miércoles, 14 de septiembre de 2011

¡OFRECEN 100 $ MILLONES A MAYWEATHER POR PELEAR CON PACQUIAO!


Notimex

El estadounidense Floyd Mayweather Jr. recibirá una propuesta de una bolsa de 100 millones de dólares para enfrentar al filipino Manny Pacquiao, en combate que se programaría en 2012.
“Money” Mayweather pide un salario asegurado de 100 millones de billetes verdes para enfrentar al ídolo asiático “Pacman” Pacquiao, por lo cual el empresario Yank Barry le ofrecerá ese salario a Floyd este sábado si vence a Víctor Ortíz en el hotel casino MGM Grand.
“Quizá mucha gente supo en Twitter o en el Internet que alguien le hizo una oferta a Floyd de 65 millones de dólares para pelear con Pacquiao”, recordó el filántropo Barry, fundador de la Global Village Champions Foundation .
Barry agregó que entró en negociaciones con Manny Pacquiao y el promotor Bob Arum y dieron su aprobación, “sólo esperamos que Mayweather acepte para poder anunciarla; si nos dice que no, entonces sí hablaremos de que no quiso pelear con Pacquiao”.
El esperado combate Pacquiao-Mayweather sería en Asia y se contemplan Abu Dhabi, Dubai, Qatar y Marruecos.
En esa misma cartelera en la semifinal, el ucraniano Vitali Klitschko defendería su Campeonato de los Pesados del WBC.

martes, 13 de septiembre de 2011

UN REPASO A LO MEJOR DE LA SEMANA, DE DAN RAFAEL



Vitali Klitschko TKO10 Tomasz Adamek
Peso pesado
Retiene un título pesado
Récords: Klitschko (43-2, 40 KOs); Adamek (44-2, 28 KOs)
Comentario Rafael: El dominio de Klitschko sobre la división de peso pesado continúa, sin un final a la vista. Ahí están el campeón y su hermano menor Wladimir Klitschko con su conjunto de cinturones y y 10 defensas apabullantes a su favor, incluyendo una fácil victoria el pasado 2 de julio ante el campeón de papel David Haye. Ahora era el momento de que el también campeón y hermano mayor Vitali haga una nueva declaración de poder, cosa que hizo de manera dominante ante Adamek.
Klistchko, nativo de Ucrania que pasa su tiempo entre Alemania y Los Ángeles, viajó al país de Adamek en Polonia para derrotarlo en un nuevo estadio de fútbol con capacidad para 40.000 personas para lograr su séptima defensa de título desde que saliera de un retiro de cuatro años en 2008 para recuperar el título que había dejado vacante al retirarse.
Adamek, de 34 años y residente de Jersey City, N.J., fue un buen campeón en el peso semipesado y crucero. Y como peso pesado había logrado una marca de 6-0 incluyendo una victoria significativa ante Cristóbal Arreola en 2010. Pero Klitschko es otro asunto totalmente distinto. Klitschko tenía una ventaja de seis pulgadas (6'7'' a 6'1''), una ventaja de 27 libras (243 a 216) y es un pegador más duro y boxeador más hábil. Él usó todos esos atributos ante Adamek, que no ganó ni un solo momento en la pelea. Él no pudo meterse dentro del enorme rango de Klitschko, que usó su largo jab de la mejor manera posible y se mostró muy astuto. Y él puede pegar también. Él conectó casi a voluntad, tomándose su tiempo y desgastando gradualmente a Adamek.
Él conmovió a Adamek duramente con una derecha en el primer round, y desde ese momento en adelante se supo que era una situación imposible de ganar para Adamek, que era el menos favorecido en esta pelea en primer lugar. En el segundo round, Klitschko conectó otra tremenda derecha que sacudió a Adamek sobre las cuerdas. El réferi Massimo Barrovecchio debería haber declarado una caída, porque las cuerdas sostuvieron a Adamek claramente, pero no lo hizo. Si no hubiesen estado las cuerdas ahí, Adamek hubiese volado hacia la primera fila del ringside.
No importó mucho, porque Klitschko simplemente continuó castigando a Adamek por todo el ring. Adamek mostró un gran corazón, pero tuvo muy poco más para ofrecer. Para el cuarto asalto, la nariz de Adamek estaba sangrando y en el sexto asalto Klitschko conectó otra enorme derecha a la cabeza que sacudió a Adamek, con su rostro ya mostrando el desgaste y el castigo, nuevavmente contra las cuerdas. Esta vez, Barrovecchio decretó adecuadamente una caída. Solamente era cuestión de tiempo hasta que Adamek cayera vencido, y ese momento llegó en el 10mo round. Mientras Klitschko, que no lució para nada como si tuviese los 40 años que cumplió en julio pasado, continuaba castigando a un crecientemente cansado Adamek, Barrovecchio finalmente detuvo el brutal combate a los 2 minutos con 20 segundos.
En las 17 defensas que los hermanos Klitschko han realizado durante sus reinados actuales, casi no han perdido ningún round. En sus peleas más recientes, Wladimir arrolló a Haye, a quien muchos veían como el tercer mejor peso pesado del mundo, y ahora Adamek, que había estado clasificado justo detrás de Haye, no pudo hacer absolutamente nada ante Vitali. Los hermanos simplemente tienen cero competencia ahora mismo, porque esencialmente han limpiado la división. Esta era de pesos pesados es débil. Todos sabemos eso. Pero Vitali (cuyas únicas derrotas llegaron por lesiones en peleas en las que estaba adelante en las tarjetas) con su tamaño, astucia, potencia y quijada, debería haber sido un gran peligro para cualquier peso pesado de la historia. Es hora de aceptar estos hechos.


Sábado en Atlantic City, N.J.
Yuriorkis Gamboa Dec. Téc. 8 Daniel Ponce De León
Peso pluma
Tarjetas: 80-72 (dos veces), 79-73
Récords: Gamboa (21-0, 16 KOs); Ponce De León (41-4, 34 KOs)
Comentario Rafael: Gamboa lució tan calmado, relajado y en control, que uno pensaría que esto fue una sesión de sparring. Así de fácil derrotó a un peleador muy bueno como el mexicano Ponce De León, de 31 años, un tremendo pegador y ex campeón de peso pluma junior. Gamboa, de 29 años y ex medallista dorado olímpico cubano en 2004 que se marchó de su isla en 2007 y vive ahora en Miami, es un talento especial, aún cuando lució poco interesado en combatir durante gran parte del pleito. Aparentemente todo parece dársele muy fácil. Ponce de León simplemente no pudo lidiar con su velocidad, habilidad y calidad de golpes con ambas manos. Gamboa conectó numerosas derechas, ganchos de izquierda y golpes mixtos en buenos ataques al cuerpo. Round tras round, fue siempre más de lo mismo. A pesar de que algunos rounds fueron cerrados, Ponce de León nunca hizo lo suficiente como para ganar ninguno de ellos, más allá de ganar el asalto inicial en una sola de las tarjetas de los jueces.
Muchos esperaban que Gamboa, un ascendente peleador en los listados libra por libra, anote un nocaut, quizás tempranamente en la pelea (dado que Ponce de León tiene una quijada cuestionable) pero él nunca pisó el acelerador, y la pelea se hizo redundante. Terminó anticipadamente solo porque en el octavo asalto ambos chocaron con sus cabezas, y Ponce de León terminó con un corte sobre su ojo izquierdo. No lucía tan mal, y no sangraba con mucha fuerza, pero el réferi Alan Huggins detuvo el pleito por consejo del médico de ringside al minuto con 24 segundos. En un estado en el que se permitió que Arturo Gatti sangrase profusamente por cortes mucho más horrendos, esta detención fue muy floja. Pero Ponce De León no se resistió mucho a ella. Francamente lució como si no quisiera pelear más con Gamboa y pareció estar feliz de que todo hubiese terminado. Fue un final decepcionante para un combate en el que Gamboa, mucho menos descuidado ahora que cuando se inició como profesional, demostró habilidad, pero ninguno de los dos peleadores dio mucha acción.
A pesar de que hay algunas peleas sólidas para Gamboa en el peso pluma (incluyendo la mayor de todas ante Juan Manuel López si es que derrota a Orlando Salido en una revancha que se está trabajando para comienzos del año próximo) realmente no hay nada muy importante para él en las 126 libras. Por eso él dijo que después de derrotar a Ponce De León que ya ha terminado sus días en el peso pluma y que subirá a las 130 libras para su próxima pelea. Él no encontrará una pelea grande ahí tampoco porque es una de las divisiones más débiles del boxeo actual. Él quizás deba subir al peso ligero para una pelea grande o esperar en las 130 libras durante un tiempo para una pelea ante Adrien Broner cuando éste sea un boxeador consagrado o hasta que Nonito Donaire suba un par de divisiones. Haga lo que haga, él seguramente regresará en enero, y con suerte mostrará un poco más de interés de exhibir un boxeo más excitante.

Sábado en Belfast, Northern Ireland
Paul McCloskey G12 Breidis Prescott
Peso welter Jr.
Eliminatoria por el título
Tarjetas: 115-113, 114-113 (dos veces)
Récords: McCloskey (23-1, 12 KOs); Prescott (24-3, 19 KOs)
Comentario Rafael: Antes de que pelearan entre sí, McCloskey, de 32 años y que peleaba frente a su gente, y Prescott, de 28 nativo de Colombia viviendo en Miami, tenían algo en común. Ambos habían enfrentado al campeón de peso welter junior Amir Khan. McCloskey perdió una decisión técnica en seis asaltos ante Khan en abril pasado. Prescott anotó la mayor victoria de su carrera ante Khan en una pelea de peso ligero en 2008, noqueándolo en el primer asalto frente a sus atónitos fanáticos en Inglaterra. Ahora, McCloskey y Prescott chocaban en un combate obligatorio para ver quién enfrenta a Marcos Maidana por el título en poder de éste. Claro, Maidana es uno de los dos peleadores reconocidos por la horrenda AMB como campeón. El otro es Khan, pero él no enfrentará nuevamente a McCloskey. Khan pelea en diciembre, y luego planea subir al peso welter el año próximo. Una pelea con Maidana también parece poco probable. Sin importar esto, aún así había mucho en juego en esta pelea.
Prescott comenzó bien, incluyendo la anotación de una dudosa caída decretada por el réferi Howard John Foster en el primer asalto aún cuando Prescott claramente golpeó a su rival en la nuca y lo empujó levemente por el cuello para enviarlo a las lonas. Se puso peor para McCloskey en el segundo round cuando su nariz comenzó a sangrar luego de recibir algunos de los duros golpes de Prescott. Él sacudió a McCloskey en el sexto round, pero no pudo dominarlo. Prescott había dominado la primera mitad de la pelea pero luego comenzó a decaer. Mientras tanto, McCloskey comenzó a subir el ritmo, trabajó bien al cuerpo y aplicó presión para recuperarse y volver al combate. Fue una buena pelea también, un combate que los fanáticos estadounidenses pudieron ver afortunadamente en vivo por ESPN3.com. Finalmente fue una pelea cerrada. Como McCloskey peleaba de local no fue sorprendente verlo recibir el beneficio de la duda en las tarjetas. Esta pelea no debería ser juzgada como una decisión localista, sino una pelea cerrada que terminó en manos del boxeador local. Prescott no tiene a nadie a quien culpar más que a sí mismo por dejar que se le escape este combate. Él había estado persiguiendo a Khan para la revancha, pero probablemente puede olvidarse de eso en este momento. Para McCloskey, esta es probablemente la mejor victoria de su carrera.


Sábado en Zacatecas, México
Cristian Mijares KO3 Jonathan Pérez
Peso pluma Jr.
Récords: Mijares (43-6-2, 19 KOs); Pérez (19-9, 16 KOs)
Comentario Rafael: Mijares, de 29 años y oriundo de México, sorprendió a muchos cuando superó por puntos a Juan Alberto Rosas para ganar un título de peso gallo junior en diciembre pasado. Él había unificado títulos en la división hace un par de años atrás, pero era visto como un boxeador en descenso en su carrera. Él hizo una defensa de su segundo reinado en mayo pasado y se suponía que enfrentar a al retador obligatorio Raúl Martínez. Sin embargo, Mijares, diciendo que ya no podía lograr el límite de las 115 libras, dejó vacante su título y subió de peso. Este combate fue en las 122 libras, a pesar de que Mijares también podría haber hecho campaña en peso gallo, tal como lo había ya intentado pero sin éxito. Él quisiera lograr una oportunidad de título mundial, y señaló al campeón de peso gallo Nonito Donaire como posible rival (eso no sucederá porque Donaire se encamina al peso pluma junior después de su combate del 22 de octubre próximo ante Omar Narváez) o ante el campeón de peso pluma junior Jorge Arce (a quien Mijares derrotó en un combate de título mundial de peso gallo junior en 2007). Haga lo que haga el zurdo Mijares, él echó a rodar la bola en un nuevo peso al destruir a Pérez, un obrero del ring de 24 años oriundo de Colombia. Mijares conectó repetidamente a Pérez y estaba encaminado a una fácil pelea cuando le conectó un uppercut de derecha que lo envió a las lonas en reacción demorada. Él cayó de espaldas y recibió el conteo completo cuando faltaban 23 segundos para finalizar el round.


Sábado en Guadalajara, México
Juan Carlos Salgado G12 Argenis Méndez
Peso ligero Jr.
Gana un título vacante ligero Jr.
Tarjetas: 115-110, 114-112 (dos veces)
Récords: Salgado (24-1-1, 16 KOs); Méndez (18-2, 9 KOs)
Comentario Rafael: Se suponía que el sudafricano Mzonke Fana defendiera su título de las 130 libras ante el retador obligatorio Méndez, pero eligió no hacerlo y fue despojado de su título. Eso encaminóa a Méndez, de 25 años y nativo de la República Dominicana residiendo en Nueva York, hacia una pelea con el mexicano Salgado, de 26 años, un ex campeón cuyo primer reinado terminó en un nocaut en 12 asaltos en Japón ante el peleador local Takashi Uchiyama en enero de 2010. Salgado logró imponerse en este combate, pero ciertamente no fue fácil, y francamente fue lo suficientemente cerrado como para que haya estado bien si se lo daban a Méndez. Si la pelea hubiese sido en su tierra, probablemente se la hubiesen dado, porque fue una pelea muy dura. Ambos peleadores tuvieron muy buenos momentos. Salgado puso a Méndez en problemas en el tercer round y luego fue al revés en el cuarto asalto. El réferi Wayne Hedgepeth le quitó un punto a Méndez por golpes en la nuca en el quinto round. Hubo buena acción en todo el combate y todo pasó a otro nivel en el 12do round con la pelea todavía en plena disputa. Salgado ya estaba sin energía, y Méndez lo derribó con una andanada de golpes. A diferencia de la pelea en la que perdió su primer título, Salgado sobrevivió hasta el campanazo final para lograr la debatible decisión. Salgado ha ganado ahora tres peleas seguidas desde que perdiera ante Uchiyama, y Méndez vio finalizada su racha ganadora de seis peleas. ¿Qué les parece una pelea entre Uchiyama-Salgado II o Salgado-Méndez II?


Viernes en Hinckley, Minn.
Vincent Arroyo G10 Héctor Sánchez
Peso welter
Tarjetas: 98-92 (dos veces), 96-94
Récords: Arroyo (12-1, 7 KOs); Sánchez (19-2, 9 KOs)
Comentario Rafael: Arroyo, de 24 y oriundo de Amherst, N.Y., continúa ganando. Desde su única derrota por decisión en seis asaltos ante el también prospecto Mike Dallas a finales de 2009, Arroyo ha ganado tres peleas seguidas. Primero anotó una gran sorpresa cuando noqueó al muy respetado prospecto Jeremy Bryan en el octavo round en abril de 2010. Luego, después de un año de descanso, Arroyo anotó tres caídas y superó por puntos al anteriormente invicto Willie Nelson en abril en una cartelera de "ShoBox: The New Generation" por Showtime. La victoria sobre Nelson le abrió el camino a Arroyo para encabezar un combate en "ShoBox" en el que anotó otra victoria, superando esta vez al duro prospecto puertorriqueño Sánchez, de 25 años, que es ahora más que sospechoso como rival tras perder por segunda vez en tres combates seguidos. Esta pelea no fue fácil aún cuando dos de las tarjetas fueron sorprendentemente amplias. Arroyo y Sánchez hicieron una pelea muy emocionante, mostrando enorme deseo de triunfo. Arroyo sufrió un corte sobre su ojo izquierdo en el primer asalto tras un cabezazo accidental antes de que la acción se intensificara en el segundo asalto, durante el cual sacudió a Sánchez. Hubo mucha acción de ida y vuelta en los asaltos intermedios. Arroyo lastimó a Sánchez con una izquierda en el octavo asalto y lo puso en problemas. Pero Sánchez, quien no hizo muy buen uso de su ventaja de altura (6'2'' contra 5'8'') fue muy competitivo y sobrevivió hasta los últimos dos asaltos de gran intensidad. Esta fue realmente una pelea muy entretenida.

Lateef Kayode G10 Félix Cora Jr.
Peso crucero
Tarjetas: 98-92, 97-92, 96-93
Récords: Kayode (18-0, 14 KOs); Cora Jr. (22-6-2, 12 KOs)
Comentario Rafael: Sí, Kayode ganó claramente la pelea, pero no fue muy impresionante su triunfo. Ciertamente no fue tan impresionante como debería serlo para un tipo que desea ganar un título mundial en el futuro cercano. A pesar de haber conectado algunos golpes duros sobre Cora, Kayode difícilmente le pudo dar seguimiento y presionó la acción en un buen esfuerzo para sacarse de encima a su rival. Y luego de una larga lista de nocauts, Kayode, de 28 años y nativo de Nigeria viviendo ahora en Los Ángeles, recorrió la distancia por tercer combate consecutivo, incluyendo una debatible victoria ante Nick Iannuzzi en febrero. En general fue una pelea bastante mediocre de parte de Kayode, a quien el réferi Steve Smoger le dedujo un punto por golpes bajos repetidos en el 10mo round. Cora, de 31 años y oriundo de Galveston, Texas, perdió su tercera pelea seguida y ha visto sus mejores días en el pasado.


Viernes en Filadelfia
Gabriel Rosado G10 Keenan Collins
Peso mediano Jr.
Tarjetas: 100-90 (tres veces)
Récords: Rosado (18-5, 10 KOs); Collins (13-7-2, 9 KOs)
Comentario Rafael: El evento estelar de esta cartelera de Telefutura "Solo Boxeo Tecate" no fue nada impactante, porque Rosado, de 25 años y nativo de Filadelfia, se ganó la clara victoria por blanqueada (y con ella el título vacante del estado de Pensilvania) ante Collins. Rosado, que es probablemente mejor conocido por haber sido noqueado por Alfredo "Perro" Angulo en el segundo asalto de los "Viernes de Combates" en agosto del 2009, simplemente superó en clase a Collins round tras round. Collins, de 34 años y nativo de Reading, Pa., perdió su segundo combate seguido y cayó a 1-6-1 con un combate de resultado nulo en sus últimos nueve compromisos.

domingo, 11 de septiembre de 2011

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viernes, 9 de septiembre de 2011

UN DÍA PARA EL RECUERDO... O EL OLVIDO



Hiram Martínez
ESPN.com

A las 7:00 de la mañana del 11 de septiembre de 2001, yo pensaba que tenía la gran noticia del día. A cuatro días de su combate frente a Bernard Hopkins, Félix Tito Trinidad hablaba por primera vez del asunto doméstico que enfrentaba desde el mes anterior y además de pedir perdón a su esposa y a la fanaticada, anunciaba que le dedicaba la pelea a ella y a sus hijas.
Yo había llegado la noche anterior y en el primer día de trabajo tenía esa 'bomba'. El fotógrafo Willín Rodríguez y yo nos habíamos levantado a las 4:30 de la mañana para cubrir el entrenamiento matutino de Trinidad y, con tiempo para hacer nuestros envíos, decidimos tomar una siesta. Después de todo, eran las 8:30, teníamos toda la mañana y parte de la tarde para hacer los envíos y ni siquiera el café que nos obsequió Tito sirvió para aliviar el sueño.
La llamada del jefe de fotografía del periódico El Vocero, Ranier Rentas, cambió todo. El sueño se esfumó y la mezcla de sentimientos confusos nos invadió al momento de encender el televisor. "Tiene que estar en las noticias", razonó Willín.
La imagen televisiva no solo confirmó lo que Ranier nos había dicho, sino que nos dejó saber que la pesadilla apenas comenzaba. Mientras comentábamos que no podía ser un avión pequeño, vimos el otro avión en el momento que choca con la segunda torre. "Esa es la repetición", pensé yo. Pero Willín observó que ahora las dos torres ardían en llamas. Nuestra única reacción fue: "tenemos que ir para allá". No tardamos mucho en salir, y no tardamos mucho en darnos cuenta que de pronto en Nueva York, la capital del transporte público, no había forma de moverse a menos que fuera a pie. Los taxistas no se detenían, el servicio de 'subways ' detuvo su marcha, al igual que los autobuses.
DE LA 34 A LA ZONA CERO
Iniciamos una interminable caminata en camino a la Zona Cero. El Hotel New Yorker queda en la 34 y octava, pero luego de una futil búsqueda de transportación, decidimos caminar hasta la 6ª Avenida, desde donde teníamos en vivo y a todo color el horrendo espectáculo que el mundo entero veía a través de sus pantallas.
Fue un camino de varias horas, en el que captamos -- a través del lente de Willín y de mi libreta de apuntes -- la histeria de los visitantes y residentes de Manhattan tras el primer ataque de guerra en una ciudad de Estados Unidos; la vuelta de los neoyorkinos a informarse por la radio de los automóviles detenidos y en todos los idiomas posibles, la indiferencia de una dama que paseaba su perro en medio de la confusión que siempre produce el ruido de las sirenas de ambulancias, carros de policías y de bomberos y hasta el despiste de un hombre en el mismo medio de la hecatombe.
Nueva York jamás volverá a ser el mismo para mí. Cada rincón que visito me recuerda un momento de aquel septiembre de 2001. Cada espacio me lleva al recorrido de historias que viví y de las que fui testigo durante esos 11 días posteriores al ataque.
"Qué estará pasando hoy en Manhattan, todo el mundo en la calle, corriendo de lado a lado", dijo un hombre mientras hacia fila en un supermercado donde paramos a comprar agua.
"Señor, hemos sido atacados. Nueva York ha sido atacado y tumbaron las torres gemelas", le respondió con un dejo de drama la cajera, tras lo cual el hombre salió boquiabierto del supermercado al enterarse de la tragedia.
En la misma calle, y de camino al bajo Manhattan, supimos que se rumoraba que el ataque había sido perpetrado por el grupo Al Qaeda. Antes de esa versión, yo pensaba en un nuevo Timothy McVeigh, sentado tranquilamente en algún techo contemplando su obra. Pensaba también cuanta gente estaba en el edificio, cuantos puertorriqueños trabajaban allí. Cuantos padres de familia llegaron pensando en un día más de trabajo o como decía un viejo compañero "un día menos para el retiro".

LA SECUELA DEL DESASTRE
Willín y miles de fotógrafos captaron la caída de las torres desde distintos puntos de la ciudad. Todavía cierro los ojos y las veo caer. Pero lo más duro, lo más dramático, lo más triste, vino en los días posteriores.
Padres y madres en busca de sus hijos; hijos y sobrinos en busca de sus tíos; compañeros de trabajo esperando encontrarse; relatos de encuentros, de búsquedas, vigilias por los fallecidos, todo eso formó parte de mi rutina diaria de trabajo después del fatídico día.
Las calles de Nueva York se llenaron de pasquines con fotos de desaparecidos tras el acto terrorista. Fotos de mujeres en el día de su graduación, de hombres en el día de su boda, de bomberos y policías en el día en que juraron proteger la ciudad, imágenes de gente en los mejores momentos de alegría de sus vidas, que sus familiares colocaban ahogados en la pena y con la desesperanza de no encontrar a sus seres queridos. Eran las fotos de sus mejores álbumes de recuerdos.
No fue hasta varios días después del ataque que caí en cuenta de lo duro que resultaba lo que estaba haciendo. Mientras esperaba en el Hospital Bellevue, comencé a mirar una pared con esas fotos, en busca de nombres que pudieran ser de puertorriqueños. La idea era anotar los números para que mis compañeros en Puerto Rico establecieran los contactos. Mientras avanzaba en el dictado de los nombres, mi voz comenzó a entrecortarse hasta el punto en que el taco en la garganta me impedía hablar y hasta respirar. Interrumpí la llamada, tomé una larga pausa, respiré hondo y volví a llamar.
Otra visita que nos conmovió fue la que hicimos a un centro de apoyo en la 106 y Lexington. Un grupo de voluntarias del centro daban apoyo a familiares de víctimas a pesar de que estas habían sido golpeadas por la tragedia: el esposo de una de las supervisoras, el bombero Benito Valentín, era uno de los bomberos encontrados muerto el mismo día 11. Por tanto, mientras necesitaban consuelo, se lo daban a otros.
A pocos días de marcharme, dos instantes me tocaron el alma como pocos. Cuando los familiares de las víctimas veían a alguien con credencial de prensa, se acercaban para darles copias de los pasquines y las fotos que pegaban por toda la ciudad. Recuerdo el de Anthony Rodríguez, un aspirante a bombero que acababa de terminar su turno, pero volvió a su estación ante la emergencia. La hija de Anthony estaba a punto de nacer, pero este jamás regresó para verla. Mientras esperaban, llamaron a la niña Hope (Esperanza). Cuando terminó la búsqueda, le cambiaron el nombre a Morgan.
El otro lo compartí con los rescatistas que vinieron de Puerto Rico a ayudar con los trabajos de búsqueda de sobrevivientes y cadáveres. A su llegada al Jacob Javits Convention Center, donde se hospedaban, fueron informados de que Dennis Mojica, un teniente del Departamento de Bomberos de Nueva York que aprovechaba su tiempo libre para capacitar bomberos boricuas, era una de las primeras víctimas.
Mojica, experto en rescates en edificios a punto de colapsar y jefe de la compañía de rescate número 1, había pasado varios días en la Isla colaborando en las tareas de rescate en un edificio que explotó en Río Piedras en 1996. De ahí, estableció una gran amistad con los colegas boricuas. Fui testigo de ese encuentro entre bomberos boricuas y puertorriqueños que jamás se habían visto, y del homenaje improvisado que le hicieron a su querido compañero.
"Para un bombero, morir en la escena es una cuestión de honor", dijo Hay Leddy. "¿Y la pelea, qué?" ¿Qué pasó con la pelea de Trinidad que fui a cubrir? La noticia del asunto doméstico pasó a un cuarto plano. El combate se suspendió para el día 29 y había poco que escribir de el, con todo lo que había pasado. Trinidad y su grupo de trabajo permanecieron en el hotel Doubletree, en pleno Times Square, una de las áreas a las que la gente iba en búsqueda desesperada de sus familiares. Hopkins se marchó en automóvil a Filadelfia tan pronto se anunció la posposición del combate.
Trinidad perdió la pelea por nocaut en el undécimo asalto. De vuelta a la Isla unos días antes, ví la pelea por televisión. En otra ocasión, hubiese pensado que ese era un momento triste para todos los puertorriqueños. Pero desde otra perspectiva, con cientos de boricuas muertos y heridos el 11 de septiembre, esto fue sólo una pelea de boxeo.
Al regreso, y al reencontrarme con mi familia, pasé varias semanas con una sensación de luto, como cuando uno pierde a un familiar. Al anunciarse la operación armada en Afganistán, pensé en toda la gente que murió, pero también en otros inocentes que van a morir como consecuencia indirecta de la caída de las torres gemelas. La misma situación que viví en Nueva York de seguro es la misma que se repite con los familiares de víctimas inocentes en Afganistán, Irak y dondequiera que hay una guerra. Ya lo había vivido.
Nueva York jamás volverá a ser el mismo para mí. Cada rincón que visito me recuerda un momento de aquel septiembre de 2001. Cada espacio me lleva al recorrido de historias que viví y de las que fui testigo durante esos 11 días posteriores al ataque.

jueves, 8 de septiembre de 2011

miércoles, 7 de septiembre de 2011

MÁRQUEZ HABLA DE "GUERRA" Y PACQUIAO DE DESPEJAR DUDAS



EFE

El campeón y político filipino se mostró convencido de que en el 2012 el campeón invicto Floyd Mayweather Jr. al final aceptará ser su rival en la gran pelea que todos esperan.
La máquina promocional de la tercera pelea que van a disputar los púgiles, el mexicano Juan Manuel Márquez y el filipino Manny Pacquiao, cumplió su segunda etapa en Nueva York, donde el primero habló de "guerra" y el segundo de despejar para siempre todas las dudas sobre cual era el mejor.
Después de haber iniciado la promoción en Manila para la pelea que van a disputar el próximo 12 de noviembre, en Las Vegas (Nevada), Márquez y Pacquiao llegaron a la Gran Manzana y ambos dijeron que estaban listos para protagonizar un gran combate, el tercero y definitivo entre ellos mismos.
Ambos reivindicaron la responsabilidad de llegar en plenitud de forma y con la mejor preparación posible si querían conseguir la victoria, pero también con visiones diferentes en cuanto a como debían enfrentar el combate, que puede ser catalogado como el más interesante del año 2011.
Márquez, de 38 años, admitió que está ante la pelea más importante de su larga y triunfal carrera por lo que la preparación va a ser la "ideal", a pesar que también reconoció que la gira de promoción desgasta.
"Las dos peleas anteriores con Pacquiao acabaron en decisiones polémicas -un combate nulo y decisión dividida para el campeón filipino-, por lo que ahora voy a trabajar de forma inteligente para conseguir el nocáut y no dejar ninguna duda", destacó Márquez, que tendrá que subir de peso.
Márquez, que tiene en su poder el cinturón del peso ligero, versión Organización Mundial de Boxeo (OMB) y de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), deberá colocarse dentro del peso welter, que es el de Pacquiao.
"Debo trabajar la rapidez, la fuerza y superar lo que significa la subida de peso, pero estoy seguro que voy a realizar una gran pelea y que va a ser del agrado de todos los buenos seguidores del mundo del boxeo", subrayó Márquez.
Por su parte, Pacquiao, que no perdió la oportunidad de volver a cantar, reiteró que había llegado el momento de despejar todas las dudas que hubiese sobre las peleas anteriores y lo haría con una enseñanza de boxeo.
"La única respuesta posible es que dar una gran pelea y además demostrar sobre el cuadrilátero quien presente el mejor boxeo para que decidir al ganador", subrayó Pacquiao, de 32 años.
El campeón y político filipino no perdió tampoco la oportunidad para decir que estaba convencido que en el 2012 el campeón invicto estadounidense Floyd Mayweather Jr. al final aceptaría ser su rival para protagonizar la pelea que todos desean vera desde hace varios años.
"No tengo ninguna duda que el próximo año, Floyd (Mayweather Jr.) querrá enfrentarse conmigo y por eso se está preparando con un púgil zurdo como es Víctor Ortiz, que será su próximo rival", señaló Pacquiao.
Además, Pacquiao que es congresista en Filipinas, adelantó que piensa presentarse en el 2013 a gobernador de su provincia (Bukidnon), lo que significa que tendrá que dejar el boxeo activo porque ya no podrá abandonar su país ni tener tiempo para prepararse.
"Eso son los planes que tengo de cara al futuro, pero ahora el objetivo es centrarme en la próxima pelea, que es la más importante, seguir trabajando como congresista y disfrutar con mi grupo musical", agregó Pacquiao.
El promotor del combate, Bob Arum, reiteró, como ya había manifestado en Manila, que el escenario del MGM Grand, donde se realizará la pelea, está prácticamente vendido todo el aforo y destacó que espera más de 1,4 millón de persona que compraran la pelea para verla por el sistema de la televisión de pago.