reconocido.
"Buenos triunfos de ambos peleadores. La pelea de 'Canelo' fue muy buena contra Gómez. Veloz con poder de puños, Morales su cuarto título para México, es importante para él contra un boxeador con hambre de gana.” Sobre Álvarez platicó: “"Pueden ser los rivales. Los que nos dedicamos a esto y vemos los rivales que nos ponen, uno piensa que no son los rivales adecuados para él. Que enfrente a un Angulo o ese nivel de boxeadores, lo reconoceremos más".
Juan Manuel se prepara para su pleito del próximo 12 de noviembre ante Manny Pacquiao en Las Vegas, combate que promete sacar chispas.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Mayweather: '¿Dónde estaba Pacquiao cuando yo dominaba?'


Reuters

La "megapelea" entre Floyd Mayweather Jr. y Manny Pacquiao parece tan lejana como siempre, después de la victoria del estadounidense ante Víctor Ortiz.
Mayweather mejoró su historial profesional a 42 victorias y ninguna derrota al adjudicarse el título welter del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). Después, el estadounidense se mostró reacio a confirmar el combate más deseado por todo el mundo del deporte.
"No necesito a Pacquiao", dijo a los periodistas el boxeador de 34 años, después de vencer a Ortiz en el cuarto asalto en el MGM Grand Garden Arena, en Las Vegas.
"Con o sin Pacquiao, siempre que Floyd Mayweather sale a pelear puede ganar más de 70 millones de dólares", agregó.
"Dónde estaba Pacquiao en 1996, 1997, 1998, 1999, 2000 0 2001 cuando yo dominaba el deporte? Nunca me la pidió (una pelea) cuando yo tenía 20 años o cuando era joven", planteó.
Un duelo entre el defensivo Mayweather y el agresivo Pacquiao, los dos mejores boxeadores de su generación, decidiría el mítico título de "libra por libra".
Estaba previsto que Mayweather, campeón mundial en cinco categorías diferentes, enfrentara a Pacquiao el año pasado, pero las negociaciones se colapsaron.
Pacquiao tiene programada una pelea con el mexicano Juan Manuel Márquez en noviembre y, en caso de ganarla, hay una especulación acerca de que el asiático finalmente puede enfrentarse a Mayweather el próximo mayo.
Sin embargo, el estadounidense cuestiona la manera en que Pacquiao ha ganado sus títulos mundiales en ocho categorías distintas, una cantidad sin precedentes.
Mayweather también criticó al filipino por su manera de llevar las finanzas y por la elección de sus rivales.
"Pacquiao es famoso por mí. Cuando se habla de Pacquiao, se habla del tipo que está intentando pelear con Mayweather. Cuando se habla de Mayweather, se habla del mejor", remarcó.
Por su parte, Pacquiao continuamente esquiva el tema de una "mega pelea" con Mayweather.
"No voy a pelear con nadie mientras haya un problema con la decisión del promotor", aseguró el filipino a comienzos de este año. "Ese es el trabajo de mi promotor. Yo soy boxeador, tengo que hacer mi trabajo y entrenar duro para pelear", agregó.

lunes, 19 de septiembre de 2011

DEPORTIVA PERO CRIMINAL... PARA LA TELEVISIÓN ARGENTINA


JOSÉ MANUEL MORENO

Y para los que me preguntan qué hubiera pasado si el desenlace hubiera sido al revés, lo tengo claro: el árbitro hubiera descalificado a Ortiz, sin lugar a dudas.

LA BIBLIA DE MAYWEATHER


DIEGO MORILLA
ESPN.com

El ambiente era digno de una congregación evangelista, y el predicador estaba en pleno vuelo retórico, derramando sobre su feligresía un aluvión de inspirada cátedra espiritual. La arenga retumbaba en las cuatro paredes del recinto, indiferente e impertérrita ante la aceptación total y absoluta de los más fieles, el asombro y la perplejidad de los iniciados y la indiferencia de los no creyentes. La diatriba tenía, con todas sus contradicciones y aciertos, vida propia, y el oficiante mantenía el control de la multitud con una convicción que distaba por momentos del discurso que ofrecía y que se desplazaba cómodamente entre los extremos de lo sacro y lo profano, lo serio y lo descabellado, y todo bajo el explosivo manto de un discurso en el que la deidad proclamada desde el púlpito parecía hacerse carne ahí mismo frente a los pasmados parroquianos.
Y es que la deidad en cuestión no era otra que el mismo oficiante que la declamaba con el ardor de un clérigo consagrado. Floyd Mayweather Jr. cantaba a los cuatro vientos los salmos y versículos del Evangelio Según Floyd Mayweather Jr., y no había un ánimo lo suficientemente valiente en toda la audiencia como para dar testimonio en contrario. El imparable tropel de alabanzas fluía, entonces, cual canto gregoriano embalsamando el aire sin que nada pudiera frenarlo.
"Otra actuación increíble", señaló Mayweather en relación a su reciente combate ante Víctor Ortiz, en el que se impuso por nocaut tras tres asaltos de gran boxeo y un cuarto round que vivirá en la controversia durante muchos años. "El entrenamiento fue increíble. Sangre, sudor y lágrimas. No solo se trata de dinero, es entretenimiento. Nosotros traemos entretenimiento" dijo, flanqueado por su amigo el rapero 50 Cent, que algo debe saber de eso.
Y es que Mayweather es una máquina de traer entretenimiento desde arriba y abajo del ring por igual. Sus peleas se producen con una distancia cada vez mayor entre una y otras, y por eso sus declamaciones y sus presentaciones escénicas toman el lugar que debería tener su desempeño en el ring. Esto constituye un esfuerzo notable. Lo entiendo desde mi puesto, en el que me veo obligado a escribir decenas de notas y artículos sobre el tema, con apenas unos minutos de acción boxística como motivo (casi como excusa, com acto secundario) para mis escritos. Mayweather, indudablemente el peleador de mayor atracción en el mundo hoy en día, no peleaba desde hace 16 meses, y probablemente no volverá a pelear por otro tramo similar de tiempo luego de los casi 12 minutos de boxeo que nos brindó desde el ring del MGM Grand Garden Arena de esta ciudad el pasado sábado. Los eternos tiempos que quedan por transitar entre uno y otro combate son llenados por horas de prédica vociferada, una práctica que Mayweather domina a la perfección y con comodidad. Y el objeto de su prédica es, últimamente, quien se vislumbra como el único rival que podría hacerle sombra en el boxeo actual.
"Si eres el mejor, toma el examen", dice Mayweather, en relación a su constante pedido de que Manny Pacquiao, su némesis jurado, se realice exámenes de drogas al azar, al estilo olímpico. "Nunca evité pelear con ningún oponente. (Pacquiao) le gana a los boxeadores que yo dejo atrás. Yo vencí a Hatton cuando estaba invicto, pero luego lo vence Pacquiao y es un ídolo. Yo vencí a De La Hoya en el peso que él eligió, pero Pacquiao lo venció en un peso que De La Hoya no cumplía en casi 12 años".
El esfuerzo de Mayweather por poner a Pacquiao a su sombra hace que ciertas verdades se acomoden a su visión de las cosas, y que ciertas otras simplemente se transformen en hipérboles egocéntricas. Los dardos, en ambos casos, son igual de venenosos.
"El nombre de Pacquiao solamente es relevante cuando lo mencionan junto a mi nombre. Cuando hablan de Pacquiao, dicen 'ese es el tipo que quiere pelear con Floyd Mayweather'. Cuando hablan de Floyd Mayweather dicen 'él es uno de los más grandes de todos los tiempos'", afirma Mayweather, ante el éxtasis redoblado de la feligresía presente, y doblando la apuesta al señalar que la oferta que está en la mesa para ese mega-combate soñado fue siempre una idea suya.
"¿Cómo pueden decir que rechazo ofertas si yo soy el que hace las ofertas?", se pregunta, esta vez desde su puesto de presidente de Mayweather Promotions, la empresa a través de la cual guía su propia carrera. "Pacquiao tiene un jefe. Antes de pelear con Floyd Mayweather él tiene que poner su negocio en orden. Cuando él pelea tiene que darle el 30 por ciento de su cheque a dos compañías diferentes. Yo me quedo con el 100 por ciento de mis ganancias".
Sea cual sea el porcentaje de sus ingresos, está claro que el choque ante Pacquiao sería el más redituable de la historia del boxeo. "Armar una pelea de esta magnitud lleva seis meses, pero yo quiero mantenerme activo", indica Mayweather, que a menudo ha sido criticado por sus largos períodos de inactividad. "Pero yo peleo cuando yo quiero pelear. Yo le doy mucho al boxeo, le di muchas peleas excelentes. Si quiero pasar 16 meses con mi familia, voy y lo hago. ¿Es mucho pedir, acaso?"
Pero la inactividad de Mayweather no es el único motivo que bloquea ese mega-evento. Mayweather, a pesar de ser visto como el mejor boxeador de la actualidad en todos los pesos, va por más y pide un mayor respeto para su posición de liderazgo, lo cual a menudo molesta a sus posibles oponentes.
"Si peleo con alguien que viene subiendo de categoría, él es demasiado pequeño. Si peleo con alguien más joven, es porque yo tengo más experiencia. Nunca puedo ganar nada", afirma. "Cuando le gane al pequeñito (Pacquiao) la gente va a decir 'él es muy pequeño o muy viejo'. Dicen que soy muy grande para Márquez, pero no para Pacquiao, y ambos tienen el mismo tamaño", se queja.
El tamaño de Pacquiao no es una mera metáfora, sino uno de los motivos para las sospechas de Mayweather sobre el posible uso de drogas para mejorar el rendimiento por parte del filipino, y la razón por la cual Mayweather se muestra tan poco dispuesto a ceder en este espinoso punto.
"Ahora mismo, si yo subo al peso pesado y peleo con los Klitschko, todos dirían que Floyd Mayweather está usando drogas. Él subió de 105 a 154 libras y nadie dice nada. ¡Despierten de una vez!", exclama el flamante campeón de peso welter del CMB, y los fieles en la tribuna de la sala de prensa vociferan su aprobación al grito de "¡amén!". "Cuando Michael Jordan, Kobe Bryant, y todos esos jugadores eran jóvenes, uno sabía que iban a ser grandes atletas. Pacquiao no era nadie cuando era joven, perdía por nocaut en peso mosca, y ahora es un peso welter que noquea a todo el mundo. Un peleador no sale a los 25 años noqueando welters y medianos junior. Eso simplemente no sucede. Si él no tiene nada que ocultar, hagamos la prueba de drogas. Yo solo quiero un nivel parejo para los dos".
Es de notar que, a pesar de lo atendible y perfectamente comprensible de los puntos que enumera Mayweather, todo lo que queda en las mentes de nosotros, sus interlocutores, es el eco de ese tono arrogante y despectivo con el que se expresa, y que subraya sus palabras ahogando a menudo su verdadero significado. Esa enorme arrogancia de Mayweather estuvo claramente exhibida durante toda esta semana, y las aristas más cuestionables de su personalidad afloraron con una violencia inusitada. Primero, la discusión que lo enfrentó con su padre y ex entrenador durante un alto en su preparación (filmada por las cámaras de la serie-reality "24/7" de HBO, que sigue la vida de ambos boxeadores en los meses previos al combate). Luego fueron las palabras durísimas que tuvo para con su rival, poniendo en duda su historia del abandono de sus padres y otros comentarios igualmente hirientes. Y luego concluyó su presentación interrumpiendo su entrevista con el comentarista de HBO, Larry Merchant en el ring tras la pelea , con palabras irrepetibles, causando la ira del veterano entrevistador que inmediatamente le contestó diciendo "si yo tuviese 50 años menos te patearía el trasero".
"Estamos en una economía difícil, y yo lo único que quería es agradecerle a mis fanáticos por poner dinero en mí. ¿Es mucho pedir acaso?", se excusa Mayweather, explicando así la razón del final abrupto de ese coloquio, detenido en primer lugar por Merchant con un tono bastante arrogante justo cuando Mayweather realizaba su agradecimiento a las cámaras. La despareja disputa no es tal: un veterano como Merchant podría quizás ser un poco más respetuoso y menos socarrón a la hora de abrirle el micrófono al mayor exponente del deporte que le da de comer hace tantos años, y sus desplantes a los boxeadores que él entrevista (junto con un tono de autosuficiencia que bordea lo despectivo, por momentos) ya son muy conocidos. Pareciera como si Mayweather hubiese elegido el peor momento para dar su opinión abierta y sin censura sobre Merchant, pero por otra parte es lícito preguntarnos: ¿qué más tiene que esperar Mayweather para soltar toda su violenta sinceridad ante las cámaras? ¿Tener más edad? ¿Más dinero, poder o influencia en el deporte?¿Más seriedad, acaso? A lo largo de toda la charla, la sonrisa socarrona y los comentarios sobradores fueron todos de Merchant, pero cuando Mayweather defendió su posición en términos casi callejeros, el mundo se le vino encima. Y esa dicotomía, ese mismo "doble estándar" o doble vara para medir acciones propias y ajenas se manifestó también durante el transcurso del combate de esa noche.
"Uno la hace y la paga", dijo Mayweather sobre su triunfo, en el que le arrebató el título welter del CMB a Ortiz con un sonoro nocaut justo cuando el campeón bajaba los brazos tras pedirle disculpas por un flagrante y espantoso cabezazo intencional. "Mucha gente no sabe bien lo que pasó. Él me golpeó con dos cabezazos, uno me rompió la boca por fuera y otro por dentro. Voy a tener que hacerme coser la boca cuando salga de aquí.
"Yo les dije: si él sale a pelear, la pelea no llega a los 12 rounds. Yo recibí codazos y cabezazos y no me quejé. Yo soy un peleador. Una vez que tocamos los guantes es hora de pelear", se excusó, blandiendo la regla de "protegerse en todo momento" que Ortiz soslayó durante una fracción de segundo en la que su mundo se vino abajo y su campeonato cambió de dueño. "Cuando estás en una pelea así de intensa, y solamente los peleadores entienden esto, uno no escucha todo lo que dicen", afirma Mayweather. "Si todo seguía así, lo iba a noquear en un par de rounds más. Mi rincón me decía que lo siga atacando, que sea astuto, y eso hicimos". El abrazo ofrecido por Ortiz luego de su tremenda falta no logró penetrar la coraza emocional de Mayweather, tampoco. "En un minuto me da un cabezazo, y al otro quieres ser amigo mío. Esto no es así. Este es el negocio del dolor. Esto es boxeo. La gente quería un nocaut y eso fue lo que les dí".
Y eso, señores, es lo que se llama entretenimiento.



Amén.

domingo, 18 de septiembre de 2011

UN COMBATE VERGONZOSO, UNA MANCHA PARA EL BOXEO



JOSÉ MANUEL MORENO. "BOXEO VELEÑO"
Floyd Mayweather y Víctor Ortiz, dos magníficos campeones del noble arte del boxeo, protagonzaron en la noche del sábado en la "Catedral" actual del MGM Grand Arena de Las Vegas uno de los espectáculos más bochornosos que se recuerdan. El odio y las malas artes que desprendieron ambos púgiles en los días previos al campeonato del mundo del peso wélter WBC incluido el deplorable show del pesaje, se trasladó al ring del casino estadounidense. Cerca de 16.000 espectadores asistieron atónitos a un cuarto asalto para la historia más negra y truculenta de este deporte. Los tres primeros asaltos habían sido de dominio de Mayweather que, eso sí, no lucía como como en sus mejores tiempos. No obstante, a pesar de notársele menos veloz especialmente de piernas, le infligió dos derechas tremendas en el segundo y tercer asalto que no llevaron a la lona a Ortiz porque este pareció mejor preparado que en anteriores combates. Pero el desenlace más frenético y desafortunado de todos los posibles estaba al caer. Restaban 14 segundos para finalizar el cuarto round, cuando "Vicious" Ortiz no tuvo nada mejor que hacer que propinarle un cabezazo en una esquina a su rival, estilo Zidane vs. Materazzi. Si aquello le supuso al mejor jugador del mundo la expulsión fulminante, lo mismo tendría que haber hecho el veterano Joe Cortez, ya que este es un deporte noble donde los haya y no caben agresiones intencionadas de este tipo. Cortez se limitó a lo fácil: descontarle un punto al mexicano-americano. Ortiz le dio un beso de disculpa a "Money" en el colmo del despropósito. Pero el "gag" de los últimos tiempos del boxeo estaba por llegar. Según estaba mirando el árbitro al costado del ring para percatarse del tiempo que restaba de asalto, sin mirar a los boxeadores, y mientras Ortiz se volvía a acercar a Floyd para disculparse con la guardia baja, este le dió dos "galletas", pimero con la izquierda y acto seguido con la derecha, que me niego a calificar esos golpes con términos boxísticos, que tumbaron a Ortiz. ¿Reacción del incompetente Cortez? Después de carecer de los redaños suficientes para descalificar a Ortiz, contarle los diez segundos reglamentarios al hasta ayer campeón y proclamar el nocaut en favor del antiguo "Pretty Boy", entre la incredulidad de aficionados y periodistas. Cortez tendría que haber descalificado, reglamento en mano, a Ortiz por su antideportiva acción y lo que hizo el considerado por muchos como el mejor boxeador del planeta, será muy legal pero es una mancha para su carrera y para todo el boxeo. Mala propaganda para este. Lo que nos faltaba. Y para colmo de males, Mayweather amenazó después del simulacro de pelea al octogenario periodista de la HBO Larry Merchant en otro acto de vergüenza ajena. ¿Aún nos quedan ganas de un Pacquiao-Mayweather?

POLÉMICO NOCAUT




Diego Morilla

Se anticipaba como un combate lleno de mala sangre y hasta odio mutuo, pero nada hizo prever un final tan abrupto y demoledor.
Floyd Mayweather anotó un apabullante nocaut en el cuarto asalto sobre el campeón del Consejo Mundial de Boxeo de peso welter Víctor Ortiz con una combinación de izquierda y derecha cuando su rival se hallaba descuidado mientras le pedía perdón por un cabezazo claramente intencional que le costó un punto apenas unos segundos antes.
El choque se produjo en el MGM Grand Garden Arena de esta ciudad, y de este modo Floyd Mayweather Jr., oriundo de Grand Rapids, Michigan, y residente de esta ciudad, mejoró su marca a 42-0 con 26 KOs, mientras que Víctor Ortiz, nativo de Garden City, Kansas y residente de Ventura, California, cae a 29-3-2, con 22 KOs.
“ Yo autoricé el reanudamiento del combate. El boxeador tiene el mandato de protegerse todo el tiempo. Mayweather no hizo nada ilegal. ” -- El referí Joe Cortez
El réferi Joe Cortez le quitó un punto por un cabezazo claramente intencional a Ortiz a mediados del cuarto asalto, y justo cuando Ortiz estrechaba la mano de Mayweather para pedir disculpas, Mayweather abusó (quizás con demasiada picardía pero sin violar ninguna regla, y sin atenuantes para ambos púgiles) de la vieja regla de "protegerse en todo momento", golpeando violentamente a Ortiz mientras éste tenía la guardia baja y derribándolo por todo el conteo, que llegó a su final a los 2minutos con 59 segundos del cuarto round.
Ortiz controló el primer round con unas pocas combinaciones certeras ante la estudiada inactividad de Mayweather, pero luego el múltiple campeón se adueñó del pleito con su tremenda precisión y su velocidad de manos y piernas. Mediando el cuarto asalto, Mayweather anotó con una buena combinación, y Ortiz logró atraparlo en un rincón con una seguidilla de golpes que culminó con un claro cabezazo que arrancó gritos de desaprobación inmediata por parte de las casi 16.000 personas presentes.

Cortez separó a los peleadores y dedujo un punto a Ortiz tras amonestarlo severamente. Mientras ambos peleadores eran invitados a reanudar el pleito, Ortiz se acercó a pedir disculpas a Mayweather con un apretón de manos. Justo cuando Ortiz retrocedía con sus manos bajas para reiniciar el combate, Mayweather conectó una fuerte izquierda en punta que mareó a Ortiz y lo dejó mirando al réferi en busca de ayuda. Pero no había infracción por parte de Mayweather, y el réferi simplemente tuvo que mirar sin poder actuar mientras Mayweather conectaba una larga y durísima derecha cruzada al mentón de Ortiz. El campeón cayó pesadamente a las lonas, y sus intentos por incorporarse fueron vanos.
"Obedecí el mandato de separación del réferi, pero luego él me golpeó por sorpresa", intentó excusarse Ortiz, luego del nocaut. "No soy un peleador sucio. Yo le pedí disculpas a Floyd por golpearlo como lo hice", dijo, en referencia a su flagrante cabezazo. "Hubo una falta de comunicación con el réferi, pero esto es una experiencia de aprendizaje para mí", concluyó Ortiz, sin aclarar si este desastroso final lo ayudaría a aprender más sobre las reglas de la vida o del boxeo mismo.
"Yo autoricé el reanudamiento del combate", dijo Cortez, a su turno. "El boxeador tiene el mandato de protegerse todo el tiempo. Mayweather no hizo nada ilegal".
Mayweather, quien subió al ensogado flanqueado por el rapero 50 Cent, se adjudica así un nuevo título mundial y da un paso más hacia el combate soñado ante Manny Pacquiao, que de imponerse a Juan Manuel Márquez en noviembre próximo podría estar enfrentando a Mayweather en mayo próximo.
"En el ring, uno tiene que protegerse en todo momento", dijo Mayweather. "Después de tocar guantes teníamos que volver a pelear y yo lancé esa izquierda y luego esa derecha tras la pausa del referí. Uno tiene que protegerse en todo momento".
"Él hizo algo sucio. Su rincón dijo que yo era un peleador sucio, y él terminó haciendo algo sucio", dijo Mayweather, en referencia a los comentarios del entrenador Danny García en días previos al combate, en relación a que Mayweather usaba sus codos para golpear a sus rivales con mucha frecuencia. "Todo este tiempo su rincón dijo que yo era sucio, pero terminé ganando la pelea".
Acto seguido, Mayweather tuvo palabras sumamente hirientes hacia el comentarista de HBO Larry Merchant, concluyendo su entrevista abruptamente acusándolo de no haberle dado nunca un trato justo. Obviando percepciones engañosas y desengaños posteriores, no es descabellado decir que las acusaciones de trato injusto y pelea sucia seguirán sucediéndose en días posteriores a este inusualmente complicado y atribulado combate.

"Me encantaría tener la revancha, porque cometí una falta y le pedí perdón a Floyd, pero él me golpeó después de que el réferi detuviera el combate, creo que lo hizo como venganza (por el cabezazo)", dijo Ortiz en respuesta al comentario de Mayweather. "Era apenas el cuarto asalto, yo estaba entrando en calor, pero creo que no entré en calor demasiado rápido.
"Creo que Berto era más rápido", dijo Ortiz, cuando se le consultó sobre la velocidad de Mayweather, sin que nadie en la audiencia de la sala de prensa le creyera una palabra. "Él es cochino para pelear, y yo también fui sucio. Pero yo pedí disculpas. Y hacer lo que él hizo no está bien, por eso merezco la revancha".
Según las estadísticas, Mayweather conectó 208 golpes contra 148 de Ortiz, con un porcentaje de 35% de conexiones exitosas para el ganador y 18% de aciertos para Ortiz. La pelea se planteó en los golpes de poder. Ortiz no anotó ninguno de los 31 jabs que lanzó, mientras que Mayweather conectó apenas 12 de sus 83 jabs lanzados. En golpes de potencia, Mayweather conectó 125 contra los 117 de Ortiz.

sábado, 17 de septiembre de 2011

ENLACE PARA DESCARGAR GÓMEZ VS. CANELO

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